Hay veces en la vida que un suceso marca un antes y un después. Hoy es uno de esos días. Hoy es un día triste para esta familia, pues uno de los que conforman el núcleo de todas estas sensaciones compartidas se va a ver en uno de sus peores momentos. Nuestro líder espiritual ha de dejarnos.
No es un día de luto, pues ante él se abren las puertas de nuevos caminos que ha decidido (o se ha visto obligado a) tomar. Por ello es un día agridulce, que pasará rápido, pero que dejará tras de sí un vacío venidero en el que ahora no quiero pensar. Sólo la fuerza unida del resto de sus compañeros podrán ya no igualar, sino hacer honor con su esfuerzo semanal a quien dejó su piel, sus años y su vida por este sueño en el que nos reunió a todos los que estamos aquí.
Si echamos la vista atrás nos daremos cuenta que la historia se repite, que el testigo que hoy pasa de manos y recogen Freeman, Maneo y Fukuy, una vez le fue legado a Sam. Por ello quiero honrar desde aquí también al padre originario de todas estas experiencias, Daniel Valverde, cuya sensibilidad y amor tanto por la radio como por los videojuegos le llevaron a levantar un imperio de la nada: Montcada en Juego. SamuelSnake supo recoger la conducción de este programa durante sus tres temporadas de duración y, no contento con la dificultad faraónica de seguir en la brecha con idénticas calidad y empuje, consiguió construir un nuevo segundo imperio: Ultimo Nivel.
A aquellos que puedan pensar que algo así llueve del cielo yo les digo sencillamente: un huevo. Levantar un programa como éste, que forma parte de las vidas de cada uno de nosotros, es algo que pocos mortales serían capaces de realizar. Si de un juego se tratara, la osadía de SamuelSnake ha luchado contra todo enemigo, ha avanzado de fase en fase, se ha arrastrado por la jungla de Grozny Graad, ha descubierto estupefacto en forma de contratiempos a los peores enemigos a los que se podía enfrentar... y los ha fulminado embutido en su traje de camuflaje y con un atisbo de sonrisa entre su habano encendido y su parche roído.
Señores, me quito el sombrero ante la genialidad, la fuerza y la pasión desbordante que un grupo de personas lideradas por él ha traído al mundo de la radio, de Internet, y de los videojuegos. Sin Sam y su cuadrilla el mundo de los videojuegos a día de hoy ya no sería lo mismo para mí, al igual que para ninguno de los que vivimos la familia de ON. La labor en este campo de todos vosotros ha sido superior a la de cualquier periodista cuyo trabajo fuera éste. Vuestra pasión, dedicación y seriedad sobrepasan el límite de lo exigible profesionalmente, y lo que os hace realmente grandes... qué digo grandes, COLOSALES, es la pasión, la ilusión, el empuje y las ganas de un niño que ante cualquier reto imposible no duda en tirar palante si es por sus amigos, su coraje y el más noble de sus ideales. Bravo Sam.
No me dolerá más el día que Miyamoto o Kojima se retiren, pues de ellos conozco su obra y lo que en ella se entrevé de cada uno. De ti Sam, y del resto de vosotros, conozco a las personas que hay detrás, pues el filtro que en vuestro caso separa lo profesional de lo que sois es tan fino que podría rasgarse de un soplido. Sois grandes en lo que hacéis y sois grandes en lo que sois.
Si echar la vista atrás es doloroso para mí, no quiero imaginar lo que debe ser para ti, Sam. Recuerdo cada uno de vuestros gags impregnados de vuestra genialidad espontánea, cada chiste malo de Freeman... y aquellos guiones y dossieres no tan espontáneos (tras los que el trabajo para confeccionarlos debió ser muchas veces infernal). Recuerdo navidades y regalos, recuerdo llamadas y sobre todo recuerdo sin esfuerzo alguno el espíritu de ON. Lo recuerdo porque está aquí, nos rodea con una manta cálida difícil de definir y que con cada temporada ha ido creciendo en calidad pero que desde el momento en el que se fundó ya tenía el mismo ímpetu y energía que lo hacen único hoy.
Nos dejas... pero ahora son los otros artistas que tienes a tus lados quienes recogen esta vez el relevo. No me cabe la menor duda que pondrán todo su esfuerzo y afán en seguir manteniendo igual de vivo el espíritu de ON como cuando eras tú el que lo hacías latir. Y quiero que sepas que por mucho tiempo que pase, seguirás siendo el héroe que puso en marcha los latidos de ese corazón. Quizás en la sombra, quizás no tan visible... pero en cada palabra, jingle, cuña o botón que pulse el equipo de locución, ahí notaremos el empuje de tu fuerza. Y no olvides nunca que si los juegos han evolucionado para llegar a ser considerados arte, en el mundo de la radio vosotros sois, como he dicho antes, verdaderos artistas que nos regaláis en cada programa ráfagas encendidas de vuestro singular arte.
Hoy el "adieu" de Fukuy sonará terriblemente doloroso, pero aunque faltes en cabina o sólo estés entre bambalinas, yo sé que vas a estar siempre entre nosotros. Eres capaz de crearte un nick falso y meterte en el foro como si fueras un forero más, un "novato" desconocido para todos que seguiría viviendo con pasión cada noticia, cada análisis o cada sorpresa de Ultimo Nivel. Por eso no diré un adiós, sino un hasta siempre... BOSS.