and thus the saga ... beginsEn ocasiones, los sucesos que rodean a uno en su vida son extraños. En ocasiones, las consecuencias para uno mismo que tienen esos terribles sucesos te dan ganas de romper con las responsabilidades del día a día y entregarte a un mundo, aunque sea ficticio, en el que las cosas estén más controladas y en el que los logros sean más fáciles de conseguir. O al menos, en el que una equivocación o un destino que te parece ineludible no se traduzca en interminables preocupaciones sino en un simple GAME OVER totalmente reversible. Al fin y al cabo, siempre podemos volver al último punto guardado... cosa que en la vida real nos gustaría hacer en muchas de esas ocasiones y en las que sin embargo nos es imposible.
Pero ¿qué pasa cuando la esencia de un videojuego se extrae de la vida misma? ¿Y si entrando en ese juego el drama al que hacemos frente es aún mayor que el que ofusca nuestro momento actual? ¿Qué sucede si entre sus texturas y filtros un juego destila gotas de una vida reconocible y unos acontecimientos muy superiores a la frustración por la que podamos estar pasando? Pues que seguramente el juego del que estemos hablando se englobe dentro de ese noble género que es el del RPG. Porque de entre las virtudes del rol destacan el drama, la epicidad y la implicación personal en las tragedias que se nos plantean. Ante dichas tragedias, el corazón noble de un valiente sin miedo al fracaso nos guiará en nuestra aventura. Y la magia que ya podemos percibir desde ese mismo momento es que ese valiente somos nosotros mismos. El 60% de un BUEN juego de rol no reside en el creador... sino en el usuario final. En su bondad, su generosidad y sus deseos de solventar una situación irresoluble, de rehacer una historia que sin la resistencia de nuestros pulgares y nuestro ánimo (factores indispensables en un RPG) estaría abocada irremediablemente al fracaso. Y el 40% del mérito del creador, obviando la técnica por muy perfeccionada que sea y los medios por muy diversificados que estén, reside en despertar ese sentimiento del que hablo y que está a veces oculto y a veces visible, pero siempre en el interior del usuario deseando encontrar una aventura que esté a la altura de la tarea y que le dé alas para volar y reconocer ese valor en uno mismo.
La pantalla del televisor no es más que un medio, un transmisor, entre el arte que los creadores del RPG atesoran y el usuario con el que quieren compartirlo. Con esta idea puedo haber dado un trazo sobre lo que representa la experiencia de vivir un videojuego para los amantes de este género. Pero es que en el caso que nos ocupa hoy aún hay más. Mucho más.
La profundidad de la historia de los juegos de rol, su trascendencia y el alcance de los acontecimientos narrados es tal, tamaña es su tragedia, que ante ellos te replanteas el sentimiento que te aplaca en tu vida real. Ese dolor que te puede haber causado un revés en tu vida diaria se lleva mejor y lo ves con otros ojos cuando observas un mundo entero, una dimensión, o una línea temporal, que están al borde del abismo y que dependen enteramente de tus decisiones. Pese a ser una aventura ficticia y tener uno conciencia de la diferencia con los problemas que te toca afrontar en tu vida, a un nivel íntimo descubres ánimos para afrontar esos problemas tal y como tu alter ego es capaz de salvar al mundo en el chip de tu consola... gracias a ti.
Eso es lo que he sentido al llegar a la pantalla final de muchas aventuras... Bueno, a decir verdad, no de tantas. Porque sólo algunos de esos juegos están concebidos con tal efectividad que han conseguido llegar a tocarme el alma. Sólo unos pocos pueden subirse al podio de mi corazón y decir que, mediante su ficción, han reforzado mi vida y han llenado mi ser de tesón y coraje. A riesgo de discutir con Freeman, diré que entre (sólo entre) esos juegos está Zelda. Y, sin que sorprenda a otros, diré que también en ese podio sentimental está mi trilogía particular de Final Fantasy (VI, VII y VIII) o el genial Chrono Trigger. Por no hablar de las andanzas de Adol en mi querido MSX y su Ancient YS Vanished Omen. Pero si he de nombrar a un vencedor, si he de escoger un juego de rol que ejemplifique la idea que con esta oda/review quiero expresar, ese ha de ser S-H-E-N-M-U-E.
Desde el momento en el que enciendes tu flamante Dreamcast y pasas del logo azul en espiral a la pantalla de título, algo dentro de ti ansía seguir adelante. Y desde el momento en el que eres testigo de la intro DE DIEZ MINUTOS que se sucede a continuación sabes que estás en presencia de un juego que va a redefinir tu concepto de experiencia jugable para siempre.
Reto a cuelquier amante de las aventuras a que vean esta intro entera. Si ya viviste Shenmue, notarás un escalofrío recorrer tu cuerpo. Y si no lo jugaste, vas a salir corriendo a por una Dreamcast en eBay o a bajarte el emulador con el juego para jugar desde tu PC. Yo mismo no puedo acabar de ver el video sin ir a mi Dreamcast, sacar el juego de su lugar privilegiado en mi armario y ver estas cinemáticas recreadas in situ por el procesador de la consola. Repito: in situ. Nada de videos prerenderizados. Y hace ya 7 años de esto...
http://8s92nrsnQhkDe hecho, ya tenías esa impresión sólo salir de la tienda y abrir el desacostumbrado, por su voluminosidad, pack de 3 GDs. ¡Tres! En una época en la que un GD era el no va más de la tecnología, por delante de la capacidad de los CD-ROMs existentes entonces... este juego no se conformaba con ocupar los 1000 MB de un GD sino que ocupaba ¡tres! Y por si fuera poco, uno más con el enigmático título de "Shenmue Passport". Un GD extra que era pionero en conectarte por Internet mucho antes de que la Play2 anunciara su capacidad de hacerlo también. Un extra con las canciones en piano de la soberbia banda sonora, así como ejemplos técnicos de la extrema calidad de las texturas y de las expresiones faciales usadas en el videojuego. Con giros de cámara con los que podías examinar cada folículo del personaje y cada tejido de su pupila mientras te entretenía con su perorata hablada.
Sin duda, tanto alarde de técnica y de recursos debía de tener precio. ¡Y qué precio! El precio más alto de desarrollo que hasta la fecha había tenido juego alguno. Y, por desgracia para la comunidad entera que vivimos Shenmue, un precio demasiado alto que de momento no les ha permitido llegar a la tan anhelada conclusión de la saga y les ha hecho quedarse muy atrás en la publicación de esta odisea que tantos jugones deseamos algún día poder acabar.
Yu Suzuki, creador de Shenmue, dio muestras de un atrevimiento inaudito dando su visto bueno al presupuesto y desarrollo de este juego que se destapó como una tarea colosal y faraónica. De hecho, se había empezado a desarrollar para la anterior máquina de SEGA, la incomprendida Saturn, y quedó estancado al darse cuenta de que tal era la embergadura de la criatura que ésta no iba a poder dar a luz en los 64 bits.
Es sin duda el proyecto más ambicioso de Yu Suzuki. Y esto ya es decir, en un visionario de los videojuegos que muchos pusieron en su día a la altura de Kojima o Miyamoto. No en vano fueron logros suyos Out-Run, Virtua Racing o Virtua Fighter. Juegos a los que se hace un guiño en la sala de juegos de Shenmue. Y con esto me refiero a que vas andando por la ciudad y entras en dicho establecimiento. Delante de ti ves... ¡máquinas recreativas! Y si tienes unas monedas puedes hacer que Ryo (el nombre del personaje con el que juegas en Shenmue) eche unos vicios a Hang-On o a algún otro de los juegos referidos. Juegos dentro de un juego... decidme si Yu Suzuki no es algo más que un genio y si Shenmue no es algo más que una obra maestra.
La trama de Shenmue ocupa 16 capítulos en la mente de Suzuki pero, malogradamente, el mercado y el relativo fiasco económico de Shenmue no le permitió contar más que hasta el sexto de ellos, en dos entregas: Shenmue, con los capítulos 1 y 2, y Shenmue 2, con los capítulos que van desde el 3 hasta el 6.
Son tales los logros de esta corta pero intensa franquicia, que no sé por cuál empezar así que los describiré de forma escueta. Sin duda, su mayor logro fue y siempre lo será, el legado que ha dejado en los corazones de cada uno de sus seguidores. Y a ese logro de valor incalculable se le ha de sumar el ser el creador de los QTE (quick time events) que tanto se prodigan hoy en día en multitud de títulos. Shenmue también fue capaz de conjugar la belleza y la tragedia de una historia de un grado de inmersión absoluto con una jugabilidad propia de su más frugal franquicia: Virtua Fighter. Imagináos caminar de un lado a otro de la ciudad embutidos en vuestra inefable cazadora de cuero marrón exactamente como lo haríais en una aldea de Final Fantasy. Preguntando aquí y allá, conociendo a gente y haciendo amigos...o enemigos. Con la diferencia de que, en el caso de ser estos últimos, el juego se transforma en un espectacular extra de Virtua Fighter en el que tú mismo debes defenderte de quienes te quieren mal. Con tus puños y tus patadas que irás refinando en técnicas de kungfu que te irán enseñando a lo largo del juego, en lo que es una de las curvas de aprendizaje más perfectas que se pueden diseñar para una aventura.
Otra de sus técnicas más aplaudidas fue la sensación de tiempo atmosférico REAL. Y cuando digo real, quiero decir extraído de las mediciones térmicas reales en la ciudad de Dobuita del año 1986, que son el lugar y el momento en el que transcurre la aventura. Esos cambios en el tiempo atmosférico se llevan al extremo, observando en el cielo bien una puesta de Sol o bien una noche estrellada dependiendo del momento del día en el que esté transcurriendo la acción. O de la estación del año (mención especial para la floración de los cerezos y la caída de sus hojas al más puro estilo japo). Una vez más, al ocaso en el zenit de Zelda en sus praderas no le queda otro remedio que llorar ante una implementación del tiempo claramente superior (que ya es decir) en este título.
Como comentaba al principio, al explicar los motivos por los que un título es capaz de llevarte a la más absoluta inmersión, una de las tareas que deberemos acometer es conseguir un trabajo y dinero. Tal cual en la vida real. Y para ello deberemos pasar tiempo trabajando, con cada una de sus tareas y sus horas, en el muelle de la ciudad. Allí conoceremos a personajes diversos y nos haremos con el dinero necesario para el crucero que nos lleve a nuestro rival.
Y el rival, el antagonista de Ryo... Dios mío, qué rival. Qué inalcanzable fuerza, y a cuantos años está de diferencia en entrenamiento y sabiduría. Qué imposible tarea va a ser para nosotros la de vengar a nuestro padre y desentrañar el misterio de su pasado y de los espejos mágicos. Por no hablar de la batalla con tintes de leyenda que se desarrolla en Shenmue 2 en el tejado de un edificio y ante una puesta de Sol que ve huir a un helicóptero a... Bueno, ya me estoy emocionando demasiado y no quiero que eso suceda ahora. Si un caso, en una review posterior.
No voy a seguir comentando y destripando el guión de una aventura tan sublime, pero voy a acabar con la escena que quedó grabada a fuego en mi memoria, con la chica protagonista siendo salvada por ti y llevada a casa de noche por las calles de Dobuita a lomos de tu moto mientras sonaba de fondo la inolvidable (por su letra y su instrumentación) canción de Nozumi. Los acordes de piano son elegantes, sobrios y perfectamente acompasados mientras el rostro de Nozumi con sus preocupaciones se acomoda en tu espalda sobre la moto. Y el toque final a lo jazz del tema, con un instrumento que en ninguna otra BSO de videojuego he llegado a oir, es tan perfecto que no se le puede recriminar ni una sóla de sus notas y de su ritmo.
http://IUvOoBBNg8QDesde aquí me uno a la legión de seguidores de Shenmue que, año tras otro, alzan una plegaria al cielo (y una airada petición a Yu Suzuki) para que el mundo entero podamos disfrutar de los episodios finales de tan arrebatadora e inspiradora saga, que jamás debería caer en el olvido por muchos años y soportes que lleguen.
FRAN008, acérrimo seguidor del ON team y sus geniales frescura y jovialidad
Os dejo la dirección de un ASOMBROSO avance de lo que podría ser Shenmue 3 (si hacemos suficiente presión para que se consiga):
http://uEZ3Ksk2428