Hoy toca vivir con el recuerdo del que debería habré sido un clásico entre los clásicos. Un juego avanzadísimo para su época y cuyo sistema de juego merecería ser evolucionado como buen ejemplo que es. Uno de esos malditos (ahora hay un post donde los están nombrando) que pierden su oportunidad por crueles giros del destino o más bien de la industria (industria que como tal solo hace mal a todas las artes por las que pasa: música, cine, videojuegos, et). Sin temor a duda, con total seguridad afirmo que es la mayor pieza de arte jugable desarrollada en nuestro país y en su género.
He aquí la obra prima y a la vez maestra del difunto estudio Rebel Act:
BLADE: The Edge of Darkness
"¿Por qué tratar tan bien a este juego?" Os estaréis preguntando, puesto que más de uno seguramente no haya oído de su existencia. Pues por lo equilibrado y trabajado de cada uno de sus aspectos. Por lo avanzado en todos los sentidos a su época. Y por haber sido aplastado mediaticamente por una mediocridad como fue Rune, cuyo estilo de juego mucho tenía que envidiar a esta joyaza.
Gráficos: Texturas en alta resolución, iluminación volumétrica, iluminación ambiental, efectos de niebla volumétrica, polvo, partículas interactivas, etc. Todo esto puede sonar a algo actual, a un Doom3 o así. Evidentemente no estaba hasta tanta altura pero su motor gráfico es una delicia perfectamente optimizada. Sin una buena tarjeta gráfica pero con un procesador decente ya podías activar muchos efectos y la suavidad era máxima, pero si tenías una buena tarjeta gráfica te atenías a quedarte embobado preguntándote cuando volverías a ver esos efectos en otro juego.
Desgraciadamente para los jugones se tardó mucho en ver algo igual, pero dejemos de impresiones y vayamos al meollo de los gráficos. La iluminación estaba completamente creada en tiempo real, mostrando el juego de sombras que se puede dar normalmente. No poseía self-shadowing pero el sombreado en los modelos era igualmente esperanzador. La luz del sol es perfecta, no se volvieron locos con darles ambientaciones extrañas, recrearon al gran astro y su comportamiento fielmente, dando lugar a escenas que con una mayor poligonización las nombraríamos fotos realistas. Lo más increíble era las sombras generadas con las antorchas, y la cantidad de ellas que se mezclaban y lo bien que se difuminaban en la distancia, algo que todavía se está por igualar. Muchas veces te verás andando por un pasillo y luchando con la antorcha y lanzándola para disfrutar de los efectos de luz que se producen.
Todas las texturas son envidiables por calidad y tamaño, sin contar que muchas son animadas o interactivas. Fue de los primeros juegos en los que había rastros de tus acciones en las texturas del escenario, por no hablar del agua y de algunos efectos como la lava, los golems de algún tipo o los lagos de ácido, genial. Además detalles como las heridas, usualmente bien colocadas donde más golpes habíamos recibido, y encima variadas que iban desde rasguños y golpes hasta cortes profundos.
El único punto flojo, aunque no se encontrase muy por debajo del nivel de la época, es la poligonización. Bastante baja en algunos modelos, aunque con un modelado que escondía en gran parte esta carencia. Solo hay que ver los protagonistas y sobretodo alguno de los monstruos más terroríficos, como los minotauros, para darse cuenta del trabajo artístico que enmascara algunos detalles no tan pulidos. Y en los escenarios no hubo tanta suerte, algunos diseños eran increíbles pero no llegaban a transmitir tanto, sin embargo son muy agradables a la vista, incluso ahora, y sobretodo variados y en parte con una ambientación mágico-realista que te envuelve con facilidad.
Y para acabar las partículas. El efecto de fuego era muy realista, pese a que era simple se movía y comportaba con mucho realismo y detalle, quizá le falte un poco más de resolución a sus partículas para que no se notase como estaba hecho, pero normalmente con el brillo producido y todo era muy bueno. Pero el efecto de partículas estrella tanto gráficamente como en físicas, eran los fluidos, algunos de agua y ácido por los mecanismos, no extremadamente trabajados pero eficientes. Sin embargo aquí la grandeza reside en el efecto de sangre, sin temor a represalias el MEJOR efecto de sangre, incluso ahora. Con el truco de cámara lenta observabas como la sangre al cortar se desplazaba por el filo de la espada hacía fuera por la fuerza centrífuga y como según la cantidad se formaba un charco más o menos grande, o chocaba contra la pared y se escurría lentamente hacía abajo. O al amputar algún miembro brotaba desde ambos cortes. Por no hablar de lo impresionante que quedaba cuando esta se acumulaba en algunas escaleras y bajaba lentamente.
Arte:Separo este tema porque los detalles artísticos de este juego se sobrepusieron a una tecnología avanzada. Y es que entre los escenarios se basaban en construcciones reales, creando una atmósfera única. Sin embargo fallaban ligeramente en algunas zonas, sobretodo de roca, puesto que desorientan, un leve error que no molestará normalmente mientras avancemos matando enemigos y esquivando trampas.
Los personajes ya he comentado que están bien modelados. Para no hablar mucho de ello pondré unos ejemplos:
[Espacio reservado para escaneo de la guía oficial]
Sonido: Rudo, duro, realista, asqueroso y visceral. En general el sonido del juego es otro de tantos aspectos cuidados con mimo. Según el diario de desarrollo muchos se crearon de formas diferentes a lo habitual, pretendiendo acercarse a la realidad. Los golpes con un tiesto rompiéndose (una anécdota curiosa) o apilar montones de carne y empezar a lanzar toda clase de armas. Y el resultado es sorprendentemente gore, haciendo que según donde golpeemos suene de forma distinta y muchas veces con algún efecto que estremece. Díganse los esqueletos al morir, como el rechinar de unos dientes...
Otros detalles son los gritos y las voces, muy pocas pero se agradecen, sobretodo las de los caballeros que demuestra como de verdad su IA reacciona en grupo en nuestra contra. Sin embargo algunos personajes no tienen mucha variedad (amazona) y se hacen repetitivas, aunque para algún malpensado le sirvan

Música: Como captar el espíritu de épica y a la vez realismo e intensidad en una banda sonora. Pues con una orquestra, no muy grande, pero formada por ni más ni menos que instrumentos casi desaparecidos que simulen los sonidos de la época, y no solo eso, sino ambientarlo mapa a mapa. Con sonidos algo más tribales o cuernos en la nieve. Otra muestra de genialidad más al no cortarse en ningún sentido. La música viene con el juego, igual que los sonidos, en formato Wav. Recomiendo a todos escuchar algunos de sus temas, puesto que hasta los más atmosféricos están tan bien tratados que son dignos de elogio.
Jugabilidad:He aquí la grandeza de este juego. El mejor hack and slash que haya existido tiene sus razones principales en lo jugable, apoyado por el ya comentado gran apartado técnico y artístico. La razón principal por la que despunta es por su apuradísimo y preciso control. Con parte del teclado y el ratón controlaremos la vista, nuestro objetivo en la lucha, el uso de cada arma y por supuesto los combos.
Las acciones principales son andar, correr (doble clic en la dirección), saltar (en la lucha pasa a ser la finta), bloquear, atacar, usar objetos, agarrar objetos y lanzarlos. Todo ello de muy fácil acceso, por supuesto personalizable, y rápido y ágil en su manejo. La gracia aquí es que casi cualquier objeto puede ser usado como arma, incluso los miembros cercenados de los enemigos, además al bloquear hay dos tipos, los escudos y las propias armas, cuyo timing tiene que ser ajustado. Aun así cuidado, pues se rompen según la fuerza del golpe que reciban, un ejemplo más de realismo añadido. Los combos se hacen con tiempo, y eso lo digo porque se trata de teclear como te piden, pero dando tiempo al golpe, por ejemplo en el bárbaro algún golpe no se puede encadenar hasta que haya llegado la espada a la mitad o fin de su movimiento inicial. Puede parecer complejo y en parte lo es, pero además de una bocanada de aire fresco al típico sistema de combos también es una bendición, pues deja atrás completamente a los machacabotones y crea una tensión pocas veces conocida en un juego de su estilo.
Aparte del detalle de los combos también existe la posibilidad de usar las armas del resto de personajes, con mejores o peores resultados. Unos ejemplos claros son las espadas gigantescas del bárbaro, que solo en un alto nivel puede llevarla alguno de los otros, con movimientos torpes. O caballero y enano usando las armas del otro, no tan eficientes como con las propias pero nos pueden sacar de algún lío si por razón alguna tuvimos que lanzar la que teníamos de lejos.
Sumado al sistema de combate existe el cansancio, y eso demuestra lo bien que se ha evitado el tedioso mamporreo de botones. Puesto que depende del arma, nivel y combo nos cansaremos más o menos, y nunca es recomendable perder el aliento, puesto que por un par de segundos estaremos completamente a merced del enemigo, lo que puede significar una derrota segura.
Entre las armas y su variedad hay algunas especiales además de las dos variedades principales. Armas romas, con las que golpear duro, cuyas características pueden ser más útiles según el enemigo y las armas afiladas, para cortar. Y además están algunas armas mágicas junto con la espada que da nombre y argumento al juego. El problema es que solo podemos llevar hasta 4, por lo tanto nuestras decisiones deberán tomarse con sumo raciocinio. Puesto que algunas de las que agarremos apenas podremos aprovecharlas al momento, pero puede que cuando las necesitemos no las encontremos, poniéndonos en un grave aprieto. Y siento haber olvidado una de las más necesarias, el fiel arco, necesario para algunos puzzles, aunque tranquilos que en esos casos siempre hay uno cerca. La puntería y la fuerza también dependen del personaje, además de la distancia e incluso del entorno, pues en algunos exteriores se desvían las flechas.
Pero de poco serviría tanta parafernalia en los combates si no fuese por la tremenda IA que se gasta. Pocas veces o más bien ninguna veremos unos enemigos con tanto carácter y con tantas capacidades. Cada raza de enemigo ataca de forma distinta, desde la brutalidad y torpeza de los orcos, que se nos echarán encima a toda prisa y que con alguna ingeniosa finta podemos provocar una breve pelea entre ellos mismos; hasta los caballeros oscuros, unos seres inteligentes (y lo digo en serio) que nos pondrán a prueba. Depende del personaje deberemos llevar una estrategia u otra, pero ellos también lo tienen en cuenta, siendo más agresivos si tenemos a la amazona, más cautos y esquivos contra el bárbaro y más pacientes con el caballero o el enano. Aquí es donde los combates se convierten en épicos, siendo un estira y afloja de los contrincantes en busca del punto débil del otro. La tensión y táctica a la que el jugador se afrenta es única e irrepetible en cada batalla.
[Espacio para intentar dar a entender lo que se SIENTE al jugar a este juego]Con el caballero, en una de mis campañas me encontré un grupo de cuatro caballeros oscuros. Aunque enemigos comunes son tremendamente peligrosos y es muy fácil caer en sus trampas. Venía de un pasillo estrecho y ellos estaban en una sala ancha con solo una mesa como molestia. El primero solo verme gritó avisando a los otros, ya estaba en graves apuros... Corrieron juntos y trataron de expandir la distancia entre ellos. Me retiré hacia la puerta, pues sus intenciones de rodearme eran evidentes, dos se pusieron a distancia mientras los otros jugaban, con movimientos de burla de los que quise aprovecharme lanzando una rápida estocada que bloqueó como si nada y tuve que soportar en el retroceso la espada de su compañero. De filo envenenado. Ahora estaba más tenso, mi nivel de vida iba en descenso mientras ellos seguían con la burla. Cubriéndome cambié de arma, una espada algo pasada que en cuanto quisieron mi atención les lancé. El golpe le afectó, así que aproveché para hacer un combo con la siguiente espada, nada más terminarlo, pese su brevedad, tuve que protegerme del ataque de su compañero. El cobarde malherido se echó atrás y ahora uno de los que esperaban se puso enfrente. Mi nivel de vida aun descendía aunque no muy deprisa, un cuarto se me había escapado por estupidez. Retrocedí, pero ellos no se acercaban al angosto pasillo, evitarían como fuese el luchar uno a uno, así que tuve que atraer más su atención, saqué el arco, exponiéndome a cualquier ataque para que se lanzaran encima, cambié rápido para protegerme, justo a tiempo un golpe desviado, momento para cebarme con el caballero. Pude aprovechar suficiente para casi matarlo, pero de una finta esquivó la ultima parte de mi combo y me dio de costado, me protegí pero al escudo le quedaba poco y no me dio tiempo a cambiarlo así que se rompió y pudo llegar a otro ataque hasta que salte atrás y me protegí de nuevo. Momento que fue aprovechando para retroceder de nuevo a la sala. Me bebía una de las pociones, no me hacía gracia pues no abundan y puede que me espere algún ser monstruoso. Tras bebérmela retrocedí un poco y rápido saque el arco para que la flecha rompiese el escudo y acabase con el soldado malherido. Aun quedaban tres, pero me sentí aliviado. Mi siguiente estrategia fue recurrir al engaño, atacando primero pero cortando y saltando a un lado, para evitar su más rápido aunque débil ataque para tener alguna oportunidad. La lucha fue larga y en un momento me vi dentro de la sala y rodeado por dos indeseables. Con la espalda a la pared tuve que seguir jugando con ellos hasta que de una finta que todavía no puedo creerme esquive dos golpes con el cual ellos se alcanzaron, uno atacó al otro más tarde enfadado y se quedaron muy malheridos, momento que aprovechaba para romper escudos con el arco.
[Fin del megamomento]Eso ha sido una muestra de tantas que pueden darse en este juego, y es que de verdad te sientes en la piel del personaje al que llevas. Y eso que no he hablado de situaciones en la que nos enfrentemos a varios esqueletos, caballeros y puede que algún minotauro en medio. El terror siempre te invade y el coraje te llena hasta que terminas. Y verdaderamente en este juego cada batalla ganada te hace sentir grande y fuerte.
De momento no comento más, pero pronto lo volveré a hacer, algunos detalles más de este juego que siempre perdurará en mi memoria, y ojalá se haga justicia y salga alguna descendencia que valga la pena. Su único fallo es que por cierta complejidad, niveles e IA es un juego con tantas posibilidades que es muy largo, rejugable pero debo decirlo, difícil.