Los paneles TN son los que la mayoría tenéis en casa y que están presentes en miles de oficinas de todo el mundo. Éstos son de bajo coste, su velocidad de refresco es rápida y no tienen efecto ghosting, motivos por los cuales dominan el mercado. Sin embargo, el ángulo de visión es escaso (en cuanto te ladeas se oscurece), y lo más importante, su paleta de colores es pobre, siendo incapaz de mostrar los 16,7 millones de colores actuales.

A la izquierda cuatro ángulos de visión de un panel TN, a la derecha panel IPS
Los paneles IPS fueron desarrollados para compensar la falta de calidad de los paneles TN. La mayoría soporta 8 bits de color reales, es decir, los 16,7 millones de colores de los que hablábamos antes. La mejora es apreciable a simple vista como podéis ver en las imágenes de más arriba, pero no sólo de ángulos va la cosa, sino también en la calidad y en la nitidez del color. En el vídeo de abajo podéis ver lo ya comentado de los ángulos de visión, y también, la mayor calidad de la imagen gracias al contraste adecuado y al color de 8 bits. Por lo general, los paneles IPS presentan una tasa de refresco algo mayor que los TN, pero debido a su tecnología superior, un IPS con 8ms será mejor que un TN a 2ms. Normalmente, estos monitores estaban restringidos a los diseñadores gráficos debido a su elevado coste, no resultando rentables para el público en general, pero ésto ha cambiado en los últimos años.