Los Sims es una de las franquicias más millonarias del sector y además una de las sagas más importantes de
Electronic Arts.
La gallina de los huevos de oro sonrío a EA el día que Will Wright llegó con una idea simple pero que acabaría valiendo millones: un simulador de la vida misma.
Tras tres entregas numeradas, algunos
spin-offs y sobretodo, cientos y miles de expansiones, Los Sims siguen siendo todo un fenómeno, además, reconozcámoslo, todos hemos jugado alguna vez, aunque sea simplemente para ver como nuestro personaje moría ahogado en una piscina sin escaleras de salida o en una habitación a la cual le había desaparecido “misteriosamente” la puerta cuando comenzaban a extenderse las llamas.
Con toda esta historia detrás estaba claro que, a corto o a largo plazo, los Sims iban a necesitar una reinvención, o por lo menos un soplo de aire fresco para su fórmula tan explotada. Pues bien, EA nos brinda ahora un nuevo modo de entender la saga, un intento de mostrar que los Sims no son solo viajes caros y coches lujosos.
¡Bienvenidos al análisis de Los Sims Medieval!