En el año 2002
Camelot nos sorprendió a todos con el lanzamiento de
Golden Sun, un JRPG para
Game Boy Advance que apostaba por un corte tradicional, con dotes humorísticos, divertido, con una historia atractiva y que acabaría siendo uno de los grandes y más recordados del catálogo de la consola de
Nintendo, marcando el camino a seguir en cuanto a JRPGs en portátiles.
Un año más tarde vería la luz
Golden Sun: La edad perdida, secuela directa que continuaría con el mismo espíritu y mecánica que enamoró a quienes probaron la primera entrega. Siete años después y en una consola nueva se nos presenta la tercera parte de la saga, que apuesta por continuar con la formula que hizo de sus predecesores un éxito.
Golden Sun: Oscuro Amanecer es esa continuación que bien podríamos haber visto en
Game Boy Advance y que hacer honor a las raíces y a los cánones marcados por los JRPG durante tantos años.