
Gracias a
Microsoft, que ha decidido dejarse caer (¡al fin!) por tierras catalanas aprobechando un tour por España, hemos tenido la ocasión de ver y probar, aunque eso sà sin tocar, la estrella de estas navidades en casa de tito
Ballmer, el
Kinect.
Tras el paso de Nintendo wii por nuestras vidas y la revolución que ha supuesto "los juegos del moverse" a un público videojueguil que creÃamos totalmente extinto, hemos visto que el mercado está aún por explotar. Hace un par de años que se lleva el mercado casual o familiar, el cual es capaz de superar de una bofetada las ventas de toda una temporada en tan solo unas pocas semanas. Y por supuesto las ventas de la competencia también.
Asà pues, Sony y Microsoft no tenÃan otro remedio que aplicarse el cuento y sacarse un as de la manga que complementara con su consola. Sony ya enseñó cartas hace poco más de un mes con Playstation Move, demostrando que esta vez sà que se le podrÃa sacar partido de su EyeCamera (Ya era hora por cierto) y que pegará fuerte con su campañana comercial. Ahora es turno de Microsoft, la cual parece que tiene una mano muy equilibrada con la de su propio oponente.