“Hubo una época en la que Cromaburgo era la ciudad más colorida de todo Radia, hasta que el Camarada Black y la corporación INKT hicieron su aparición.
El Camarada Black piensa que un entorno sin color es el modelo que debería adoptar toda sociedad. Ahora, él y su legión de soldados INKT se han dispuesto a conquistar Radia usando senguijuelabots que absorben el color de Cromaburgo, convirtiendo a los pacíficos radiantinos en serviles grisianos.
Solo un puñado de radiantinos escapó de la invasión de INKT y formó Color clandestino. ¿Su plan? Liberar a los radiantinos y devolver el color a Cromaburgo. Pero no pueden lograrlo solos. Blob, un héroe gamberro y sorprendente, es el único que puede enfrentarse a la todopoderosa corporación INKT. Enciende la llama revolucionaria y salva Cromaburgo de un futuro gris.”
Y es que con esta introduccion, el diseño del juego y su colorido ya se ve que el humor predomina sobremanera en este juego.
Primero crearemos un perfil donde guardar cada partida (y esta se guardará de forma automática cuando finalices cada fase). Los modos de juego son:
Historia: jugar los niveles de historia y las misiones secretas que se desbloquean de cada una. Hay un montón de logros a conseguir para hacer el 100% de cada fase: liberar a todos los radiantinos, hacer todos los desafíos, colorear todo, completar todas las vallas, conseguir todos los estilos de pintado, etc. Esto lo hace muy rejugable y muy largo (ya que conseguir todo lleva su tiempo). Lo bueno es que los logros que consigues se guardan y así puedes centrarte en otros en próximas partidas en la misma fase hasta hacer todo.
Pintado libre: las fases pero sin enemigos, ni desafíos ni límite de tiempo. Para pasar el rato pintando y nada más
Grupo de Blob: multijugador de 2 a 4 jugadores. La pena es que solo tiene tres modos de juego: uno en el que gana el que tenga mas cosas coloreadas de su propio color, otro en el que el primero que consiga un color es el único que puede pintar y los otros tienen que golpearle para que se quede sin color y así los demás podran conseguir un color para pintar, y el último en el que hay que prestar atención a los colores que parpadean y el que llegue primero al edificio y lo pinte de ese color, gana. Es divertido (lo es a 2 jugadores, a 4 debe ser la leche) pero se antojan muy pocos modos de juego.
Controlaremos a Blob de una menera totalmente intuitiva: con la palanca movemos al personaje, con C centramos la cámara y con la Z hacemos target a los enemigos y objetivos. Para atacar y saltar deberemos mover el wiimote hacia abajo.
Deberemos romper sanguijuelabots (que son robots que absorben colores) para que Blob se impregne de ese color y cada objeto que toquemos lo pintará del color que llevemos. Cada uno de los sanguijuelabots nos dará 10 puntos de pintado (lo más grandes darán 30) hasta poder alcanzar un máximo de 100 unidades. Los colores principales son rojo, azul y amarillo. Pero también tendremos que combinarlos (obteniendo verde, naranja, morado y marrón) para realizar muchos desafíos con lo que la dificultad aumentará.
Siempre que coloreemos objetos, matemos enemigos y consigamos desafíos llenaremos nuestra barra de “colorenergía” con la que podremos desbloquear las puertas que hay repartidas por la fase, así como la zona de salida.
Cada fase tiene un tiempo límite, pero conseguiremos más tiempo haciendo desafíos, salvando radiantinos o matando enemigos.
Los enemigos fáciles los podremos matar saltando sobre ellos y gastando un punto de pintado, pero luego la cosa se pone difícil cuando aparecen con cañones de tinta, o tanques, torretas...y es que como nos manchen con tinta tendremos que correr a una fuente de agua que nos limpie porque iremos perdiendo puntos de pintado rapidamente y como llegemos a 0...perderemos una vida y tendremos que empezar desde el principio de la fase.
Los miembros de Color clandestino nos darán las distintas misiones a realizar en cada fase y su dificultad variará según sea de 1, 2 o 3 estrellas (todas con tiempo límite por supuesto):
Arty te pedirá que pintes determinados objetos de un color o varios.
Zip querrá que corras a algún lugar siguiendo unas bengalas.
Bif te pedirá que derrotes a una serie de enemigos cercanos.
El Prof te ordenará que acabes con puntos claves de INKT, en los cuales deberás de utilizar un color (o colores) determinados y sacudir el wiimote y el nunchako hasta que llenes de color el punto clave con los puntos que necesite.
La música acompaña muy bien con ritmos funky y la verdad es que pegan muy bien. Los personajes no tienen voces aunque emiten sonidos al estilo de Little King's Story.
Los gráficos no es que sean los más pero son muy bonitos y la paleta de colores que muestra el juego con el diseño caricarturesco de personajes y enemigos hace que la sonrisa predomine.
Como conclusión he de decir que me ha encantado. Es un juego típico desengrasante para jugar una fase de vez en cuando para poder descansar de juegos más abrumadores.
Y es que cada fase, sobre todo siendo un picado empedernido

, queriendo conseguir todo te puede llevar fácilmente 1 hora o poco más. Y hablo solo de las fases en sí, porque cada una tiene dos misiones secretas que se desbloquean según lo que completes de cada fase (siendo medallas de bronce, plata y oro). Siendo 10 fases a mi me llevó una media de unas 10-11 horas de juego sin completar todo pues solo tengo 43 de 100 logros
Una gozada de juego, divertido y superjugable que al precio de 15€ que está ahora es un pecado no tenerlo

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P.D.: por cierto, ya hay anunciada oficialmente su segunda parte que será presentada en este E3
