Llevo escuchandoles un año, un año que ha sido muy duro para mí por diversos motivos. En primer lugar porque era mi último año de universidad, y es algo que te hace envejecer muy deprisa, y en segundo lugar porque una lesión importante me apartó de una de mis pasiones, el rugby. Mucha fisioterapia y mucha pelea contra mí mismo para evitar tener que pasar por el quirófano y lo más doloroso de todo, estar un año apartado del césped. Necesitaba algo que me acompañase en las duras sesiones de trabajo y husmeando en iTunes, buscando podcasts de otra de mis pasiones, los videojuegos, les encontré.
Descubrí en ustedes algo especial, algo que les hace especiales a diferencia del resto, ven esto como una pasión más allá del puro entretenimiento, tratan de encontrar la mística, de poner madurez y sensatez aunque a veces a Freeman se le escape

, pero eso también le da el toque. Conecté enseguida con su método, con su manta cálida, ¿y quién no lo haría?. Cada semana un programa, y cuando no estaban, programas clásicos, sí, no viejos, clásicos, como el Especial Zelda.
Ahora pasó todo, al final no tengo que operarme, pero sí me veo obligado a colgar las botas, como Fukuy con los micros, por culpa de la falta de tiempo y las responsabilidades que van apareciendo con esto de crecer, pero les aseguro que ustedes me seguirán acompañando, espero, por mucho tiempo. Es mucho lo que nos dan, y tras escuchar el programa 100, me veo obligado a formar parte de ese feedback positivo que les alimenta. Porque como dice Ismael Serrano "Componer no significa nada si no hay un cómplice", les aseguro que aquí tienen uno, que aunque ahora esté esclavizado por el maldito examen MIR, les seguiré escuchando y apoyando.
Sobretodo Gracias y un abrazo.