Hola a todos!
No voy a aburriros contándoos el argumento de la (breve) saga Shenmue, no; voy a aburriros narrándoos lo que dicha saga significa para mÃ

Ya sabéis que de vez en cuando me gusta "rayarme" con algún megapost de este estilo, asà que a lo más viejos del lugar esto no les resultará extraño. A estas horas de la noche es habitual que se me vaya la pinza un poco y me dedique a escribir sin contemplaciones


CorrÃa el verano de 2003 y un buen dÃa aparecà por mi casa con el juego Shenmue para hacer compañÃa a mi querida Dreamcast. Por aquel entonces apenas tenÃa información sobre el juego, pero sabÃa que era algo muy diferente a lo que habÃa hasta ese momento en el mercado, que era un tÃtulo con unas notas tremendas en diversas publicaciones y que era compra obligada para la blanca consola de Sega.
Un par de dÃas después de comprarlo me dispuse a probarlo después de comer en una calurosa tarde. Me senté en el sillón de casa, encendà la consola, configuré un par de opciones y me puse a "jugar". Lo entrecomillo porque de repente me vi metido en una especie de pelÃcula en la que asesinaban al padre de un chico que juraba vengarse a partir de ese mismo momento. A continuación aparecà en medio de las calles de un barrio residencial de Japón sin saber muy bien qué hacer y preguntando a todo el mundo por un coche negro...
Me avergüenza reconocerlo, pero aquella primera vez me quedé dormido con el mando de Dreamcast en la mano. El desarrollo de Shenmue era tortuosamente lento, algo no muy recomendable para aquellas primeras horas de la tarde. Aquello me desanimó y apagué la consola pensando que tal vez no estaba hecho para ese tipo de juegos...

Sin embargo, aproximadamente una semana después decidà dar una nueva oportunidad a ese chico que siempre vestÃa con una cazadora de piel marrón. Volvà a empezar Shenmue, pero esta vez a primera hora de la mañana y con un café bien cargado junto a mÃ.
En esta ocasión todo cambió y se abrió ante mà una perspectiva de libertad muy grande; un mundo lleno de vida, lleno de personas con su forma de ser y de hablar. Un barrio con todos sus detalles: sus rincones, sus columpios, sus gentes, sus tiendas... Detalles como la meteorologÃa variable o las puestas de sol me deslumbraron técnicamente.
Poco a poco fui metiéndome en la vida de Ryo Hazuki, vivà la historia de la muerte de su padre como si parte de ella me tocara a mà y realmente me inquietara saber quién estaba detrás de aquello. Poco a poco fui entendiendo la inmensa fama que habÃa cosechado Shnemue en todo el mundo.

El juego me duró varios dÃas; lo quise saborear, paladear como se debe hacer con un buen té. Ir poco a poco descubriendo detalles, deshilando la personalidad de cada personaje principal del juego. Llegué a lugares que al principio desconocÃa, tuve que buscar un trabajo, infiltrarme en territorios de bandas callejeras, luchar contra mucha gente... Tuve que vivir en definitiva la vida de Ryo Hazuki.
Y asÃ, lentamente el juego fue acabando, me fui dando cuenta de que mi aventura llegaba al final pero a la vez sin haber atado todos los cabos que fueron quedando sueltos durante mi aventura. Llegaron los tÃtulos de créditos y enseguida entendà que tenÃa que hacerme con Shenmue II como fuera...

Y asà es como llegó a mis manos Shenmue II para Xbox. La versión de Dreamcast se me escapaba de presupuesto y no era nada facil de encontrar. Por suerte a dÃa de hoy dispongo de una PAL y una japonesa gracias al caprichoso de mi hermano, pero a la que más he jugado a sido a esta de Xbox. Y ya sé que los puristas criticarán que no sea la versión originalmente concebida de este tÃtulo, pero yo necesitaba una nueva dosis de Ryo Hazuki y la necesitaba ya; pocas horas después de haber terminado Shenmue.
La historia comienza justo a continuación de la finalización de Shenmue I, asà que estaba más que familiarizado con la situación inicial y esta vez sabÃa muy bien a lo que iba a jugar, del mismo modo que sabÃa muy bien que esta vez no me quedarÃa dormido.

Esta vez la aventura era mucho más grande y tenÃa lugar en muy diversas localizaciones muy alejadas unas de otras. El sistema de juego era muy similar al de la primera parte (bueno, era exactamente igual excepto por algún mÃnimo detalle) asà que los que ya lo conocÃamos nos sentÃamos como pez en el agua. Técnicamente el juego era algo superior a la primera parte, aunque en Xbox tenÃamos menores tiempos de carga y una iluminación algo más detallada.
La historia nos absorbÃa de principio a fin; en esta ocasión Ryo estaba muy lejos de su ciudad natal (la acción de Shnmue II transcurre en China) y allà conocerÃamos a multitud de personajes que marcarÃan definitivamente la vida de nuestro personaje. Hay momentos maravillosos en Shnemue II, pero obviamente no quiero desvelaros ninguno para aquellos que no hayáis jugado a este juego. Sólo os comentaré que los paseos con Shen-hua entre las flores del bosque es algo que viene a mi memoria de "jugón" con mucha frecuencia.

Al final del juego, de nuevo te quedas con más ganas de Shenmue; pero en esta ocasión no tienes la posibilidad de ir a la tienda a por una tercera parte porque a dÃa de hoy, 5 años después de Shenmue II, no hay nada oficial sobre ese desarrollo. SerÃa injusto privarnos de un final digno de la grandeza de esta historia, puesto que vuelve a ocurrirnos que quedan muchas incógnitas abiertas una vez terminado el juego, pero como digo, hoy en dÃa todavÃa no sabemos nada sobre una hipotética tercera parte.
Shenmue es el juego más caro de la historia, algo que se puede entender viendo la cantidad de decorados, voces, personajes, situaciones, paisajes, edificios, texturas... que tiene cada uno de los dos tÃtulos que conforman la saga. Es realmente alucinante ver que cada persona en Shenmue II tiene su propia voz con multitud de frases y expresiones propias. Un trabajo colosal que luego no se vio reflejado en unas ventas multimillonarias, y es que es un juego que no es fácil de "vivir" para todo el mundo; Shenmue es amado y odiado a partes iguales, y aunque en un principio no guste demasiado, puede que al final uno acabe convirtiéndolo en toda una experiencia vital tal y como a mà me ocurrió.

Shenmue: la historia más grande jamás contada; al menos en cuanto a videojuegos se refiere...
