Los de la tele solo les importan las audiencias y por eso aprobechan cualquier cosa para conseguir mas espectadores, ahora parece que solo importa el impacto y no la noticia.
Demos gracias ahora a las políticas desreguladoras en las que los mismos que te quieren vender neveras, que fabrican armas para las guerras, que buscan el beneficio irrumpiendo realmente el crecimiento económico (sí, si os habéis fijado cada vez que grandes compañías de fusionan echan a gente a la calle, recortan presupuestos y frenan los sueldos) han podido también tener acceso a los medios de comunicación. Existen historias por Tarragona de algunos accidentes de la petroquímica, de algun otro escape no "oficial" en las nucleares, etc. Pero claro es un tema tabú si de alguna manera u otra las compañías detras de esto están controlando total o parcialmente lo que aparece en periódicos, revistas e informativos.
Evidentemente los periodistas no son más que currantes, y los que salen de reportajes y los que escriben no son realmente los que cobran bien, casi lo contrario. Ellos desean mantener su puesto y, actualmente, la ética y la moral se han dejado de lado; se han visto sobrepasadas, como siempre, por la ambición, el dinero, el poder y la corrupción que estos tres conllevan en exceso.
Desde la televisión la imágen el testimonio ha ganado más protagonismo. ¿Alguien se acuerda del caso Watergate? Seguro que habéis oído hablar de este... No existían imágenes, solo documentos oficiales. Pero claro ahora solo importa estar allí y en el momento, el directo es importante. Solo hay que ver los periodistas en Georgia especulando continuamente sin conocer el contexto ni el proque de lo sucedido. Hay que explicarlo, hay que ahondar en la noticia, pero claro es algo sin tanto impacto. Todo el mundo siempre se siente mejor si piensa "vaya una guerra sin sentido" y no defenderé que tenga alguno, pero razones (económicas) siempre las hay para tales conflictos.
En fin, que a quien hay que culpar es a todos. A los espectadores por no seleccionar lo que hay ante sus ojos. Yo solo vi como a un familiar delante del hospital le preguntaron: "¿Está vivo o muerto?" Y apagué la tele, aunque lo estaba viendo mi madre. Creo que es una tarea de todos primero ser críticos con lo que vemos, luego ser críticos con lo que aceptamos y por supuesto hay que actuar si es necesario (que siempre lo es). El problema es que todos estamos agarrados por el cuello...