Análisis de Alice: Madness Returns
¿Alguna vez has tenido una pesadilla que pareciera muy real? ¿Una de esas de las que te cuesta despertar y cuando lo haces estás empapado en sudor? Si alguna vez has tenido una de esas, sin duda sabrás que tu mente tiene la capacidad de crear terroríficos lugares. Pero, en un lugar en el que la locura se transforma en la única ley regente, y en el que la razón se aparta a un lado ante lo increíble, la línea que separa lo hermoso de lo macabro en ocasiones se ve traspasada y es muy poco clara, en ocasiones demasiado difusa.
Si en algún sueño profundo e inquieto has visto este lugar, sin duda sabes de que hablo, pero de seguro que no conocerás la historia de la valiente e infeliz Alice Liddell, una jovencita a la que la vida le ha arrebatado todo cuanto poseía. ¿Quieres conocer su historia? Te advierto que descender a su locura podría traerte graves consecuencias, pero si aun así deseas continuar leyendo, que sea por tu propia voluntad, así no podrás culparme del resultado. ¡Bienvenidos al análisis de Alice: Madness Returns!
¿Quién no conoce la historia de Alicia en el País de las Maravillas? Ya sea por Disney, o por la obra original de Charles Lutwidge Dodgson, más conocido por su pseudónimo de Lewis Carroll, la historia de Alicia nos es a todos bastante familiar. Pero olvidad todo lo que creéis conocer de la obra si Disney ha sido vuestro guía hasta el momento, pues el mundo colorista visto en sus películas (tanto en la de animación de 1951 como la de Tim Burton del año pasado) no tiene cabida en el mundo de Alice.
Muchas han sido las versiones, pero no todas fieles. Merece la pena destacar que lo que en un principio fue una obra de gran crítica contra temas como la sociedad inglesa de la época o la política, perdió gran parte de su fuerza e intención original al convertirse en uno de los Clásicos de la factoría de Mickey Mouse. Las obras originales, Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del espejo, son las que marcaron el punto de partida para que en el año 2000, los chicos de Rogue Entertaiment sacaran a la luz un juego que los más veteranos de PC recordarán con cariño, American McGee’s Alice. El juego, diseñado por el conocido American McGee (diseñador de Doom, Quake o Wolfenstein 3D entre otros), nos trasladaba a un País de las Maravillas muy diferente al que Walt Disney nos había presentado, macabro, perverso y no apto para todos los públicos.
Alice: Madness Returns, su secuela directa, no sitúa un tiempo indefinido después de los acontecimientos del primer juego. El traumático pasado de Alice todavía la persigue y el sentimiento de culpa no la permite llevar una vida normal. La acción nos llevará al Londres de principios del siglo XIX, en pleno apogeo de la Revolución Industrial, donde Alice todavía no ha conseguido recuperarse del todo y está bajo la supervisión de un psicólogo, el doctor Angus Bumby, el cual parece tener más prisas porque olvide que por curarla. Pero Alice necesita más ayuda de la que un simple doctor pueda proporcionarla. Su pasado, su sentimiento de culpa por el incendio que acabó con la vida de su familia, todo regresará a la mente de Alice para atormentarla, con lo que ella regresará, por cuarta vez, al único lugar en el que puede ayudarse a sí misma, al único lugar donde puede defenderse sin necesidad de nadie, regresará a su País de las Maravillas.
Un País de las Maravillas hermoso y bello, tal y como Alice lo recordaba de su última visita, pero que no tardará en tornarse en una locura, comenzará a destruirse y a transformarse en algo grotesco, caótico y cruel a causa de los estragos que un extraño y monstruoso tren está realizando por todo reino. Dará así comienzo la nueva misión de Alice: deberá salvar el País de las Maravillas una vez más mientras tratará de descubrir la verdad oculta tras su tormentoso pasado. Unas tareas peligrosas y que expondrán a nuestra heroína a más de un apuro, pero demasiadas cosas están en juego, Alice no puede fallar.
A lo largo del periplo de Alice a través de su País de las Maravillas, volveremos a encontrarnos con los personajes pintorescos y conocidos de las novelas y del juego anterior. El sombrerero loco, la liebre, el lirón, el conejo blanco y, por supuesto, el carismático Gato de Cheshire, entre otros, harán acto de presencia ya sea para ayudar a Alice o para entrometerse en su camino, pues por todos es sabido que la fidelidad de los habitantes del País de las Maravillas es tan variable como su locura, un simple empujón puede hacer que todo cambie.
Así dará comienzo la cuarta aventura de Alice en el País de las Maravillas, una aventura colorida, imposible y que hará que la línea que separa la belleza y lo grotesco se cruce en más de una vez durante los seis capítulos que componen el juego y que tardaremos en torno a 10 o 12 horas, todo dependiendo de si tratamos de encontrar todos los secretos del juego o no, que además debemos decir que no son pocos.
En Alice: Madness Returns encontraremos una historia adulta con tintes de cuento fantástico pero para nada infantil en su temática. Se tratarán temas duros e incluso crueles, temas psicológicos y podremos hasta ver cierta crítica a según qué temas de forma similar a los libros originales, todo ello sirve para engarzar una trama hilada de forma seria y que supera en profundidad a la del primer juego.
APARTADO GRÁFICO
Gráficamente el juego luce a un nivel de gran calidad sin llegar, eso sí, a situarse entre los juegos con mayor potencia gráfica del año, pero desde luego sí que ocupa un puesto preferente en los más vistosos y coloridos.
La versión de PC (la aquí analizada) sufre puntuales caídas de los FPS, lo que, aparte de desmerecer el conjunto gráfico, puede resultar algo molesto para la vista. No obstante, existen soluciones para evitar estas caídas y que el juego luzca en todo su esplendor. Para consultar esas soluciones (posteadas por nuestro forero Viznamita) podéis acceder a nuestro foro desde aquí.
Pero no solo de gráficos vive el jugón, y Alice: Madness Returns ofrece mucho más que un apartado gráfico de calidad, pues también hace gala del que es, sin lugar a dudas, uno de los mejores apartados de diseño artístico del año. A lo largo del juego nos iremos encontrando con escenarios bizarros, coloridos, amplios, lúgubres, oscuros y con fondos que pueden llegar a hipnotizar al jugador. Los adjetivos se quedan cortos para definir a los escenarios imposibles e increíbles a partes iguales donde, como ya hemos comentado anteriormente, lo bello y lo grotesco se llegan a confundir. Encontraremos lugares tétricos y lúgubres pero que a su vez pueden resultar bellos, todo esto, sumado a la genial ambientación del título, completamente inmersiva, hace que este apartado desafíe las leyes de la lógica y nos muestre lugares de pesadilla y de ensueño que enamorarán a más de uno. Eso sí, necesario ser de mentalidad poco cerrada, pues las leyes de la sensatez no están vigentes en el País de las Maravillas.
Un País de las Maravillas que hace palidecer al creado por Tim Burton para su película de 2010, pues al lado del creado por American McGee el de Burton hace gala de un aspecto más hermoso e idílico frente al infierno cruel y desgraciado de Madness Returns.
APARTADO DE SONIDO
El apartado que menos destaca de todo el conjunto, pero no por ello mal realizado. Los sonidos de los personajes y criaturas están recreados de formas eficaces y convincentes, lo que garantiza la inmersión en el mundo del juego, que además está acompañada de una banda sonora ambiental de gran calidad que con temas pausados, chirriantes y hasta en ocasiones repetitivos se encargan de ambientar a la perfección el País de las Maravillas y sus locuras.
No obstante, es una pena que la banda sonora no destaque del conjunto como ya sucedía en American McGee’s Alice. Ambos juegos, a pesar de contar con buenas bandas sonoras con temas que ambientan a la perfección, están exentos de temas que recordemos o que destaquen sobremanera, eso sí, la banda sonora ayuda tanto a la ambientación y a la inmersión que por momentos nos sentiremos en compañía de Alice y su mundo imposible, por lo que le viene como anillo al dedo al título.
Merece la pena destacar que la banda sonora de Madness Returns está algo por encima de la del primer juego, pues en ella encontraremos temas con gran carga dramática, y especialmente por un tema que consigue destacar de entre los demás, el Main Theme. Ya sea tocado a piano, a violín o de forma normal como en el menú, el Main Theme del título, de gran calidad, consigue meterse en nuestras cabezas. Pero es una lástima que el resto pasen tan desapercibidos, pues una banda sonora de mayor calidad habría terminado de elevar al título a lo más alto.
Pero si algo merece ser destacado del apartado sonoro del juego ese es, sin ningún tipo de duda, su excelente doblaje al castellano. Un doblaje como pocos hemos escuchado, con voces nuevas, frescas, diferentes y que pocas veces hemos oído en el mundo de los videojuegos. Es, por contrapunto, una lástima que no se haya mantenido al equipo del primer juego pues era realmente muy bueno, pero claro, comprendemos que no es nada fácil mantener a los mismos dobladores (y muy poco habitual en los doblajes españoles) y más después de tantos años, pero algunas voces del primer juego, como las de Alice o de Cheshire, realmente se pueden llegar a echar de menos.
Pero eso no es para nada un lastre. Como decimos, el doblaje de Madness Returns cuenta con un elenco de actores de gran calidad, con Mar Bordallo en el papel de la carismática Alice a la cabeza, actriz que conoceréis por poner la voz a Jennifer Love Hewitt en la serie Entre fantasmas por ejemplo. Pero no solo el trabajo de Mar merece la pena ser destacado, Héctor Garay también hace un excelente trabajo como el gato de Cheshire, el cual ejercerá de guía durante toda la aventura citando sus siempre enigmáticas y filosóficas frases que nos irán aconsejando a lo largo del título. En términos generales el doblaje tiene voces diferentes y muy poco habituales en el sector, lo que termina de redondear uno de los mejores doblajes a nuestro idioma que escucharemos en este año 2011. Sin duda un trabajo digno de elogios y aplausos.
APARTADO JUGABLE
Debemos destacar que el juego puede ser controlado tanto con teclado y ratón como con el mando de la Xbox 360, ambas opciones están muy bien adaptadas, destacando la comodidad con la que los controles están situados en el teclado, permitiendo así un control rápido y sencillo con todas las opciones accesibles, un gran mérito, pues este tipo de juegos no son muy corrientes en PC y cuando llegan no suelen controlarse de manera cómoda.
Pero entrando en materia, Alice: Madness Returns logra con gran acierto lo que muy pocos consiguen: un equilibrio envidiable entre plataformas y acción. Estas fases, perfectamente mezcladas para evitar el aburrimiento, se diferencian claramente y hacen uso de todas las habilidades de nuestro personaje, comencemos explicando las fases de plataformas.
Durante el juego, los saltos imposibles serán más que frecuentes. Alice tiene una habilidad única para saltar, lo cual le permite acceder a lugares inhóspitos y de difícil acceso. Para evitar caer al abismo podremos utilizar dobles saltos, impulsos desde champiñones rosas gigantes e incluso podremos dar un pequeño impulso para avanzar muy rápidamente, transformándonos para ello nuestro cuerpo en miles de mariposas. Además Alice puede planear para evitar morir al caer desde grandes alturas como ya hacía en American McGee’s Alice.
Estas fases, muy bien planteadas y originales la mayoría de ellas, se enriquecen todavía más con la intromisión de plataformas invisibles. Dichas plataformas solo se harán visibles tras haber bebido del botecito de empequeñecimiento. Una vez hecho esto, Alice podrá encogerse a voluntad, lo que le permitirá entrar en lugares minúsculos, escondidos y también ver plataformas marcadas con tiza o con tinta y que en tamaño normal son imposibles de ver. Esto da mucho juego, pues además nos permite encontrar pistas garabateadas por todo el mapa, si nos perdemos, encogernos puede ser una buena opción para encontrar la ruta adecuada, además de ser algo muy útil para conseguir el 100% del título.
Las otras fases son las de acción, en ellas se desarrollarán los combates contra las diferentes criaturas de diseños bizarros y originales que pueblan el País de las Maravillas y que no querrán que Alice triunfe. Tenemos dos modos de combate, uno es señalando al enemigo, con lo que nos centraremos en uno y le rodearemos, y la otra es sin fijarle, con lo que podremos saltar a voluntad y atacar a más de uno a la vez. Para el combate, Alice vuelve a estar acompañada de su fiel cuchillo, la Espada Vorpal, que más afilada que nunca se preparará para dar al jugador un festín gore de desmembramientos y litros de sangre. Pero no solo de la Espada Vorpal se servirá Alice, otras armas, a cual más original y delirante, estarán a nuestra disposición, aunque un menor número que en la primera parte. El caballito de juguete, el paraguas para defendernos de los ataques o el molinillo de pimienta son solo algunos ejemplos de la variedad de armas que podremos utilizar para los combates.
Merece la pena destacar, que durante el juego iremos recogiendo dientes del escenario (al más puro estilo monedas en Mario o anillos en Sonic), dichos dientes servirán para mejorar nuestras armas en el menú del juego siempre que tengamos la cantidad de dientes necesaria para mejorar su potencia o su precisión.
Con las armas a distancia podremos atacar a los enemigos voladores, mantener alejados a los terrestres o resolver algunos puzles, pero siempre vigilando que el arma no se sobrecaliente en exceso, pues dejará de disparar. También tendremos versátiles bombas de relojería con las que podremos distraer la atención de los enemigos para asestarles el golpe de gracia.
En los combates cuerpo a cuerpo también podremos esquivar al enemigo haciendo ágiles movimientos transformándonos en mariposas (al igual que en los saltos), o bloqueando los disparos y ataques con un paraguas que nos servirá de escudo. Otra habilidad especial de Alice es que, antes de morir, puede hacer un último esfuerzo y entrar en el modo Histeria. Dicho poder hará que la bella Alice se transforme en un ser de pesadilla de gran poder y que atacará a los enemigos con todo lo que tenga durante unos segundos. Un último esfuerzo antes de evitar que el último pétalo de vida de Alice desaparezca, pero si fracasamos, nuestra protagonista explotará en un millar de mariposas, algo bello, pero que preferiremos no ver en demasía.
Por lo demás, como ya hemos dicho, las fases de plataformas y de acción se alternan y se complementan constantemente, evitando el exceso abuso de unas u otras. Alice contará también con diversos trajes y armas que podremos equiparnos desde el menú de inicio, los cuales nos aportarán habilidades especiales y harán algo más fácil la aventura. Además, por si fuera poco, encontraremos diversos puzles no especialmente difíciles, y algunas fases en 2D que serán diferentes en cada capítulo. Algunas homenajeando a los plataformas más clásicos, otras simulando ser juegos de navecitas antiguos, pero en todas se derrocha originalidad y ofrecen algo diferente dentro del propio juego.
Las mayores pegas del título podrían ser que, sobre todo en los dos primeros capítulos, se nota un alargamiento excesivo de las fases, es decir, se ve que el capítulo y su trama podría acabar, pero aun así se alarga con alguna escusa para ofrecer una o dos horas más, algo que puede molestar a unos usuarios, especialmente a los que busquen un juego rápido de acabar, y que puede gustar a otros acostumbrados a juegos que terminan casi cuando la diversión está empezando. El debate está servido, puede gustar y parecerte un juego con duración larga para su género o puede molestar y parecerte que, fácilmente le sobran dos o tres horas de juego alargado en demasía, eso ya depende de cada usuario.
Un aspecto para nada negativo pero que puede molestar son los puntos de guardado. En el primer juego podíamos abrir el menú en cualquier momento y salvar la partida, pero en Madness Returns serán los puntos de guardado los que decidan, algunos de ellos bastante distanciados, lo que lejos de ser una pega, puede convertirse en ella si tenemos que dejar la partida y no hemos llegado a uno de esos puntos, pues deberemos repetir una buena parte del nivel. Pero como el apartado anterior, todo depende del usuario y sus gustos sobre el tema.
Además, otro lastre es que en las versiones de consola se regala una copia digital de American McGee’s Alice y en la versión de PC no existe ni rastro de ella. Que sí, que vale, que el juego original es de PC, pero eso no quita para discriminar de ese modo a los usuarios de PC, que tienen todo el derecho del mundo a poder disfrutar de la primera entrega, tanto como los de consola. Muy mal detalle por parte de EA, si se regala el juego, que sea para todos igual, nada de favoritismos.
Un punto muy positivo para Alice: Madness Returns es su rejugabilidad, pues la historia que narra es excepcionalmente humana y engancha, pero podemos jugar el juego, ver la historia y a otra cosa, pero también podemos completarlo al 100% o con el máximo porcentaje que podamos, lo cual no será tarea para nada sencilla. En primer lugar, el juego cuenta con un gran número de secretos, algunos anecdóticos y otros que aportan historia. Dichos secretos son cuatro: Morritos de cerdo, caracolas, recuerdos y botellas.
Los morritos de cerdo están esparcidos por todo el mapa y los deberemos pimentar con el molinillo de pimienta que nos darán al principio de la aventura, eso nos ayudará a desbloquear nuevas rutas o a conseguir más dientes. Las botellas contienen documentos en su interior que podremos ver luego en el menú, tales como artwork o información de los personajes. Las caracolas serán pruebas, o de resistencia contra enemigos o de inteligencia, con puzles o enigmas que Cheshire nos pondrá a nuestra disposición y, si los superamos, podremos coger tinta roja para pintar una rosa, las cuales pintaremos completas si completamos las cuatro caracolas en cada capítulo. Y por último, los más interesantes, los recuerdos. Son fragmentos del pasado de Alice, memorias de su familia, del psicólogo y de otros personajes del juego que, poco a poco, irán uniendo los eslabones de la cadena que nos llevará a averiguar la verdad sobre el enigmático y enterrado pasado de Alice.
En resumen, Alice: Madness Returns ofrece algo poco usual, es un juego extraño, cargado de humor negro y no apto para todo el público. Una secuela que hace más que justicia al American McGee’s Alice que tanto revolucionó y gustó en su época. Un título diferente, sin duda uno de los tapados del año, criticado en exceso y que puede gustar y divertir a muchos usuarios. ¿Te gustan las plataformas? Aquí encontrarás muchas y variadas. ¿Qué te encantan los combates? Aquí los disfrutarás con todas las habilidades de Alice y sus chismes. ¿Qué eres fan de ambos? Sin duda este es tu juego, y si además le añades una historia adulta, uno de los mejores diseños artísticos de la generación y unos escenarios imposibles y macabramente bellos, ¿realmente necesitas más motivos para hacerte con el título? Sin duda nosotros no.
Si te atreves a adentrarte en una historia ambigua en la que una Alice adulta se debe enfrentar a los ecos de su tormentoso pasado, encontrarás en este juego muchas horas de diversión. Once años han transcurrido desde que la primera parte viera la luz, desde luego nos gustaría volver a saber más de Alice y su lúgubre y oscuro País de las Maravillas, por lo que esperamos que no tengan que pasar otros once años para ver una nueva secuela, esperemos que no se nos enfríe el té.
| Lo mejor | |
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| Lo peor | |
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Oscuro y bello al mismo tiempo, Alice: Madness Returns es un título original y diferente que se muestra como un soplo de aire fresco para el sector.
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| FICHA TÉCNICA |
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| Plataforma: PC, Xbox360 y PlayStation 3 |
Desarrollador: Spicy Horse |
| Productor: Electronic Arts |
Distribuidor: Electronic Arts |
| Género: Acción, Aventura, Plataformas |
Código PEGI: 18+ |
| Fecha de salida: 16 de Junio de 2011 |
Idioma: Voces y textos en castellano |






































































































