Análisis de The Legend of Zelda: Ocarina of Time 3D

Hace trece años pudimos disfrutar de un juego que dejó huella en todo aquel que lo jugó, un juego que estaba destinado a ser considerado uno de los mejores de la historia, un juego al que todo el mundo debería jugar al menos una vez en la vida, un juego en el que a lomos de nuestra fiel yegua cabalgamos a lo largo y ancho de una vasta llanura en pos de salvar el reino del mal, ese juego no es ni más ni menos que The Legend of Zelda: Ocarina of Time.

Hoy y en plena celebración del 25 aniversario de la saga, Nintendo nos brinda la oportunidad de volver a disfrutar con Link de ésta increíble aventura con un remake que muchos estaban esperando, con ciertas mejoras, en 3 dimensiones gracias a las capacidades de la Nintendo 3DS, pero que conserva todo el sabor del original.

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The Legend of Zelda: Ocarina of Time 3D es la primera incursión de la saga en la nueva portátil de Nintendo, con permiso del The Legend of Zelda: Link’s Awakening de la Virtual Console, siendo para muchos el primer juego realmente interesante para decidirse por adquirir la consola, de hecho se espera que gracias a este remake las ventas de consola aumenten ya que no están siendo tan buenas como se esperaban. Quizás haya gente que piense que trece años después el juego no puede ofrecer lo mismo que ofreció en su época, pero no es así. Es cierto que no es tan novedoso como lo fue en 1998, cuando introdujo el hoy en día tan famoso Z tarjet o la transición entre el día y la noche por ejemplo, pero sigue teniendo una historia tremendamente inmersiva, una mecánica que a día de hoy sigue siendo habitual, continua planteándonos retos que tras el paso de los años aún están a la altura y vuelve a ilusionarnos y emocionarnos como antaño.

Para quien nunca haya tenido la oportunidad de jugarlo, el juego nos pone en la piel de Link, un niño que vive en el Bosque Kokiri y que un día deberá emprender la aventura de su vida para ayudar a la princesa Zelda a salvar al reino de Hyrule de las garras del malvado Ganondorf. Bajo esta premisa nos situamos en la tónica de ir de mazmorra en mazmorra obteniendo objetos que nos van ayudando a superar las distintas adversidades que se nos plantean para así ir avanzando por el juego.  Como veis la mecánica no dista mucho de lo que podemos encontrar en una gran variedad de títulos actuales, así que no se hará desconocida ni extraña para los que lo jueguen por primera vez.

APARTADO GRÁFICO

Gracias al potencial de Nintendo 3DS el lavado de cara sufrido por el juego es destacable, aunque te quedas con la impresión de que  podría haber dado más si. Nos encontramos con unos personajes bien trabajados, más redondeados y más coloridos que los que pudimos ver en Nintendo 64, sobre todo en el caso de los protagonistas Link, Zelda y Ganondorf, quienes han mejorado mucho respecto a su versión original mientras que los personajes secundarios, pese a que la mejoría es innegable, se quedan claramente por detrás de estos.

Los escenarios y las mazmorras también lucen de maravilla gracias a unas texturas de más calidad que le dan un aire más vivo. Es verdad que hasta cierto punto da la sensación que la mejoría no va más allá de esto, pero es que el juego que pudimos jugar en su día ya era una maravilla tanto gráficamente para la época como artísticamente hablando, por lo que prácticamente solo ha habido que adaptarlo a las necesidades y capacidades de la actualidad gracias a que ha envejecido muy bien.

Hay que destacar el enorme trabajo hecho a la hora de rehacer escenarios que antes eran simples fondos prerenderizados por las imitaciones de la tecnología del momento que para la ocasión no servían debido a que el efecto 3D no funcionaria con ellos. Entre ellos están los interiores de las casas o el mercado de la ciudadela, hecho totalmente desde cero y con un acabado excelente.

En cuanto al 3D me atrevería a decir que nos encontramos con el mejor hasta la fecha, tanto a la hora de crear la sensación de profundidad como su consistencia, además de la ayuda a la inmersión en el juego. Especial atención al polvo que desprende Navi cuando revolotea.  Es una gozada disfrutar de los escenarios, las batallas y las cinemáticas en 3D pudiendo apreciar perfectamente la profundidad de los objetos en pantalla.  Como punto negativo por comentar algo es una pequeña apreciación de los dientes de sierra a la hora de activar el efecto, pero tampoco es algo como para echarse las manos a la cabeza.

APARTADO SONORO

El juego cuenta con la misma banda sonora de la que pudimos disfrutar en el original, pudiendo rememorar las grandes piezas musicales tal y como sonaban en 1998. Pese a ser un punto a favor para los nostálgicos, no hubiera estado de más el haber hecho la banda sonora orquestada como se pretendía en un momento.

En cuanto a los efectos de sonido nos encontramos de nuevo con lo visto en Nintendo 64, que pese al paso de los años cumplen de sobra, nunca nos cansaremos de los míticos sonidos y onomatopeyas de Link al atacar a sus enemigos.

En resumen, un apartado poco destacable si lo comparamos con el original, pero que sigue siendo grande, nos hará disfrutar y nos ayudará a sentir mejor lo que nos quiere transmitir el juego.

APARTADO JUGABLE

Y llegamos al punto que indudablemente más a mejorado y claramente para mejor. Las acciones básicas se siguen manteniendo, botón A para interactuar y ciertos ataques con la espada, B para usar la espada, R para cubrirnos con el escudo y la fijación de enemigos pasa del inexistente botón Z al L. La falta de los botones C de Nintendo 64 se suplen gracias a la pantalla táctil en la que podremos asignar 4 objetos para usarlos desde ella o adicionalmente con los botones X e Y dos de ellos.

Otra de las cosas que se agradecen son por un lado el hecho de convertir los distintos tipos de botas en objetos y sacarlos del equipamiento, de este modo nos ahorramos el estar entrando en el menú cada vez que queramos equiparnos las botas de hierro, algo que se volvía un infierno en sitios como el Templo del Agua. Por otro lado está la Ocarina, elemento clave en el juego y del que coge el subtitulo. Gracias a ella y a las diferentes melodías que iremos aprendiendo podremos desde teletransportarnos de una punta  a otra de Hyrule hasta abrir entradas secretas o  cambiar entre el día y la noche. Un gran acierto ha sido colocarla en la pantalla táctil, dejando así de ser un objeto que deberíamos asignar a un botón, además podremos tanto tocarla con los botones como con la pantalla táctil, incluso se pueden colocar las partituras en la pantalla inferior ahorrándonos el entrar en el menú y memorizarnos las cancones cada vez que nos olvidemos de cómo se tocaban.

El sensor de movimiento de la consola es otra de las capacidades aprovechadas, en esta ocasión tanto para apuntar con las armas de tiro como para la vista en primera persona. Está opción se puede desactivar desde las opciones, pero en comparación con el stick se convierte en una manera mucho más rápida e intuitiva de hacer blanco en nuestro objetivo. El punto negativo es que si el 3D está activado y no nos movemos junto a la consola el efecto 3D desaparece volviéndose en un caos de imágenes dobles.

Las mazmorras, una de las piedras angulares del juego son exactamente las mismas que vimos en Nintendo 64, salvo una, la que está considerada la más difícil del juego, que tiene unas pequeñas modificaciones para hacerla algo más asequible. Por lo demás todo continúa igual, sus puzles, la búsqueda de llaves y objetos y el jefe final de turno quien tras ser vencido nos obsequiará con un corazón para así aumentar nuestra vida.

La Superguia, ese invento de Nintendo en forma de vídeos se encuentra presente en el juego gracias a unas piedras cotillas que nos encontraremos a lo largo de Hyrule, quienes nos facilitaran vídeos que nos ayudaran a avanzar si nos quedamos atascados en algún punto de la aventura. Obviamente son algo opcional que está ahí para quien quiera o necesite usarlas.

Además por si fuera poco es la primera vez que el juego nos llega con subtítulos en español, algo que no ocurrió ni en la reedición de GameCube ni en Nintendo 64 cuando vino con un librillo con las traducciones. Un buen trabajo hecho por el equipo de localización, con un doblaje correcto y con una traducción de los nombres correcta y sin invenciones raras.

La duración del juego es de algo más de 15 horas si te centras en la historia principal, pero da para mucho más si lo que quieres es conseguir el 100%, encontrar todas las piezas de corazón, todas las skulltulas doradas, vender todas las máscaras de la tienda y más intercambios de objetos. Además, si esto te sabe a poco esta edición trae dos novedades respecto a la original.

Por un lado tenemos un modo en el que podemos volver a enfrentarnos contra los jefes de las mazmorras con un inventario limitado y en un tiempo, accediendo a él desde la cama de tu casa. No deja de ser un modo meramente anecdótico, ya que el tiempo propuesto para acabar con los jefes se puede llegar a quedar grande en ocasiones y no supone ningún reto.

Pero lo que de verdad nos hará seguir metiendo horas en el juego después de haberlo acabado es el modo Master Quest que se desbloquea tras terminar la aventura. Misma historia pero con mazmorras ligeramente modificadas, enemigos más fuertes y todo esto en modo espejo. Una buena forma de volver a disfrutar de la aventura afrontando nuevos retos y con un grado de dificultad mayor.

The Legend of Zelda: Ocarina of Time es sin duda la joya de la corona de la saga gracias a su increíble y apasionante historia, sus personajes, sus mazmorras y los retos que estas ofrecen, su gran banda sonora, su magia y su forma cautivarnos y  meternos en un mundo lleno de aventuras y del que cualquiera disfrutará. No nos podemos olvidar que nos encontramos ante una reedición del título, pero una reedición que cumple las expectativas pese a no ser el referente en cuanto a potencial de Nintendo 3DS y que ofrece un lavado de cara que le sienta muy bien a la creación de Miyamoto.

Sin duda es un juego  que no puede faltar entre tus títulos de la portátil de la compañía de Kyoto ya hayas jugado al original o no, un juego que como ya pasó con su versión de Nintendo 64 lo jugaras dentro de unos años y revivirás con alegría e ilusión los momentos tan agradables y divertidos que pasaste junto a Link.

Lo mejor
  • Revivir uno de los mejores juegos de la historia
  • El mejor efecto 3D hasta la fecha
  • Una banda sonora épica
  • Un lavado de cara que le sienta estupendo al original
  • El modo Master Quest

 

Lo peor
  • Se podría pedir algo más en cuanto al potencial de la consola
  • No estaría mal una banda sonora orquestada.

 


 

 

El remake de uno de los mejores juegos que ha existido, perfecto para volver a disfrutarlo.



FICHA TÉCNICA 

Plataforma: 

Nintendo 3DS

Desarrollador: 

Grezzo, Nintendo

Productor: 

Nintendo

Distribuidor: 

Nintendo

Género: 

Aventura, RPG

Código PEGI: 

12+

Fecha de salida: 

Ya disponible

Idioma: 

Textos en castellano

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