Impresiones de Duke Nukem: Critical Mass
Duke está a punto de regresar, o por lo menos eso dicen. Mucho tiempo ha pasado ya desde su última aparición, y en 2011 parece estar dispuesto a recuperar su antiguo trono. Pero antes de que Duke Nukem Forever haga finalmente acto de presencia, Duke nos obsequiará con una pequeña aventura que parecía ya olvidada en la portátil de Nintendo.
Duke Nukem: Critical Mass se presenta como un aperitivo para los fans antes de que finalmente llegue la leyenda viva que es Duke Nukem Forever, si no sucede nada imprevisto, claro. ¿Está a la altura del ego de Duke esta pequeña aventura en la DS? La respuesta es claramente negativa pero, ¿por lo menos Critical Mass merece la pena? Después del salto te daremos la respuesta.
Decimos que Duke Nukem: Critical Mass no está a la altura del ego de Duke porque realmente nadie lo está. La figura más egocéntrica del mundo de los videojuegos ha vuelto desde las sombras en las que estaba perdida y parece que lo ha hecho con mucha fuerza. A falta de poco menos de dos meses para el lanzamiento del año, el bueno de Duke se pasea por la portátil de Nintendo con un juego que parecía ya olvidado.
El anuncio de Critical Mass data de hace ya un par de años. Cuando el juego se anuncio lo hizo bajo el nombre de Duke Nukem Trilogy e iba a ver la luz para Nintendo DS y PlayStation Portable y además significaría el principio de una trilogía de juegos portátiles formada por Duke Nukem: Critical Mass, Duke Nukem: Chain Reaction y Duke Nukem: Proving Grounds. El anuncio de esta trilogía vino acompañado de un trailer bastante casposo y cutre (en el mal sentido de la palabra) en el que simplemente salían los tres títulos de los juegos y de fondo sonaba el mítico main theme de Duke Nukem durante algo más de 3 minutos, realmente patético.
Pero tras este “espectacular” anuncio, a la trilogía se la tragó la tierra. Pasó el tiempo y no había señales de vida de ninguno de los juegos, se llegó a hablar de cancelaciones, de retrasos, e incluso el juego llegó a estar fijado para principios del año 2010, pero tras eso los juegos parecieron caer en el olvido. Nada más se volvió a saber de ellos, y cuando todas las atenciones se volvían a poner (una vez más) sobre Duke Nukem Forever, se realizó el anuncio de que Critical Mass saldría finalmente a la venta en Nintendo DS a principios de Abril. La sorpresa fue bastante grande, pues parecía que el juego había resucitado de entre los muertos. Apenas llegó información, salvo un par de notas de prensa, de pequeños anuncios y poco más por lo que la información de este juego es bastante escasa, pero ya está aquí, ya lo hemos podido probar y ya hemos disfrutado de los sensuales bailes de unas chicas con poca ropa mientras disparamos a unos cerdos armados hasta los cuernos: Duke ha regresado.
Duke Nukem: Critical Mass sigue la estela marcada por los dos primeros juegos de la franquicia, siendo un juego de plataformas con acción y con escenarios en 2D, al más puro estilo de Mega Man o Metroid. El ejemplo más claro dentro de la franquicia sería Duke Nukem: Manhattan Project, pues ambos juegos usan el desarrollo horizontal y comparten más de un rasgo.
Critical Mass nos cuenta una historia que sirve de escusa para que Duke vuelva a la acción. Un día nuestro héroe recibe una llamada de La Fuerza de Defensa de la Tierra para ser citado en el cuartel. Una vez allí se le informa a Duke de la misión que deberá llevar a cabo: hace unos días se perdió el contacto con unos hombres que habían sido enviados al futuro y que se suponía deberían estar allí solo 5 minutos, pero no han regresado. Esto podría tratarse simplemente de un error de cálculo, pero de no ser así es necesaria la actuación de su mejor hombre: cuando todos fallan Duke triunfa.
Aceptando la misión, Duke se arma únicamente con una pistola y se dirige a hacer un nuevo viaje temporal (y ya van unos cuantos). Una vez llega, el panorama le es bastante familiar: cerdos armados, chicas raptadas y un futuro desolado que nuestro héroe se encargará de salvar sin importar el precio, además de que le aguardan más de una sorpresa cuando regrese a casa… comienza la fiesta: “Let’s rock!”
Una historia interesante y que utiliza recursos ya vistos en otros juegos de la saga, pero que sirve de escusa perfecta para volver a pegar unos cuantos tiros. Jugablemente, como ya hemos comentado, Critical Mass recuerda muchísimo a Manhattan Project ya que el desarrollo es muy similar, eso sí, hay que tener en cuenta las diferencias gráficas, pues Manhattan Project era un juego de PC y ahora estamos hablando de una entrega de portátil.
Básicamente el juego se controla con los botones, la pantalla táctil es más bien un estorbo y apenas merece la pena usarla. Con la cruceta moveremos a Duke, y en los botones haremos que dispare, pegue patadas o salte, pudiendo efectuar un doble salto. Además, nuestro protagonista podrá pegarse en algunas paredes cercanas a callejones o similares, obteniendo cobertura mientras la cámara se sitúa como si de un shooter en tercera persona se tratase, en esos momentos podremos, o bien con la cruceta o bien con el Stylus, apuntar a nuestros enemigos, y con los gatillos avanzar y retroceder por el callejón. Los gatillos también se podrán utilizar para rotar levemente la cámara en los escenarios 2D, dándoles así una sensación de tridimensionalidad que nos permitirá ver que nos encontraremos a lo largo del escenario.
Por lo demás, la pantalla táctil se utiliza para cambiar de armas o realizar algunas acciones, e incluso podremos utilizarla para ajustar la mirilla del rifle de francotirador en algunas fases, pero nada digno de destacar ya que en esas fases la cruceta es mejor opción y un simple golpecito con el dedo en la pantalla nos permitirá cambiar de armas, dejando al stylus en un segundo plano ya que, si queremos usarlo, molesta más que ayuda.
Merece la pena destacar que encontraremos fases diversas, desde avanzar por un escenario abriéndonos paso a tiro limpio y saltando por balcones y escaleras, hasta fases en las que volaremos con el mítico jet-pack, siendo estas las fases que tienen mayor dificultad (por su control poco preciso más que nada) y que son muy similares a los antiguos arcades de naves espaciales ya que Duke volará por toda la pantalla mientras los cerdos voladores y las torretas le disparan, teniendo que esquivar, disparar o tirar a puñetazos a nuestros enemigos. También encontraremos las ya citadas fases de francotirador en las que deberemos volarles la cabeza a todos los cerdos que podamos, y batallas épicas contra jefes finales, bastante interesantes en las que el stylus vuelve a recobrar importancia ya que será el encargado de mover la cámara (como en juegos como Metroid Prime: Hunters o Dementium: The Ward) mientras disparamos con los gatillos y nos movemos con la cruceta para acabar con nuestros enemigos.
Todo esto parece muy interesante, pero a la hora de plasmarlo en el juego no lo es tanto. Si bien la jugabilidad es bastante variada dependiendo de la fase en la que nos encontramos, no termina de cuajar del todo, especialmente en las fases del jet-pack en las que sufriremos lo nuestro para poder controlar bien a Duke. En las fases en 2D, los personajes en pantalla parecen verdaderos palos sin apenas movimiento, esto hace que la jugabilidad se resienta y que no termine de ser creíble, restando así muchos enteros a la experiencia.
Gráficamente el juego luce bien para tratarse de la Nintendo DS pero hay que reconocer que hemos visto cosas mucho mejores, sobretodo últimamente. Los personajes del juego tienen unas animaciones demasiado acartonadas y están muy poco detallados, por lo que, a pesar de que los niveles hacen gala de unos gráficos medianamente aceptables para ser la DS, los personajes hacen desmerecer el conjunto. Únicamente en las secuencias de video y en las fases de francotirador se ve un apartado gráfico medianamente potente pero, como ya hemos dicho, las nulas animaciones de los personajes y su escaso detalle hacen que, por muy bien recreado que esté el mundo apocalíptico del futuro, Duke y sus chicas no lleguen a impresionarnos y más después de los últimos trabajos vistos en la consola, como Kingdom Hearts Re: Coded, Ghost Trick, Ōkamiden o Pokémon Negra y Blanca por poner algunos ejemplos.
El apartado sonoro está bastante cuidado. Eso se nota desde que esperamos un poco en el menú principal y escuchamos la nueva versión del Main Theme de Duke Nukem, una remezcla con fuerza y que motivará al poco tiempo a los más nostálgicos. De hecho, en palabras del propio equipo de desarrollo: “[…] Critical Mass tendrá ocho temas de gran calidad para subirte la moral y toneladas de armas para que el Duke pueda demostrar quién manda.” Ni más ni menos, la banda sonora no es nada del otro mundo, pero es fiel a la esencia de la saga, por lo que encontraremos temas cañeros que tienen la intención de motivar al jugador a terminar el nivel, metiéndole en la piel de Duke para que disfrute al máximo aniquilando cerdos y rescatando mujeres de buen ver, eso sí, con temas algo escasos para la gran cantidad de niveles que tiene el juego, llegando a ser algunos bastante repetitivos.
Además, como no podía ser de otra manera, Duke vuelve a tener a su doblador habitual, el genial Jon St. John, que volverá a meterse en la piel del héroe más gamberro y políticamente incorrecto de la historia de los videojuegos.
Resumiendo: una historia interesante, cuatro variedades de fases, una banda sonora hecha específicamente para motivarte y una duración que ronda las 17 horas con 40 escenas más fases secretas, es lo que Duke Nukem: Critical Mass te puede ofrecer. Si bien no es más que un juego del montón y que muy posiblemente pase desapercibido, pues a primera vista no resulta muy atractivo, es un juego que divierte y entretiene si le das una oportunidad, si no eres muy exigente y si eres un ferviente fan de Duke, pues nos encontramos ante un nuevo capítulo en la saga del rey de los videojuegos, el cual hace gala de su siempre peculiar sentido del humor.
Es recomendable si te gustan los plataformas, si te gusta Duke Nukem y se te apetece disfrutar un juego que te entretendrá durante un tiempo pero que no se convertirá en un hito en la consola. Es un caso que recuerda en cierto modo a Assassin’s Creed II: Discovery, se trata de una entrega portátil de un fenómeno importante del sector, por lo que desde un principio nos encontramos ante un juego menor. ¿Lo bueno? Variado, gamberro, a bajo precio, con subtítulos en castellano y bastante largo para un juego de este estilo. ¿Lo no tan bueno? Gráficamente podría haber sido mucho mejor, la jugabilidad se resiente mucho de las animaciones toscas de los personajes y de un intento de usar todas las opciones de la consola (quién mucho abarca, poco aprieta, se suele decir), y que en general podría haber sido un producto mucho mejor, pero si aceptamos que nos encontramos ante un título menor de la franquicia podemos hasta llegar a divertirnos. Esto ya sucedió con Duke Nukem Advance o Duke Nukem Color, títulos que aparecieron en su día en otras portátiles de Nintendo y que eran entretenidos a pesar de sus defectos.
La antesala de Duke Nukem Forever ya está aquí, ahora solo depende de ti decidir si le das una oportunidad a un juego que no destaca dentro del catálogo de la Nintendo DS salvo por su nombre. Un título del montón pero que intenta ofrecer una experiencia variada y amena que puede llegar a divertir. Duke Nukem: Critical Mass es uno de esos juegos que, lejos de ser un triple A, consigue entretener durante un buen rato sino somos muy exigentes. ¿Tienes ganas de Duke Nukem? Pruébalo, si la cosa te gusta tienes un pequeño aperitivo antes de la llegada de Forever y si no te gusta siempre puedes esperar al 10 de junio, malo sería que lo volvieran a retrasar de nuevo, ¿no?






















































































































