Análisis de Disney Epic Mickey
Es casi seguro que Mickey Mouse es uno de los personajes que ha marcado la infancia de un gran número de personas desde que fuera creado allá por el año 1928 por Walt Disney y apareciera en cortos como Steamboat Willie o The Chain Gan. Desde entonces las aventuras de este ratón han sido plasmadas tanto en el cine, como en tiras cómicas o videojuegos, haciendo disfrutar tanto a grandes como a pequeños gracias al que a dÃa de hoy continua siendo el emblema de la factorÃa Disney. Es por esto que cuando Warren Spector, creador de grandes obras como Deus Ex o System Shock, anunció su implicación en un proyecto con Mickey como protagonista el hype empezó a correr por la red debido al resultado que Disney Epic Mickey pudiera ocasionar por ser una mezcla atÃpica.
En estos últimos tiempos los juegos de Mickey en consolas andan en horas bajas, es por esto que desde un principio todo el mundo puso sus esperanzas en la última obra de Warren Spector, algo que no es de extrañar teniendo en cuenta que nos encontramos ante uno de los grandes de la industria y del que solo te puedes esperar grandes cosas. Por todo esto ha sido un juego esperado con gran expectación y en el que se han depositado muchas ilusiones, ilusiones que se han ido al traste por una mecánica lineal y aburrida en el transcurso del mismo.
Los personajes olvidados y secundarios son los verdaderos protagonistas de Disney Epic Mickey siendo el conejo Oswald el personaje en torno al que gira toda la historia. Oswald fue un personaje creado por Walt Disney y Ub Iwerks y el primer personaje de verdadero éxito de los estudios Disney. Años más tarde Walt Disney perderÃa los derechos de Oswald y para contrarrestar su efecto creó al ratoncito que hoy en dÃa todos conocemos, Mickey Mouse, quien empezó su carrera por la fama mientras que el pobre conejo caÃa en el olvido.
Esta es la base de la historia del juego, un Oswald olvidado convertido en el señor del Páramo, una tierra a la que van a parar los personajes de Disney que caen en el olvido para convivir en paz y no sentirse aislados de la humanidad gracias a las relaciones que puedan crear entre ellos.
Mickey, movido curiosidad atraviesa un espejo mágico que aparece en su habitación mientras este está leyendo plácidamente Alicia en el paÃs de las maravillas y es transportado a un estudio donde un mago que nos recuerda al aparecido en FantasÃa está construyendo una maqueta de lo que parece Disneyland con el pincel mágico. En un descuido de este, Mickey se pone a juguetear con el pincel cuando sin quererlo crea una criatura tenebrosa, derramando el disolvente sobre la maqueta.
Antes de ser descubierto, el ratón huye de nuevo a través del espejo volviendo a su humilde morada, donde años más tarde la criatura tenebrosa aparece para llevarlo consigo. Cuando despierta se encuentra atrapado en un lugar lúgubre y tétrico que resulta ser el Páramo de Oswald. Afortunadamente logra escapar y armado con el pincel mágico comienza a adentrarse en el páramo para intentar buscar una solución al problema en el que acaba de caer.
Apartado gráfico
Estamos ante un juego claramente basado en un personaje de animación, apreciable claramente en la puesta en escena de los escenarios. Estos, pese a tener una tonalidad lúgubre y tétrica, tirando más hacia colores frÃos en general, muestran un colorido espectacular imitando con un gran resultado lo que serÃa una pelÃcula de animación y que hace que te entre por los ojos nada más ponerte frente a la pantalla.
El diseño de escenarios, aunque no muy grandes, cuenta con edificios que parecen maquetas medio derruidas a causa de la catástrofe del disolvente y que rebosan de ese estilo caricaturesco caracterÃstico de la animación. Aunque durante nuestra andadura podemos encontrarnos con bastantes elementos por los escenarios como pueden ser barriles, cajas o cofres, hay ocasiones en las que estos parecen estar un poco vacios, dando la sensación de que falta algo de vida.
Las fases 2D, inspiradas en cortos protagonizados por el propio Mickey Mouse, están perfectamente recreadas y podremos interactuar con una gran cantidad de objetos, como saltar sobre las nubes, o atravesar un rio saltando sobre las cabezas de unos cocodrilos.
Por su parte el diseño de personajes es de lo mejorcito, con unas versiones robóticas de personajes que todos conocemos como el Pato Donald o el capitán Garfio y con unos enemigos originales, robóticos también muchos de ellos y con unas texturas muy cuidadas.
Pese a no ser uno de los juegos punteros del catálogo de Wii en este aspecto y aunque podrÃa haber dado más de sÃ, se coloca a la cola tras los primeros ofreciéndonos una cuidado y llamativo apartado gráfico.
Apartado sonoro
Sin duda la clave, de lo mejor del juego y a lo que no se le puede poner pega alguna. Con una banda sonora a cargo de James Dooley orquestada a la perfección y que le viene como anillo al dedo al juego, que se adapta perfectamente a las situaciones y casa totalmente con la temática del mismo, haciéndolo más grande si cabe.
El juego ha sido doblado al castellano, pero solo encontraremos voces en el vÃdeo introductorio, ya que durante la aventura todos los personajes hablaran emitiendo una especie de gruñidos.
Apartado jugable
El pincel mágico del que dispone Mickey durante toda su aventura es quien siembra las bases de este apartado. Con él y valiéndonos del tándem Nunchuck más Wiimote podremos pintar con la pintura y borrar con el disolvente. Con ello podremos avanzar en la historia y superar los distintos obstáculos que vayan saliendo a nuestro paso, ya que si nos encontramos frente a un puente destruido por el cual no podemos cruzar al otro lado del rio de disolvente simplemente tendremos que reconstruirlo a base de pinceladas de pinturas o borrar con disolvente esa pared que no nos deja avanzar o que esconde un cofre.
Desgraciadamente el uso del pincel se vuelve monótono, predictivo y aburrido sobre todo al comienzo del juego, con zonas claramente definidas para interactuar con ellas y otras de las que puedes pasar de largo ya que son puramente anecdóticas. De este modo, los momentos en los que tengamos que estrujarnos los sesos y averiguar que tenemos que borrar cierta parte del escenario para continuar serán pocos.
Los poderes del pincel no los utilizaremos única y exclusivamente para avanzar, sino que se volverán nuestra arma contra los enemigos del Páramo, haciendo que se vuelvan nuestros amigos o eliminándolos. Unos enemigos escasos, que nos darán poco juego y que parece que estén más que nada para rellenar el escenario.
Pero lo que realmente llega a arruinar el juego es la cámara. Con la cruceta del Wiimote podremos moverla a nuestro gusto y con el botón C del Nunchuck la centraremos a nuestra espalda. Desgraciadamente el juego cuenta con momentos en los que la cámara se queda fija en posiciones incomodas, extrañas o detrás de objetos, haciendo que el control se vuelva horrible en esas ocasiones.
Durante las casi 15 horas que nos puede brindar el juego, para avanzar se nos presentaran diversas misiones que tendremos que cumplir, algunas obligatorias para ello y otras secundarias para obtener recompensas. Estas misiones lejos de darle interés al juego lo convierten en algo simple y repetitivo, llegándote el plantear en ocasiones si de verdad merece la pena el completar las secundarias. Lo interesante de las misiones es que algunas de ellas puedes completarlas de distintas maneras, logrando una reacción diferente por parte de los habitantes del páramo hacÃa nuestra persona.
Muchas de estas misiones se podrán completar pagando a los personajes con E-tickets, la moneda de cambio del Páramo. El problema es que hay tantos y son tan fáciles de conseguir que no te importa gastártelos pagando a los personajes para que resuelvan ellos los problemas, volviéndose algo meramente anecdótico.  Por suerte no son los únicos objetos que encontraremos por el páramos, los broches y las cintas de vÃdeo que obtendremos tanto por completar misiones, como encerrados en cofres nos desbloquearan distintos contenidos extras.
Las fases 2D son una delicia poco aprovechadas, hay un buen puñado de ellas y aunque basadas en los cortos del ratón son muy originales y gozan del sabor añejo de las plataformas de antaño, pero son tan cortas que te dejan con ganas de más.
La experiencia ofrecida por Disney Epic Mickey es sin duda un gran homenaje a toda la carrera y los personajes de la factorÃa Disney. Un plataformas que hará las delicias de los amantes a los cásicos plataformas y que seguro disfrutaran los fans de Mickey Mouse. Aún asà la mecánica lineal, aburrida y poco original del tÃtulo desanimará a más de uno, sobre todo teniendo en cuenta todo lo que se esperaba de él. Aun no siendo un mal juego, si no hubiera sido protagonizado por el ratón estarÃamos ante un juego que seguramente pasarÃa totalmente desapercibido por su poco aporte al género.
Lo mejor:
-Gran homenaje a la historia y personajes de Disney.
-Espectacular belleza visual.
-Una banda sonora para quitarse el sombrero.
Lo peor:
-La cámara llega a desesperar.
-Experiencia jugable pobre y aburrida especialmente en las primeras horas.
| La última y esperada
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FICHA TECNICA |
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Fecha de salida: |
Idioma: en español |
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Precio: 49.95€ |






















































































































