Análisis de Quantum Theory (PS3)
Un mundo destruido, vacio, donde la única vida que queda está infectada o enferma. Un mundo donde hombres y mujeres caen mientras luchan por su libertad, mientras luchan por sobrevivir al infierno que les aguarda.
Un soldado desconocido, es la única esperanza de la humanidad, aunque eso a él parece no importarle lo más mínimo.
Tras esta introducción damos paso al análisis de este criticado título. Quantum Theory es una de las apuesta de Team Tachyon para introducir a los jugadores en un mundo devastado, donde los reflejos y nuestra habilidad con el gatillo son los únicos aliados de los que dispondremos. Cuenta la leyenda que existen diversas torres por el mundo, torres orgánicas que están envenenando la propia tierra, dando lugar a la creación de seres monstruosos y aterradores
Nosotros controlamos a Nyx, un misterioso guerrero que cuya intención es destruir dichas torres, ya que es unos de las únicas personas que es capaz de conseguirlo. Este argumento tan escueto es el que el título nos presenta nada más ponernos a los mandos del mismo. No hay intro, no hay ninguna cinemática que sirva como una pequeña introducción a la aventura que se nos presenta.
El juego opta por dejar que el jugador vaya atando cabos a medida que se desarrolla la historia, cada cierto tiempo nos va ofreciendo alguna información, ya sea sobre las famosas torres, o sobre los protagonistas que nos acompañan durante el juego. La verdad que no es una idea que decepcione, de hecho cuando observamos el mundo devastado, la existencia de las torres y demás, nos empieza a enamorar la historia, la idea que los desarrolladores empiezan a plantear.
Pero claro una idea no lo es todo, por muy buena y jugosa sea aquello que se nos presenta, no podemos olvidar que no estamos ante una película, sino ante un videojuego, y quizás sea este el aspecto que directamente echa por la borda cualquier atisbo de genialidad que pueda presentarse durante el desenlace del juego.
Quantum Theory fue adoptado por miles de fans como "El Gears of War de PS3″, y obviamente se han hecho muchísimas comparaciones con el título de Epic, comparaciones donde sin ninguna duda este título sale completamente en desventaja. Pero aunque sea apodado de esa manera y aunque su estilo de juego realmente demuestra aquello que los desarrolladores estaban buscando, no considero justo basar un análisis en comparaciones entre títulos. Así pues este artículo estará centrado en Quantum Theory como juego y no como "contendiente de". Creo que es la única manera de hacer justicia.
Apartado gráfico.
El apartado gráfico del juego tiene algunos elementos a favor y otros en contra. Empezamos con el modelado de los protagonistas y enemigos. Aquí tenemos que diferenciar entre lo que son los protagonistas principales y los secundarios, ya que la calidad oscila bastante entre uno y otro. Los protagonistas principales reciben un modelado aceptable, con una calidad buena, que sin llegar a ser ejemplar, consigue que al menos el aspecto visual del título en este aspecto no decepcione.
Los protagonistas secundarios no tienen esa suerte, y da al impresión de que hemos abierto una caja de playmovils, ya que son todos prácticamente iguales. Da la sensación de que apenas se ha intentado diferenciar a dichos personajes y que todos parte de una base bastante básica. Nos encontramos con soldados super duros, enfundados en una armadura idéntica al resto de su compañeros, de acuerdo con que todos formen parte de un ejército, pero sí que podían haber mostrado algún detallito ayudando a que cada personaje no sea un mero recurso visual, sino que le dote una vida, una personalidad en concreto.
Los enemigos tampoco salen bien parados en este aspecto, sus modelados son por llamarlo de una manera lamentables. Vamos que lo único que distingue unos de otros es el color. Tendréis ante vosotros a personajes formados casi únicamente por un simple color, y estos irán cambiando según los tipos de enemigos que aparezcan. Diréis "Vaya ahora vienen enemigos naranjas, y creo que he visto por ahí alguno azul" pareciendo que volvemos a la época de los 8-bits donde el cambio de color era un rasgo elemental.
Eso sí, al menos tienen la consideración de que todos usan armas distintas según su color, cosa que se acerca más a ayudar al jugador a ser consciente de que tiene un ejército ante él. Tampoco podemos observar estos detalles muy de cerca, porque cuando los enemigos mueren, desaparecen en una pequeña explosión verde, al más puro estilo serie B. Supongo que esta explosión ayuda al motor grafico, ya que al desaparecer los enemigos, ya no tiene que cargarlo en pantalla, pero es un detalle bastante feo y desde luego una impresión bastante negativa.
Los escenarios no están nada mal, el único problema es que son demasiado repetitivos. El juego se desarrolla en varios lugares, aunque en su mayor medida es en el interior de una de las torres ya mencionada antes. Así pues os enfrentareis a una sucesión de habitaciones mientras subís dicha torre. Las habitaciones son prácticamente idénticas, y durante las primeras horas sobre todo, tendréis la sensación de que volvéis de nuevo a una generación anterior, donde los escenarios se repetían una y otra vez, y lo único que variaba era la cantidad de enemigos de colores que salían en cada zona.
Además hasta que no limpiáis una zona de enemigos, no se abre la puerta que os permitirá pasar a la siguiente, por lo que más de una vez suspirareis aburridos, ya que ni la calidad grafica de dichos escenarios os impresionaran lo más mínimo.
Un apartado gráfico que roza el aprobado, y por mucho que nos pese, volvemos a sentir esa sensación de que el juego podía haber dado mucho más de sí.
Apartado de sonido.
En el apartado de sonido contamos que una banda sonora bastante acertada, ya que cuenta con temas dinámicos y con el suficiente ritmo que os acompañará bastante bien durante las batallas que viviréis. Estos temas aunque no podrían considerarse épicos, si que están perfectamente compenetrados con las situaciones que os saldrán durante la aventura, y aunque ninguno de sus temas es tan memorable como para buscarlo una vez que has finalizado el juego, si que producen un buen "feeling" entre el usuario y la pantalla.
Los efectos de sonidos tampoco están nada mal, cada arma suena lo bastante "fuerte" para transmitir la crudeza de la situación al jugador, misiles y lanzagranadas cumplen esa misma función. Los enemigos más grandes también emiten ciertos rugidos para infundir miedo a los jugadores, obviamente dada su defectuosa IA no lo consiguen, pero en lo referente al sonido, cumplen con creces.
El doblaje no está nada mal tampoco, algo simple, ya que oiremos las mismas frases una y otra vez, llegando a cansar. Además existe alguna incoherencia, ya que a lo mejor nos acabamos de cargar 3 o 4 enemigos seguidos, y mientras descansamos un poco en nuestra barricada, el personaje nos dirá "Escondiéndonos no saldremos vivo de aquí", quedándote con ganas de desplomarlo por la cornisa más cercana por pesado.
Apartado jugable.
Ya hemos llegado al sumun del análisis, y es seguro el apartado que más esperáis. Así que vamos a ir paso a paso, empezando como siempre por la interfaz y el control.
La interfaz del juego es muy sencilla, en la parte superior podremos observar el arma que llevamos equipada y cuanta munición le queda, en la esquina inferior derecha tendremos un símbolo que nos ayudara en nuestros ataques combos (leer más adelante), y la selección de armas esta oculta a menos que pulsemos la cruceta para cambiarla. Una interfaz bastante buena que nos ofrece los datos necesarios en cuestión de segundos, ayudando a no romper el ritmo de la acción.
El control sin embargo no ayuda a nuestra experiencia de juego. La versión que he tenido en mis manos en la de PS3, por lo que voy a referirme exclusivamente a ella. Para empezar el hecho de apuntar con la mira cuesta la misma vida, podéis probar a bajar o a subir la sensibilidad, pero el movimiento tan tosco y tan brusco os hará fallar constantemente. Es decir, que lo más básico, lo más necesario en este juego ya falla, y es un lastre que os va a llevar por el camino de la amargura. Es deprimente ver como parece que estemos años atrás donde un control brusco y unos enemigos sin apenas detalles nos acompañaban en nuestras tardes con la consola.
Es de vergüenza, que la única solución posible sea jugar en el modo fácil, ya que la mira apunta automáticamente a los enemigos. Como es obvio eliminamos toda la emoción al respecto, pero una cosa es emoción y otra bien distinta son las ganas de reventar el mando contra la tele. El control del personaje no está nada mal, se mueve bastante bien, y la respuesta de las demás acciones son bastante rápidas, además de intuitivas, exceptuando el cambio de armas, donde deberéis pulsar la cruceta con todos vuestras fuerzas para que el protagonista se dé cuenta que es lo que queréis hacer, dificultándoos la tarea de nuevo.
Tendremos a nuestra disposición la posibilidad de realizar ataques o combos (si hemos encontrado a cierto personaje, una vez avanzado el juego). Sí que es cierto que este ataque nos puede sacar de más de un apuro, pero nos deja totalmente indefenso, dada la lentitud con la que se realiza.
No os acerquéis tampoco ni por asomo a ningún borde o a ninguna grieta, porque nuestro personaje no se lo pensará dos veces a la hora de saltar, llevando la partida al traste y debiendo empezar de nuevo la habitación (porque el desarrollo es tan repetitivo y lento que parece que no son fases, sino una sucesión de habitaciones). Hay momentos que exigen un poco de plataformeo, muy limitado eso sí, pero es tal el ímpetu del protagonista por saltar al vacío, que pese a contar con una cuenta atrás, tendréis que pensároslo dos veces para pulsar la X y correr.
Lo sentimos pero ese fallo a la hora de apuntar, esa brusquedad a la hora de cambiar de armas, y la facilidad con lo que el protagonista se cae por cualquier grieta, rompen por completo el ritmo y son elementos imperdonables en un juego de estas características.
Otra de las cosas que más nos llama la atención, es la IA. Es tan mala y simple tanto en los enemigos como en vuestros compañeros. Por un lado los enemigos siguen una rutina básica de disparar y esconderse, pero es tan básica que cometen muchísimos errores. De hecho no os extrañe encontraros a un enemigo que se pone a cubierto justo a tu lado, y tarda un rato en darse cuenta de su error para empezar a dispararte, una escena propia de una comedia.
Enemigos que disparan misiles y básicamente te ayudan a limpiar la zona, eliminando por "error" al resto del pelotón, enemigos que se quedan encasillado en una esquina, y has de volver atrás en ese escenario para eliminarlo, ya que si no la puerta no se abrirá.
En tus compañeros es aún peor, de hecho ir solo o estar con ellos apena tiene diferencia. Ellos se mueven mucho, disparan una ráfaga (con suerte le dan al enemigo) y vuelven a dar volteretas. A excepción del segundo protagonista principal (no os diré quien es), son incapaces de eliminar a un solo enemigo. Eso sí, se le da genial estorbar, y más de una vez tendréis que desear que se los carguen a todos y te dejen jugar tranquilo.
Pero ni el control, como la IA son tan negativos como el desarrollo, un desarrollo lento, aburrido y repetitivo. Salas repletas de enemigos que limpiareis para comprobar horrorizado que lo que os espera es otra sala de enemigos, y así hasta la saciedad. Situaciones que se repiten una y otra vez junto con el respawn tan exagerado de enemigos, que tras completar un par de habitaciones, cambiaréis de juego o apagaréis la consola, porque no tenéis nada por lo que jugar.
Sí que hay algunos momentos o algunas situaciones que están bastante bien, por ejemplo alguna pelea con algún boss, pero no existe ninguna emoción, ningún dilema, ninguna curiosidad, solo es un mata mata de lo más básico, con una IA y un control desastroso.
Quantum Theory es un juego que quizás contaba con una buena idea y buenas intenciones, pero que es aburrido, lento, repetitivo y absolutamente falto de emoción alguna. Normalmente se suele perdonar un poco el apartado grafico, o el de sonido, pero los fallos visto en el apartado jugable me llevan a recomendaros que os penséis bastante bien adquirir el título incluso en importación.
Lo mejor:
+ La música es buena.
+ Algunos escenarios son bastante alucinantes.
Lo peor:
- Un desarrollo muy lento y aburrido.
- Un control que da autentica pena.
| Un mundo devastado, cuya
única oportunidad es un soldado desconocido ¿Qué puede salir mal?
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FICHA TECNICA |
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Precio: 60.95€ |






















































































































