Análisis de Tales of Monkey Island

Érase una vez un hombre, no, mejor dicho un pirata que nació como tal en Melee Island. Pasó las más horripilantes de las pruebas para ganarse el sobrenombre que da pie a su leyenda. Este pirata no conocía el significado de la palabra miedo, y fue capaz de enfrentarse a toda una horda de fantasmas para rescatar a su amada. Este pirata fue … Miah! Hia! Mia! ¡Maldito mono! ¡Devuélveme mi discurso!

¡No! ¡Aléjate de ese muñeco! ¡Aí! ¡Uí! ¡Te cogí! ¿Por dónde iba? Ah sí, este pirata fue conocido como Guybrush Threepwood, el azote de los mares que estaba a punto de emprender su nueva aventura. ¿Tenéis lo que hay que tener para acompañarme? Si la respuesta es positiva echad mano de ese grog (mal pensados) y seguidme.

Comentarios

- Usar portátil

"Mm es el portátil de Herman y no me va a dejar utilizarlo".

-Hablar con Herman Toothrot

"¡Mira Herman un mono de tres cabezas!"

-Mirar a Herman asustado

"Vaya, si que le ha afectado. Ha salido corriendo".

-Usar portátil

"Mm no tiene batería."

- Mirar trastos de Herman

"A ver que tenemos aquí … un pollo con una polea, una botella de grog y el cable del portátil".

-Usar cable de portátil con palmera

"¡Vaya! Quien iba a decir que funcionaría".

-Usar portátil enchufado a palmera:

Día 125658450 en Monkey Island, me propongo a relatar para todos mis lectores (o al menos aquellos que estén tan aburridos como para recoger una botella en la playa y leer lo que hay en su interior) la última aventura del valeroso Guybrush. Por si acaso hay algún despistado, Tales of Monkey Island no es un remake de algunos de los títulos anteriores, sino una nueva entrega de la saga.

Mucho han cambiado los videojuegos a lo largo de los años, unos quizás opinen que ese cambio ha sido para bien, otros quizás para mal y sin duda la inmensa mayoría no opinará, simplemente disfrutararán jugándolos. Antes de empezar este difícil análisis (ya os explicaré más adelante porque es algo complicado) os dejo una pregunta ¿Cual es el elemento fundamental de un videojuego? ¿Que esperamos de los mismos cuando nos ponemos cómodos en nuestra hamaca (en vuestro caso el sofá) y pulsamos el botón start? Vamos a decir algunas cosas como vivir aventuras, realizar desafíos, salvar el mundo, o quizás destruirlo … en definitiva, interpretar un rol, tomar el control de un personaje y dejarnos llevar por su mundo.

¿Que hace falta para ello? Muchos pensarán que es necesario un buén apartado gráfico ya que sin él, las situaciones serán menos creíbles. Otros optarán por un buen apartado sonoro, ya que gracias al sonido envolvente la experiencia de juego es mucho mejor que antaño. Por último se piensa en la jugabilidad, elemento fundamental sin ninguna duda y puede que quizás relacionado con aquello a donde queremos llegar. ¿Que pasa con la historia? El guión para que nos entendamos ¿Es importante o simplemente es una excusa para llevar a cabo una nueva aventura? A Mario le funciona, y como ya hemos comentado anteriormente, sus juegos son sin duda alguna considerados arte. La respuesta más sensata a esa pregunta seria responder que depende del género al que nos estemos refiriendo, estos valores tendrán mas o menos importancia.

Es por ello que existe un género donde todos aquellos que busquemos un buen guion que nos mantenga enganchados, una buena historia que incluso años después de completar el juego sigamos recordando o simplemente un secreto que quizás nunca sea desvelado, podremos acudir. Ese género son las aventuras graficas y es uno de los géneros mas antiguos que existen (soy consciente de que antes que ellas existían otras aventuras que se desarrollaban a través de texto e incluso te obligaban a introducir las ordenes como comandos, pero dejémoslo aquí por ahora). Hay quizás muchos jugadores que a lo mejor este género no les suene (aquellos que levanten la mano serán vilmente pasados por la quilla como comida de tiburones), pero si yo digo Monkey Island entonces seguro que sabéis de lo que estoy hablando (si aún así no lo sabéis, ya iremos pensando la mayor de las torturas inimaginables).

Seguro que todo el mundo recuerda las magnificas aventuras de LucasArts, cuando solo por ver que el juego llevaba su firma ya era un imprescindible. Imaginaos una época donde la calidad gráfica estaba a años luz de la actual, de hecho si nos remontamos bien atrás no pueden ser ni siquiera comparada mínimamente con la de hoy. No existían los equipos de sonido 5.1 y muchos jugábamos con el sonido que salía directamente de la torre del PC. ¿Como es posible que juegos que hayan salido en esa época tengan tanta repercusión hoy? Pues indudablemente es por su impresionante guion. Su historia, sus situaciones, sus personajes ¡TODO! encajaba al dedillo en cada aventura. Nos partíamos de risa con cada dialogo en Monkey Island, nos comíamos la cabeza para que ningún nazi nos encontrara en Indiana Jones y esperábamos con impaciencia la próxima locura de Max en Sam and Max. No contábamos con muchos recursos, pero se contaba con imaginación, una capacidad creativa desbordante, gracias a la cual con solo ver píxeles amarillos y una pequeña palmera, ya nos imaginábamos en pleno Monkey Island dándonos el sol en la cara y buscando desesperadamente el camino correcto con una cabeza en nuestras manos.

Esa ha sido mi infancia, bien es cierto que Mario y demás personajes han estado ahí, pero sin duda siempre recordare con cariño mi 486 con mis aventuras gráficas.

Seguro que os estáis preguntando dos cosas, que ahora mismo os responderé. Sobre la primera, no, no me obligan a escribir un mínimo de páginas para publicar un análisis y sobre la segunda, si, estos párrafos tienen algún sentido. Cuando me he sentado frente a Tales of Monkey Island soy consciente de que los tiempos han cambiado, han evolucionado, pero que su desarrollo haya sido llevado a cabo de la mano de Telltale Games, me tenia totalmente intrigado, ya que ellos son los responsables de resucitar a una impresionante pareja policiaca. Sam and Max caminan con orgullo por el catalogo Pcero (y consolero) gracias a este equipo. Si han sido capaces de resucitar a unos de los héroes de mi infancia, ardía en deseos de comprobar que trabajo habían realizado con Guybrush Threepwood.

Es por ello que tenéis ante vosotros este difícil análisis, pero ¿Porque es un análisis tan difícil? Porque uno de los grandes valores del juego es la sorpresa, aquellos detalles que os van a llegar directamente al alma, provocando una de las mayores sonrisas que hayáis tenido en mucho tiempo. En muchas ocasiones pensareis ¡No es posible que se estén refiriendo a eso! o directamente aplaudiréis el arte del propio Guybrush. Ya me hice la promesa antes de empezar el análisis que no desvelaría nada de la trama o de estos momentos tan únicos, así que a ver como lo logramos desarrollar.

Apartado Gráfico

El primero de los apartados que vamos a analizar es el apartado gráfico. Este apartado es digno de mención y realmente no es para menos, ya que contamos con Dave Grossman como jefe del equipo de desarrollo. Por si a alguien no le suena, es una de las personas que diseñó los Monkey Island originales, es decir tanto la primera como la segunda parte. Al bueno de Dave se le unen diseñadores que han participado en The Curse of Monkey Island y en Sam and Max Hit the Road. Así pues a simple vista contamos con un equipo mucho más que notable y como es obvio su resultado ha quedado más que a la altura de las expectativas.

Tales of Monkey Island os permitirá viajar por unos escenarios en 3D al más puro estilo Sam and Max season 1 & 2, donde la belleza va a la par de la originalidad. En los primeros capítulos comenzaremos con localizaciones conocidas, como la isla Flotsam, donde daremos nuestros primeros pasos en la aventura. Cada personaje que nos encontremos está perfectamente caracterizado y aunque en algunos piratas mas secundario parezca que se ha repetido un poco el modelado, su diseño cumple a la perfección.

A medida que vamos avanzando por los capítulos, iremos observando las diferentes localizaciones que componen el juego, todas expuestas con todo lujo de detalles y acorde a la situación que se presenta. Como ejemplo de tal afirmación, en el capítulo 2 conoceremos a cierta raza submarina y la isla donde habitan. Así pues en dicho capitulo disfrutaremos de cuevas rodeadas de corales y de unos efectos de luz increíbles que se mezclan con el sol del atardecer ofreciendo una sensación de paz y armonía, como si vosotros mismos estuvierais en medio del océano.

El motor grafico es más que notable, pero no os esperéis unos gráficos Full HD a tope de resolución, sinceramente no los necesita. Lo que si se ha añadido son diversos estilos cartoon (de dibujos animados) que enlazan con el sentido del humor del juego (unas de sus grandes bazas).

Apartado Sonoro.

Los gráficos no lo son todo, es por ello que hemos de hacer mención al apartado sonoro. Al igual que el apartado anterior, también contamos con un equipo a tener en cuenta. Dominic Armato (Guybrush Threepwood) y Alexandra Boyd (Eleaine) vuelven desde The Curse of Monkey Island para dar vida a dos de los personajes mas carismáticos de la saga y protagonistas de dicha aventura. Como habréis podido deducir, el juego viene en versión original y no se ha localizado a nuestro idioma, esto quizás es uno de los mayores impedimentos a la hora de disfrutar del título (ya que tampoco se cuenta con subtítulos en nuestro idioma), pero ya trataremos dicha cuestión mas adelante.

La banda sonora viene de la mano de Michael Land, el cual ha participado en anteriores juegos de la saga. Es por ello que nos encontraremos tanto con melodías antiguas (que nos pondrán melancólicos) y con nuevas y apasionantes, que nos obligaran a dejar quieto al personaje para disfrutarlas tranquilamente. Muchas de ellas encontraran un lugar en nuestra memoria y nos veremos obligados a hacernos con la banda sonora del título para seguir disfrutando de ellas fuera del juego.

Los efectos de sonido también acompañan de manera agradable nuestra travesía, y si alguno se lo está preguntando, los monos siguen sonando igual de bien que en las anteriores entregas.

Apartado Jugable.

Hemos hablado de los gráficos y del sonido, hablemos ahora de mi apartado favorito, la jugabilidad. Aquí es donde Tales of Monkey Island se eleva, se engrandece y sobretodo demuestra al jugador que ha hecho una gran elección confiando en el titulo. Podría acabar el análisis aquí, simplemente diciendo que Tales of Monkey Island es DIVERTIDO (y perdónenme las mayúsculas), es absorbente y no te va a dejar apartar la mano del ratón hasta terminarlo. Pero en vez de terminar aquí, permitidme que os muestre como se ha ganado tales adjetivos.

Lo primero que nos encontramos es el control del juego. Después del desastroso Escape from Monkey Island, donde el movimiento de Guybrush podía asemejarse a un pato mareado, suspiramos de puro alivio cuando vemos que el juego hace buen uso del ratón. Si queremos movernos, solo deberemos mantener el botón izquierdo pulsado y aparecerá un anillo que rodeará a Guybrush. En ese anillo habrá una flecha que señalara hacia donde se mueve el personaje e inmediatamente empezará a hacerlo, para cambiar el rumbo simplemente deberemos mover el ratón para que la flecha cambie de dirección. Si en cambio queremos investigar un objeto, ya sea para verlo, cogerlo o usarlo (el juego no hace distinción entre los distintos comandos) simplemente haremos click con el botón izquierdo.

El acceso al inventario también es muy cómodo, ya que con pulsar el botón derecho se nos desplegará ante nosotros. En el tendremos las típicas opciones que nos permitirán observar aquellos que guardemos en su interior, seleccionarlo o combinarlo con otro objeto. Sencillez ante todo, si os habéis dado cuenta, solo nos hará falta un ratón y dos botones para realizar las miles de acciones (creedme que rozan ese número) necesarias para avanzar en nuestra aventura.

Este control tan simple, tan sencillo se mezcla con un desarrollo que nos hará comernos el coco más de una vez. El juego cuenta con una dificultad muy ajustada, y estará a la altura de los más veteranos del genero. Tendremos que ponernos en la piel de Guybrush ( y quién sabe si en la de alguien mas …) para pensar, para deducir como hacer frente a los innumerables problemas que nos surgirán. Pero al igual que os digo que a los veteranos no le va a resultar el juego un paseo, a los mas novatillos (o que simplemente les guste comerse menos la cabeza) tampoco les resultará tremendamente desafiante, de hecho el juego tiene un sistema de ayuda que les facilitará las cosas.

Este sistema no esta tan bien desarrollado como en la saga Runaway, donde Joshua nos ha sacado de más de un apuro, pero si cumple su función. Si nos quedamos encallados en algún punto, será el propio Guybrush quien pensando en voz alta, nos dé una pista que nos ayude a llegar a la idea que buscamos. La intensidad con la que nos de las pistas se puede regular desde el menú de opciones, dando la posibilidad incluso de quitarla.

Un desarrollo con una dificultad tan ajustada no puede más que ofrecernos una autentica experiencia tan satisfactoria, garantizando el sentido del humor del mismo. La verdad que no es para menos, ya que el mismísimo Ron Gilbert ha estado presente durante el proyecto y ha participado en las diversas recogidas de ideas que aparecen en el mismo. Sus propios desarrolladores han expresado que es posible reconocer su presencia si nos fijamos bien en algunas de las situaciones que se nos presenten.

No podemos dar una duración del juego, como solemos hacer, ya que va a depender exclusivamente de los jugadores y del tiempo que les lleve resolver los enigmas. Pero tened por seguro que el juego es largo y os ofrecerá horas de diversión de sobra, ya que incluso con la guía en una mano y el ratón en la otra, os llevara bastantes horas terminar los cinco capítulos que componen el título.

Cinco capítulos que sin duda nos lo encontramos en inglés, y que de no ser por los chicos de La cueva de los clásicos, no habríamos podido disfrutar en completo español. Esto significa que tras instalar nuestros capítulos del juego, podemos aplicar diversos parches para traducirlos, de manera muy sencilla y sin ningún problema o complicación. Un aplauso para todos los usuarios que han dedicado su tiempo libre a ofrecernos la posibilidad para poder comprender todas y cada unas de las bromas, las cuales quizás nos habríamos perdido, sobretodo sino dominamos el inglés.

Podéis descargar las traducciones aquí.

Conclusiones:

En conclusión, Guybrush ha vuelto ¡Y de que manera! Si disfrutasteis con la primera y la segunda parte de la saga Monkey Island (no creo que exista alguien que no lo haya hecho), no podéis perderos este nuevo título. Humor, acción, nuevos personajes, todo al servicio del jugador, que se embarcará en una aventura que creedme no querréis terminar. Podía seguir hablando de Monkey Island todo el día, podría deciros mil veces lo apasionante que es, pero no puedo limitarme a eso ¡Debéis probarlo vosotros mismos! Os garantizo una experiencia inolvidable, y sobre todo la tranquilidad de saber que existe gente que sigue creyendo en la importancia de un buen guion, una buena historia y sobretodo en el uso de la imaginación, una cualidad del ser humano que va desapareciendo en el mundo actual.

Lo mejor:

+ Reune aquellos elementos que han hecho grande a la saga.

+ Es capaz de hacerte sonreir constantemente.

+ No hay escasez de monos.

Lo peor:

- Viene completamente en inglés.

- No esta a la venta en formato físico.

- Os puede entrar arena en los zapatos.

Telltale Games resucita a otro

héroe de nuestra infancia.


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FICHA TÉCNICA

Plataforma:
PC, Wii (Wiiware)

Desarrollador:
Tellatale Games

Disponibilidad:
PC, Wii (Wiiware)

Distribuidor:
LucasArts

Género:
Aventuras Gráficas

Código PEGI:
+6

Fecha de salida:
31 de julio de 2009

Idioma:
Voces y textos en inglés

Formato:
Digital

Precio:
Variable según descarga.
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