Análisis Midnight Club Los Ángeles (Xbox 360)
La cuarta entrega de la segunda saga más cuidada y emblemática de Rockstar Games por detrás del mítico Grand Theft Auto ya lleva tiempo entre nosotros. Midnight Club se traslada a la soleada Los Ángeles para que podamos correr y ver pasar algunas de sus localizaciones más conocidas a más de 300 kilómetros por hora ¿Qué tal se habrá acomodado esta nueva edición a la nueva generación?

Desde hace ya bastante tiempo los videojuegos basados en la velocidad generalmente, y salvo honrosas excepciones, han estado ambientados en el submundo de las carreras ilegales, los coches tuneados, las modificaciones brutales y el respeto y el prestigio como corredores fuera de la ley utilizando las carreteras de una gran ciudad como circuito. La saga estandarte de todos ellos fue desde el principio Need For Speed Underground y sus secuelas. Rockstar Games creó la suya bajo el nombre Midnight Club y a lo largo de tres entregas demostró que existe otra manera de traernos este mundillo de macarras motorizados a las consolas sin convertirse en un mero imitador de la saga Need For Speed. Vamos a comprobar qué tal les ha quedado su nueva entrega, la cuarta, que bajo el nombre de Midnight Club: Los Ángeles nos ofrecen los chicos de Rockstar San Diego.
Guión
¿Un arcade de conducción con guión? Pues os podéis imaginar cual. Si habéis visto A Todo Gas, la versión hispanizada de la película protagonizada por Vin Diesel y Paul Walker The Fast And The Furious, ya habréis vislumbrado el 99% de los argumentos empleados en esta clase de juegos. Chico nuevo que llega a la ciudad con su coche trucado y lleno de pegatinas hasta en el filtro del aire, con ganas de correr contra los malotes del lugar, con apuestas de por medio, carreras suicidas en mitad de la ciudad, y triunfo final contra los mejores pilotos del mundillo macarra. Es escueto y manoseado pero qué queréis, se trata de un arcade de carreras, no de un RPG de Bioware.

En definitiva, el guión es algo prácticamente testimonial en este juego y está presente como una simple excusa para justificar las cientos de carreras en las que llegaremos a tomar parte hasta finalizarlo.
Gráficos
En el apartado visual del juego hay que destacar un nombre, o más bien unas siglas: R.A.G.E. (Rockstar Advanced Game Engine). El motor gráfico que vio la luz con Table Tennis ha alcanzado en este Midnight Club Los Ángeles unos niveles soberbios, subiendo un peldaño más en su ya de por si extraordinario nivel alcanzado en el juego insignia de la compañía, Grand Theft Auto IV.
Lejos han quedado ya los tiempos en los que el motor gráfico de esta saga era un hermano casi gemelo del utilizado en la consola predominante de la época, Playstation 2, infrautilizando las máquinas superiores a la de Sony por un simple motivo de economización de recursos. Ahora Rockstar Games ha querido entrar en la next-gen por la puerta grande y haciendo un uso magistral de su propio motor gráfico, dejando atrás el Renderware de Criterion, ha sabido poner la cota muy alta para los juegos de este género que otras desarrolladoras con más nombre y sagas más famosas deberían aprender a imitar.

La primera impresión que te entra por los ojos en Midnight Club Los Ángeles es de una nitidez y una pulcritud pasmosas. En ningún momento el motor gráfico hace abuso de efectos como el bloom o el HDR cutremente implementado (y no miro a nadie necesitado de velocidad), muy al contrario, todo lo que ves es nítido y bien definido, lleno de detalles y con un acabado de texturas realmente limpio y claro. Obviamente R.A.G.E. No consigue alcanzar en este juego el pináculo gráfico que representa Project Gotham Racing 4, pues el nivel de detalle del juego de referencia de los arcades de conducción de la consola de Microsoft es brutal. Pero claro, teniendo en cuenta la magnitud del mapeado que ofrece, el nivel bestial de libertad de tránsito sin restricciones del que dispones desde el mismo inicio, y la cantidad de tráfico y viandantes que te vas a encontrar, entonces la opinión sobre la calidad obtenida por R.A.G.E. en este juego es mucho más que buena.

Es digno de alabanza comprobar cómo a pesar de poder movernos con absoluta y plena libertad por una ciudad completamente abierta y viva, llena de peatones y coches por todas partes, el framerate es estable y sólido como un bloque de hormigón. Poder contemplar una versión reducida de los Ángeles con tal nivel de detalle es sorprendente a la par que admirable. Es evidente que en Rockstar no han querido hacer un remedo kilómetro a kilómetro de la verdadera ciudad norteamericana sino que se han limitado a representar, modélicamente eso sí, las calles y pasajes más representativos de Los Ángeles, como Sunset Boulevard, Sunset Strip, Mullholland Drive, Hollywood Boulevard o la playa de Santa Mónica por poner ejemplos, al igual que podremos detectar la presencia de algunos de los rascacielos y edificios más conocidos, como el Fox Plaza. Esta reducción de tamaño con respecto a la ciudad real es algo comprensible pues clonar una ciudad de 1214 Km2 en versión digital sería una labor titánica y poco útil, ya que tener que recorrerte Los Ángeles de punta a cabo buscando misiones podría ser un tedio insufrible.
Pocas veces vas a poder disfrutar de una representación digital de una ciudad tan acertada como en este juego. He aquí algunos ejemplos del mimo que Rockstar ha puesto en representar los lugares más emblemáticos de LA.

Hotel Chateau Marmont in-game

Hotel Chateau Marmont mundo real

Puerto de Santa Mónica in-game

Puerto de Santa Mónica mundo real
Los modelos de los coches son excelentes, muy bien implementados y con un nivel de detalle absolutamente bárbaro, sólo comparable al mostrado por el gigante del género de Xbox 360, el ya mencionado Project Gotham Racing 4. Al igual que éste, el detalle no se queda sólo en la carrocería, sino que los interiores de los coches están perfectamente diseñados y su parecido con el modelo real es increíble. Podremos contemplar no sólo todos los detalles de la carrocería, sino que podremos comprobar cómo han representado las llantas, neumáticos o pinzas de freno en perfectos 3D, y ver cómo en el interior del coche podemos admirar fielmente velocímetro, tacógrafo, nivel de combustible, volante, palanca de cambios, salpicadero o pedales casi calcados al coche original. Cabe decir que los coches tienen modelado de daños, con limitaciones eso sí, pero si los golpeas lo suficiente los podrás ver bastante deteriorados. Pero si todo esto te sigue sabiendo a poco, cosa que dudamos, en Rockstar se han liado la manta a la cabeza y puesto que Midnight Club Los Ángeles es un juego que versa sobre coches tuneados y modificados, han implementado un taller de diseño de coches y motos que en nada tiene que envidiar al que incorpora Forza Motorsport 2, pudiendo llegar a crear, con paciencia y talento, auténticas maravillas.

Hay que hacer mención especial a la iluminación del juego, soberbia, con una transición lumínica y de colores del día a la noche y de nuevo al día increíble, muy bien realizada y verosímil. También merece una ovación el efecto de la lluvia, tanto de las propias gotas cuando caen como el aspecto humedecido del asfalto. Sigue por debajo de PGR4, que es un titan en este apartado, pero tiene un acabado muy meritorio.
También es muy bueno el aspecto de los personajes, tanto del protagonista que interpretamos como los personajes con los que nos iremos encontrando. Es curioso ver cómo Rockstar se ha molestado en darnos una apariencia, una cara y una personalidad dentro de un arcade de conducción, cuando en el 99% de las ocasiones, si exceptuamos quizás la saga TOCA, al conductor nunca se le ve el rostro, si acaso su silueta, y mucho menos se le pone voz y personalidad. Solemos ser algo así como un Gordon Freeman piloto. En Midnight Club Los Ángeles podremos vernos hablar con el resto de los personajes, vacilar con los oponentes antes de empezar una carrera, poner cara de flipado cuando utilizamos una bombona de óxido nitroso y el coche sale disparado o hacer gestos de victoria o derrota dependiendo del resultado de la carrera. Una vez más, magnífico resultado y original propuesta que funciona perfectamente bien.

En la parte negativa, que la tiene, habría únicamente que ponerle en el haber que en ocasiones las texturas tardan un poco más de lo deseable en aplicarse a los polígonos, de la misma manera que le sucede al Unreal Engine 3, dejando algunas superficies con un aspecto demasiado difuminado. También hay que reprocharle el hecho de que hay sólo tres modelos de moto a elegir y se echa de menos algún modelo de coche muy emblemático en este tipo de juegos, como el Toyota Supra, el Dodge Viper o ya puestos, algun Ferrari que otro.
En resumidas cuentas, Midnight Club Los Ángeles es un juego gráficamente muy bien rematado, bonito de ver, técnicamente intachable y sólido como una roca.
Sonido
Este apartado, si bien en general sigue la tónica y la senda marcada por el resto de sus características, también es cierto que tiene más peros que su aspecto visual. Para empezar, el juego está traducido pero no doblado. Es decir, vamos a poder leer todos los textos en castellano pero todas las voces del juego están en perfecto inglés, con excepciones de “spanglish” clásico de la ciudad de la meca del cine. Cabe decir, eso sí, que el doblaje original es muy bueno, bien declamado y con el acento y la jerga típicos de la ciudad.
Tras la pequeña decepción que supone el no haber doblado el juego, el ánimo cambia radicalmente de tono cuando escuchamos la excelente banda sonora marca de la casa que se ha sacado de la manga Rockstar Games. En ella escucharemos todo tipo de estilos, desde el hard rock de bandas como Nine Inch Nails o Disturbed, pasando por sonidos electrónicos de Chemical Brothers, Alex Gopher o John Aquaviva y llegando al típico hip-hop y rap de gente como Snoop Dog o Ice Cube entre muchos otros. Como véis nada que ver con música típica de radiofórmula, tendremos la suerte de escuchar temas de muchos kilates.

Seguidamente y tras meternos en harina, a la hora de conducir los coches disponibles en el juego a medida que avanzamos y progresamos, podremos comprobar que si bien el sonido varía y cambia según el coche, el motor y las modificaciones mecánicas que éste lleva bajo el capó, existen pequeños matices que lo apartan de la excelencia. Por una parte si uno tiene el oído educado comprobará que en el lado bueno los sonidos de los motores de los coches están bastante logrados y son fieles a la realidad. No llegan a los niveles de perfección enfermizos de Forza Motorsport 2 pero cumplen más que de sobras También podréis verificar que los motores rotativos Wankel de los Mazda RX-7 y RX-8 aun sonando de forma similar no terminan de ser del todo convincentes. Por último en el apartado de sonidos poco logrados se lleva la palma el motor de las motos. Las Ducati no suenan ni por asomo como las reales, como tampoco se parece en nada el sonido de la Kawasaki Ninja a la real. Más bien suenan como si tuviesen un motor eléctrico, aspecto que le resta realismo al conjunto.
Por contra los efectos añadidos cuando aumentamos las prestaciones de los motores sí están muy logrados, pudiendo distinguir cuando le añadimos un supercargador al motor V8 Hemi o un turbocompresor a un motor japonés Nissan o Mitsubishi.

Por último hay que reseñar que el sonido ambiente y los FX en conjunto son muy sólidos y aportan una gran ambientación. Escucharemos ecos y reverberaciones en túneles, a las personas hablar cuando pasas, llegando a piropear alguno de tus coches o echarte la bronca e insultarte cuando vas haciendo el cabra por aceras y bulevares peatonales. También escucharemos los sonidos típicos de una gran urbe con sus claxons, sirenas de la policía, el rumor del tráfico en la lejanía, alarmas que saltan, el propio viento… muy detallado.
En definitiva, el sonido no va a marcar un hito, pero es muy bueno y los fallos que lo emborronan no le quitan el lustre final al resultado.
Jugabilidad
¿Que obtendríamos si metiésemos en una coctelera Grand Theft Auto, Need For Speed, Project Gotham Racing, BurnOut y unas gotitas de Forza Motorsport 2? Pues muy probablemente algo muy similar a Midnight Club Los Ángeles. De Grand Theft Auto asimila la característica de juego “sandbox” o “free roaming” o en cristiano “ve donde quieras, por donde te apetezca y corre con quien te de la gana”. De Need For Speed, o más bien de sus últimas entregas, recoge el ambiente de las carreras ilegales, el tuning y las persecuciones policiales. De Project Gotham Racing recoge el detallismo de los modelados de los coches, el uso de motocicletas y su conducción arcade difícil pero no imposible. De BurnOut el estilo frenético y los choques brutales que destrozan los coches, mientras que las gotas de Forza Motorsport 2 le otorgan un editor de coches soberbio.
Con todos estos ingredientes uno puede pensar que o bien les ha salido un aborto de monstruo de Frankenstein o si no tenemos un must-have a la vista. Más bien diría lo segundo. Midnight Club Los Ángeles es el mejor arcade de conducción que se puede comprar a día de hoy, y lo decimos con conocimiento de causa y sabiendo la competencia que tiene.

No escapa a nadie que en el fondo este juego es un arcade sin demasiadas ambiciones más allá de echarse unas carreras frenéticas, pero el resultado final es muy, pero que muy bueno, divertido y retador. Comenzamos la partida, como viene siendo habitual en estos juegos, siendo un paria al que nadie conoce, con una chatarra de coche y sin apenas dinero. Tendremos que ir corriendo contra oponentes de nuestro nivel para ir acumulando prestigio que nos de acceso a nuevos coches y componentes cada vez mejores y dinero con el cual pagarlo todo, y a disputar pruebas cada vez más complicadas.
El medio de acceder a estas pruebas es conduciendo por la ciudad, por toda la ciudad, pues no tendremos vetado el acceso a ninguna zona del mapeado. Mediante un GPS que nos da acceso a una vista global del mapa haciendo un zoom out muy bien realizado, podremos ver qué pruebas o rivales tenemos a nuestra disposición, y podremos señalarlo en el GPS como objetivo. No existe la posibilidad de acceder directamente al destino, hay que ir a por la prueba o el rival conduciendo. Esto, llegado un punto, puede hacerse un tanto pesado, pero le da un toque de inmersión del cual carecería si no fuese así.

En ese GPS veremos diferenciados por colores los rivales y las pruebas que podremos afrontar, desde el verde, más fácil, hasta el rojo, imposible. Es evidente que con un Volkswagen Golf del 83 no podemos ir a una prueba en la que participen Lamborghinis porque nos van a pasar la mano por la cara de mala manera, habrá que ir a buscar un reto acorde a nuestras posibilidades. Evidentemente esas pruebas imposibles empezarán a cambiar de color a medida que alcancemos coches y piezas más poderosas. Hay que destacar que si somos capaces de ganar en una prueba difícil la recompensa económica será mucho mayor. También habrá determinados momentos en los que alguien se pondrá en contacto con nosotros con el móvil y nos retará. De nosotros depende aceptar o no el desafío.
Las pruebas a las que tendremos acceso son de muchas clases y no se limitan a simples carreras. Hay carreras de circuito, carreras punto a punto, carreras en autopista, carreras con checkpoints desordenados, contrarrelojes, carreras de venganza en la que el objetivo es destruir un coche rival, y entregas de coches en las que hay que entregar un coche en un punto concreto sin que se acabe el tiempo ni destroces el vehículo. Existen también pruebas en las que apostaremos dinero o incluso nos jugaremos nuestro coche. En todas ellas, el método para saber por dónde debemos ir corriendo es mediante unos checkpoints representados por bengalas de colores. Los amarillos son puntos de paso, los verdes señalizan el final de una vuelta en un circuito y los rojos señalan el final de la carrera. Es evidente que estos checkpoints hay que ir pasándolos en orden, no siendo válido que lo hagamos de forma desordenada salvo que la prueba así lo indique, eso sí, podrás tomar los atajos y caminos que te de la gana para llegar hasta ellos, no existen límites al respecto.

El objetivo final del juego es llegar a ser el campeón de Los Ángeles en carreras ilegales, teniendo para ello que haber participado en cientos de carreras y pruebas hasta que lo logremos, y llegar a ello nos va a costar muchas, muchas horas de juego, porque Midnight Club Los Ángeles es un juego muy exigente que no podrás batir si no exprimes al máximo tu habilidad. Esto no es un arcade por raíles como otros ejemplos de la competencia, aquí tendrás que tener reflejos felinos y un sentido de la orientación muy despierto si no quieres acabar metiendo la pata a falta de dos curvas para llegar al final. En algunas ocasiones puede llegar a ser muy frustrante, porque la IA es adaptativa, es decir, si la carrera la llevas fatal, te chocas con todo y te pierdes más que un pulpo en un garaje, los oponentes relajan su agresividad y es sencillo alcanzarles, pero una vez que empieces a pilotar de verdad, también lo harán ellos, y ellos se saben los atajos de memoria, y apenas tienen accidentes, así que paradójicamente, cuanto mejor se te de pilotar, más difícil será ganar a los rivales. Este aspecto, si bien puede ser polémico, es muy desafiante y obtener ciertas victorias es realmente gratificante, sobre todo si te estás jugando el coche. También hay que decir que otras veces esa dificultad hará que te den ganas de estrellar el mando contra la pantalla y te acordarás de todos los ancestros de tus oponentes, pero en cualquier caso no existe prueba imposible si practicas lo suficiente. Es, por así decirlo, el Ninja Gaiden de los arcades de conducción, fácil de aprender a manejar, pero difícil de dominar.
En conclusión, Midnight Club Los Ángeles es un arcade con una jugabilidad muy bien diseñada, muy divertido, complicado de dominar en sus pruebas más difíciles, muy bien llevado y sobre todo tremendamente entretenido.

Duración
Midnight Club Los Ángeles es un excelente ejemplo de cómo invertir bien los euros que cuesta un juego nuevo. El modo de un sólo jugador es largo, que digo largo, tremendamente largo. Vas a necesitar una cantidad de horas enorme para desbloquear todos los coches, mejoras y pruebas que te ofrece (hablamos de decenas de horas), y vas a necesitarlo porque no es un juego fácil como ya hemos comentado anteriormente. Si además de un modo historia extenso, le añadimos un fantástico modo foto, un excelente modo en línea, con una amplia gama de modos de juego, como son además de las mismas carreras del juego individual los modos capturar la bandera, almacén y carrera libre, sólo queda concluir que con Midnight Club Los Ángeles tenemos juego y diversión para muchas, muchas semanas. De hecho tenemos juego literalmente hasta que nos cansemos de jugar, porque el on-line es infinito y enormemente divertido, además de no sufrir de lag salvo en contadas ocasiones.
Conclusión
Rockstar ha vuelto a hacerlo, ha mejorado una propuesta que ya era tremendamente divertida y la ha hecho debutar en la nueva generación por la puerta grande. Si existe la justicia, este Midnight Club Los Ángeles debería convertirse en el arcade de conducción superventas de esta temporada simple y llanamente porque lo tiene casi todo: buenos gráficos, sonido, jugabilididad, dificultad y duración. Pero claro, la justicia sabemos de sobra que es muy esquiva y en este caso no iba a hacer una excepción.
| Lo mejor | |
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| Lo peor | |
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Midnight Club Los Ángeles. Simplemente el mejor arcade de conducción de la temporada. Ningun aficionado del género debería perdérselo. |
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| FICHA TECNICA | |
| Plataforma: Xbox 360 |
Desarrollador: Rockstar San Diego |
| Productor: Rockstar Games |
Distribuidor: Take-Two |
| Género: Conducción |
Código PEGI: 12+ |
| Fecha de salida: 24 de Octubre de 2008 |
Idioma: Voces en inglés y textos en castellano |
| Formato: DVD |
Precio: 59,95 € |



















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Marzo 19th, 2009 at 8:23 pm
[...] Club Los Angeles ha sido el mejor arcade de conducción de la temporada. Si no lo crees, Aqui te podemos sacar de dudas. Y para todos aquellos que disfrutamos de él, Rockstar Games ha puesto a [...]
Marzo 20th, 2009 at 1:48 am
[...] Nothing new under the sun. Si alguien se esperaba que en dos días KILLZONE 2 iba a comerse EE.UU o que Ryu y Ken le iban a hacer un Hadouken a Nintendo, que siga soñando o que se vaya a KotakuJoystiq Vidaextra. Nintendo sigue ahí, los videojuegos ya no son “nuestro” feudo y el mercado es de los que utilizan los videojuegos para pasar el rato y divertirse y no psicoanalizarse con S.H.O.D.A.N, mantener largas diatribas sobre el fin del mundo con Arthas, pedirle para salir a Alma o irse de copas con JC Denton (El de ficción, no nuestro redactor escribe artículosdemuerte). [...]