Primeras impresiones de Banjo-Kazooie: Baches y Cachivaches

Hace escasos días apareció en el Bazar de Xbox 360 la demo de lo nuevo de los chicos de RARE. Ahora, y por primera vez en una consola de Microsoft, Banjo y Kazooie unen fuerzas para intentar superar todas las pruebas a las que les someterá el Señor de los Juegos. Para ello contarán con la inestimable (y muy discutida) ayuda de unos vehículos a los que podremos dar forma y modificar en todo momento.

La mezcla de géneros parece haber sido una decisión controvertida que se ha visto confirmada tras la publicación de esta versión de prueba. Sigue leyendo para descubrir que Banjo sigue siendo Banjo aunque muchos intenten hacernos ver lo contrario.

7 comentarios

Mi mamá me enseñó a no llevar a mis mascotas en la mochila, pero aquel oso lleva un pájaro. ¿Por qué?

Por una sencilla razón: porque a la gente de RARE les da la gana. Y es que así son este equipo desarrollador británico. Hacen las cosas como creen que deben hacerlas aunque ello les reporte un buen puñado de críticas.

Nos encontramos tal vez ante la mayor demostración de que existen cosas más maravillosas que aquel colorido jardín que cuidamos con mucho cariño y dedicación en Viva Piñata. Estamos hablando del mundo de Banjo y Kazooie, que nos ha llegado a los más profundo del corazón. Desde sus habitantes hasta la paleta de colores. Belleza, atención al detalle, arte en estado puro, dedicación…estas son algunas de las palabras que nos sugiere el jugar a esta demo.

Este es uno de esos títulos que en lugar de avanzar en línea recta prefieren tomar otro camino para experimentar con la fórmula creada por entregas anteriores. En este caso la elección ha sido arriesgada a la par que criticada. Desde el primer momento los seguidores del oso de RARE temieron por que la inclusión de los vehículos le quitasen protagonismo a las plataformas. No nos engañemos ni busquemos ocultar la verdad: lo hace y de qué manera, pero estamos ante la unión y mezcla de conceptos jugables mejor llevada a cabo que hemos visto en mucho tiempo.

Es como si estuviésemos ante tres juegos, ante tres mecánicas distintas y muy diferenciadas y cogiésemos lo mejor de cada una de ellas. Por una parte la recolección de jiggys nos ha recordado a sus anteriores entregas; el completo editor de vehículos nos ha traído a la mente las posibilidades de creación del Little Big Planet (a pequeña escala), y finalmente, la inmensidad de su mapeado nos ha evocado los más recientes sandbox como Mercenarios 2 y Far Cry 2. Ninguna de ellas eclipsa a la otra sino que mantienen una coexistencia pacífica y equilibrada.

La demo nos presenta el escenario principal, es decir, el de tránsito al resto de mundos, y el primero de ellos (para los menos familiarizados con este sistema se trata de algo similar al planteamiento del Mario 64: castillo como escenario central y cuadros como fases independientes). Sólo esto es suficiente para que nos hagamos una idea de como puede ser de enorme la versión final del juego . Es posible pasarse la demo en una hora aproximadamente, pero si quieres conseguir todos los "coleccionables" y sacarle el máximo provecho al editor creando, por ejemplo, un vehículo con el que contemplar desde los aires Banjolandia necesitarás un par de horas más. Y estamos hablando sólo de la versión de prueba, en la que también las piezas que podemos recoger para modificar los diferentes transportes que creemos son limitadas.

Desde ÚltimONivel queremos tranquilizar a toda la gente que no esté muy confiada con la nueva mecánica de juego. Verdaderamente es identificable pixel a pixel, frame a frame la esencia del Banjo original, no ya sólo en el mundo en el que se inspira y sus personajes sino también en su jugabilidad, y hemos de tener en cuenta que ha cambiado mucho desde la última vez que jugamos con la carismática pareja de animales en Nintendo 64.

En conclusión, nos encontramos ante un juego muy muy divertido, que se desmarca y de forma muy notable de los anteriores proyectos publicados por RARE en Xbox 360. Cargado de un humor encantador, que tan pronto tira piedras sobre su propio tejado como lo hace sobre el de los demás. Gráficamente hay poco que decir: es un festival de colores que debe sumarse a una gran maestría en lo que a nivel técnico se refiere, hechos que dan lugar a entornos y personajes completamente alucinantes. Lo más importante es que debéis olvidar el desarrollo de los capítulos anteriores, debéis jugarlo sabiendo que ahora los entornos son mucho más amplios y los vehículos son una forma más para explorarlos y explotarlos. No se trata de una anulación del sistema de plataformeo sino de una ayuda, un complemento. Ciertamente reciben mucha importancia en el desarrollo del juego pero no por ello pierde su encanto. Lo único que nos echa para atrás en este primer contacto con Banjo y Kazooie es la poca variedad en las pruebas, aunque es de esperar que esto no suceda en la versión que se pondrá a la venta el 14 de noviembre.

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