Análisis de “LocoRoco 2″

A caballo entre el infantilismo galopante de algunos juegos y el arte hecho guión de otros, existen unos pocos títulos que condensan en su simplicidad la base de lo que es un videojuego clásico: entretenimiento y adicción. Si a eso le añadimos un toque de elegancia y una pizca de alegría, nos encontramos con la muestra de energía que llenará las pantallas de nuestras PSPs estas Navidades: LocoRoco 2.

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Hace mucho, mucho tiempo, existían unos videojuegos que hacían pasar buenos ratos sin mayor pretensión (ni posibilidad) que la de entretener. Juegos como Pong, Pac-Man, Tetris, Space Invaders, Donkey Kong o incluso más tarde Arkanoid representaron los inicios del entretenimiento digital. Hoy en día el ocio del sector se nutre de guiones elaborados, gráficos inmersivos y una complicación de botones no apta para recién iniciados. Ante esta situación vivimos dos tendencias: la de plataformas consoleras enteras que pretenden abanderar una vuelta a los orígenes, y la de dar soporte a títulos de estas características circunscribiéndolos en un género concreto (llamémosle puzzle, inteligencia o “juegos sociales”). Sony no ha abandonado la programación de videojuegos de jugabilidad primigenia, pero sí ha optado por la segunda opción: crear algunos juegos sencillos (que no simples) destinados a aquellos jugadores que no deseen vivir una experiencia cinematográfica sino pasar un buen rato sin complicación alguna. Singstar, Flow, N+, Echochrome, Patapon o LocoRoco se enmarcan dentro de esta tendencia en la que la sencillez gráfica no está reñida con el diseño, y en la que Sony no se conforma con ofrecernos una consecución de minijuegos sino que pone especial esfuerzo para que, de alguna forma, quede reflejado el hecho de que estos juegos sólo se parecen a los simplistas de la competencia en su superficie. Todo el que se adentre un poco en ellos descubrirá que Pong estaría más orgulloso de esta rama de juegos descendientes suyos que no de otros “hijos bastardos” que sólo engañosamente dicen poseer su esencia. ¿Qué aspectos son los que hacen de LocoRoco 2 un juego básico pero divertido y adictivo como pocos?

 

 

Gráficos

No nos dejemos engañar: en la simplicidad de los contornos de sus figuras hay mucho más que unos gráficos infantiloides. Aunque el juego resulte visualmente simple, aguzar un poco la vista te hará descubrir que no encontrarás ninguna pixelación a lo largo del juego. Ni una. Ni en las deformaciones del personaje, ni en la multitud de elementos de los escenarios. Tampoco verás ralentizaciones ni saltos. Se puede argumentar que ante un simplismo gráfico conceptual, todos los esfuerzos se hayan centrado en alcanzar técnicamente un nivel notable. Pero ni el concepto es meramente simple, ni el nivel técnico es simplemente notable.

Es cierto que los motores técnicos del juego son propios, pero no por ello poco trabajados. Nuestro protagonista ve aumentar su volumen cada vez que recoge una amapola, como si de una bola Katamari se tratara. Posteriormente, para introducirse por pequeñas fisuras esta bola debe dividirse en varias (para lo que apretaremos el único botón utilizable, aparte de L y R). Este simple hecho supone un arduo trabajo para el motor de físicas. Para aquellos que en alguna ocasión habéis estudiado algo de Física (o habéis hecho creer que estudiábais), intentad recordar los conceptos que disteis sobre la aceleración y velocidad de los cuerpos.

Baste con mencionar que averiguar el centro de gravedad del conjunto de elementos (así como la forma de unirlos todos una vez flanqueado un obstáculo) no corresponde a un cálculo trivial. La cosa aún se complica más si hemos de tratar cada giro o movimiento del personaje dependiendo de su volumen, o más aún: calcular la implicación de éste en sus saltos y en sus deformaciones. Todo esto es transparente para el usuario pero, robando la frase de cierta película conocida, podemos decir que el juego gráficamente es más de lo que tus ojos ven.

Por otro lado y hablando de su arte conceptual, al diseño impecable del que ya hacía gala su predecesor, este LocoRoco 2 le añade variedad de escenarios, de situaciones y de objetos tales como lianas, plantas o elementos volátiles que revolotean junto a ti cuando el viento te arrastra. Un gran y detallista trabajo por parte de Sony.

 

 

Sonido

El aspecto sonoro es uno de los factores más cuidados del juego. Todo su conjunto transmite una ambientación de ternura y despreocupación, pues esa es su finalidad. Los gemidos y sonrisas de los protagonistas te obligan a que estos te caigan simpáticos desde el primer momento, y la variedad de melodías (con coros alegres y animados) hace que jugar una partida sea pasar un momento de relajación musical que no conseguirías ni con el chill-out más moderno.

Los sonidos de las rocas al caer, el del viento al montar sobre él o el de los muros al chocar entre sí, siguen estando al alto nivel del primer LocoRoco, cuajando a la perfección con el transcurso de tu paso por cada pantalla. Cada uno de los siete LocoRocos que puedes manejar dispone de una canción propia, que cantan en los lugares de cada nivel preparados a tal efecto. Tan divertidas son sus voces y su tono, que escuchar cómo los monigotes se amontonan y cantan conjuntamente la tonadilla te hará esbozar involuntariamente su misma sonrisa y tararear sus estribillos.

Algunos temas son heredados de su predecesor, y totalmente reconocibles para quien los haya escuchado con anterioridad. Pero la mayoría a partir de la cuarta pantalla son nuevos, e igual de conseguidos que los primeros. Si quieres gastar testosterona con explosiones y música tensa las melodías de este juego te pueden resultar simplonas, pero si lo que deseas es dejar salir al niño que algunos llevamos dentro y pasar un rato despreocupado, encontrarás en los compases de sus canciones una fantasía musical cercana a la de cualquier Mario, y que te deleitará.

 

 

Jugabilidad

Una vez más, lo primero a destacar en cuanto a su jugabilidad es su nivel de simplicidad. Cualquier persona que jamás haya tocado una consola sabrá dominar un control tan simple como el de LocoRoco, y es que el movimiento del personaje se consigue única y exclusivamente mediante la fuerza de la gravedad. Tu control sobre él se limita a girar la pantalla entera hacia un lado o hacia otro mediante los botones L y R de la PSP (hasta un máximo de 35 grados aproximadamente). Y con esto, el LocoRoco caerá hacia el lado sobre el que actúe la gravedad, rodando por encima de objetos y obstáculos. A este control minimalista se le suma la posibilidad de provocar un temblor súbito en el suelo apretando a la vez los dos botones L y R, con lo que conseguiremos que el personaje salte levemente y alcance algunos puntos elevados, pudiendo así continuar su continuo descenso.

Este control tan básico es quizá el más intuitivo que podamos encontrar en un juego moderno, y sólo se le puede achacar falta de originalidad si nos remitimos a otro videojuego con ciertas similitudes como es Katamari Damacy, uno de los pocos referentes de este título.

Si a todo esto le sumamos las innovaciones de esta segunda entrega, tales como poder introducirte en rocas y girarlas desde su interior para así romper barreras, o la inclusión de hasta 7 LocoRocos diferentes que podremos ir desbloqueando (número superior a los cinco de su predecesor), nos encontramos ante un título con una jugabilidad a prueba de bombas.

Cabe destacar que en esta ocasión se han incluído una serie de minijuegos que son de paso obligado a la hora de desbloquear un próximo nivel. Esto significa que no sólo se ha cuidado la frescura del desarrollo del juego sino que se ha conseguido evitar cierta linealidad del primer LocoRoco, en la que el menú principal ya te mostraba directamente las fases en las que ibas a jugar. En esta ocasión, por el contrario, a medida que vayas avanzando en el juego los menús y los personajes que verás en ellos te irán mostrando información más amplia sobre lo que será tu camino a seguir. Quizá este diseño de menús sea lo que más sorprenda en comparación con el juego anterior, pero es un cambio que era necesario para evitar la monotonía a lo largo de la vida del juego.

Lo que pone la guinda del pastel a LocoRoco 2 es la inclusión de un pequeño modo tipo “Dancing Stage” en el que tendrás que apretar el botón de forma acorde con la musiquilla en determinados puntos de la fase, consiguiendo una mayor o menor puntuación en función de tus aciertos. Por todo lo comentado se puede afirmar que tenemos delante un juego del que desearás disfrutar una y otra vez.

 

 

Conclusión

Decir que es una mejora del primer LocoRoco no sería hacer justicia al trabajo de Sony: la fórmula original ha sido potenciada hasta hacer de cada fase una experiencia diferente a la de la fase anterior. Cuidado en todos los aspectos, y con la inclusión de nuevos minijuegos, LocoRoco 2 se yergue como una opción muy a tener en cuenta para todo aquel que guste de las plataformas llanas y de la diversión elegante y sin complicaciones.

El gusto por el detalle se deja ver en la totalidad de sus aspectos, tal y como se ha comentado. Un ejemplo más entre de tantos: en las pantallas de carga, levemente interactivas, un monigote excava en la roca según tú vayas pulsando el botón. Quizá este detalle, como tantos otros, no tenga ninguna finalidad concreta. Pero es por ellos por los que merece la pena destacar un juego de estas características que, de otra forma, se hubiera quedado en simple añadido de su gran antecesor.

 

Lo mejor:
+ El cuidado y detalle vertido en cada pantalla
+ Su sencillo e intuitivo manejo hace innecesario ningún tutorial
+ Disfrutar del ritmo tranquilo que desprende

Lo peor:
- No recomendable para jugadores que busquen acción, o argumentos adultos
- Si has jugado hace poco al anterior LocoRoco te puede resultar demasiado similar
- Los minijuegos son un complemento al juego, tomados de forma independiente les falta su sentido global

Juego sencillo y directo que gustará tanto a los jugones de siempre, por su pinta simplista casi retro, como a los recién llegados que busquen diversión sin complicaciones.


FICHA TECNICA

Plataforma:
PSP

Desarrollador:
SCE Studios Japan

Productor:
Sony

Distribuidor:
Sony

Género:
Plataformas 2D

Código PEGI:
+3

Fecha de salida:
21 de Noviembre de 2008

Idioma:
Textos en castellano (no hay voces)

Formato:
UMD

 
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