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La sacrificada labor de los grafistas

*
Lejos quedaron las texturas planas y los polígonos
pixelados: actualmente los videojuegos se crean con la alta definición en mente
y cualquier defecto gráfico queda más patente que nunca. ¿Qué papel juegan
ahora los artistas de los nuevos títulos?
Comentarios

Luipermom Luipermom
Todos tenemos en mente los videojuegos de nuestra
niñez: títulos con gráficos esquemáticos, muy simples y en ocasiones careciendo
de texturas y/o sombreados. En aquella época realizar los gráficos de un
personaje de videojuego consistía en contratar a una persona con aptitudes para
el dibujo con el objetivo de que realizara un boceto con las diversas posturas
que dicho personaje adoptaría en el desarrollo del juego (los famosos
“sprites”). A continuación otra persona (o la misma) versada en escáneres e
imagen digital se encargaría de pasar dichos bocetos a una matriz de píxeles
que el videojuego pudiera manejar.
De este modo abordar el tema gráfico era bastante
sencillo, pues lo que primaba era que el personaje se distinguiera claramente
del escenario, que sus movimientos quedaran naturales y bien definidos… sin
importar tanto el aspecto “artístico”, pues la limitada resolución de los
ordenadores y consolas de la época hacían que cualquier carencia quedara lo
suficientemente disimulada como para que los jugadores ni repararan en ella.
Sin embargo, a día de hoy con la alta definición en
boga y los juegos con cada vez más y mejores gráficos es imposible concebir un
plan de trabajo en el apartado gráfico tal y como se hacía a antaño:
actualmente es necesario todo un equipo de grafistas que aporten a cada
elemento del título la apariencia que tendría en realidad. Una hoja ya no es un
triángulo de color verde, sino que ahora habrá que darle una textura y un
brillo acorde con su especie, hacer que su sombra junto con la de miles de
compañeras se proyecte en el suelo y en el personaje que pasa bajo el árbol,
que cada hoja parezca distinta a todas las demás porque “en el mundo real” no
hay dos hojas iguales… ¡y estamos hablando de una simple hoja de árbol!
Si ahora pensamos en edificios, armas, vehículos,
nubes, paredes, muebles, casquillos de balas, pieles, lámparas, puertas con
cristales biselados, paneles de naves espaciales, el césped de un campo de
golf, el pelo de un jugador de fútbol, marcas de derrapes en el asfalto,
relojes de arena, iglesias, animales, piedras, anuncios de neón, frutas y miles
y miles de elementos cotidianos más podremos darnos cuenta de que la labor de
un grafista hoy en día es una de las más sacrificadas que hay y puede dar al
traste con todo el proceso de creación de un videojuego puesto que cualquier
detalle mal realizado será amplificado y voceado a los cuatro vientos en
diversos foros por la tiranía de los 1080p.