Final Fantasy Fables: Chocobo Tales
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| Un malvado libro ha abierto la puerta a un nuevo mundo y puesto en peligro la tranquila vida de los simpáticos Chocobos. Nuestros emplumados amigos nos sirven de guía en este juego que reúne la magia de los cuentos con la mitología de la serie Final Fantasy. |
| Comentarios |
¡Hay un Chocobo en mi Nintendo DS! |
| Corría el año 1988 cuando veía la luz en Japón la segunda entrega de una de las series más queridas y veneradas por los aficionados a los juegos de rol. Hablamos de Final Fantasy II, entrega que vendría a ratificar las premisas jugables que su precedesor había asentado poco antes y cuyo sucesor terminaría de confirmarse, poco después, como la base sobre la que se ha cimentado todo el universo de la serie de Squaresoft. Pero, como siempre ocurre con cada nueva entrega, los desarrolladores no se limitaron a repetir el mismo esquema de su predecesor, sino que poco a poco fueron introduciendo pequeñas novedades jubables que han ido acrecentando el imaginario del mundo de Final Fantasy. En este caso, una de las más celebradas fue la aparición del Chocobo, personaje que desde entonces (y con permiso de los simpares Moguris) ha sido un imprescindible de la serie. |
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| Los no iniciados se preguntarán sin duda qué es exactamente un Chocobo. No resulta fácil definirlo, pero se puede decir que se trata de una especie de avestruz, generalmente de color amarillo, que hace las veces de montura para los exploradores de los diferentes mundos en los que se desarrolla Final Fantasy. Lo cierto es que esta pobre definición no hace justicia al Chocobo, puesto que los hay de diferentes plumajes y características, desempeñando en ocasiones papeles más elevados que el de simple medio de transporte. Conscientes de la popularidad del personaje, desde su primera aparición en Final Fantasy II, los Chocobos han aparecido en infinidad de productos de la compañía Square-Enix, llegando incluso a protagonizar sus propias aventuras. |
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| Tal es el caso de títulos como Chocobo Racing -un curioso juego de carreras a lo Mario Kart- o las dos entregas de Chocobo´s Dungeon -que retomaban la base del juego de rol clásico, debidamente adaptada al público infantil- tan solo dos de los muchos juegos que han visto pasear los amarillos plumajes de estos pajarracos por sus pantallas. Sistemas como PlayStation, Game Boy Advance o Wonder Swan Color ya habían hecho lo propio y ahora le ha tocado el turno a Nintendo DS. Tras la aparición del polémico remake de Final Fantasy III para la pequeña portatil de Nintendo, era el momento idóneo para retomar una vez más a los Chocobos y sumergirlos en una nueva aventura acorde a las capacidades táctiles y jugables de Nintendo DS. |
Guión |
| En un pequeño y encantador prado, un grupo de Chocobos se reúnen alrededor de una jovencita, dispuestos a escuchar un delicioso cuento. La vida transcurre sin demasiados sobresaltos en la aldea de los Chocobos, mientras Shirma se dispone a distraer a sus emplumados amigos. De pronto, entra en escena Croma, un mago negro que regresa de un viaje por el lejano oriente. Trae entre sus manos un misterioso libro, adquirido en un bazar de aquellas tierras lejanas. Todos se agolpan frente al libro y comienzan a leerlo, pero antes de que puedan darse cuenta de su error, el antiguo tomo cobra vida y se revela como Bebuzzu el Tenebroso, un malvado y poderoso libro mágico dispuesto a sembrar el terror entre los Chocobos. En efecto, una poderosa magia surge de entre sus página y acto seguido todos los Chocobos de la aldea de ven engullidos por Bebuzzu. El poderoso hechizo afecta asimismo a muchos de los restantes libros del mago negro, haciendo que las historias que los componen cobren vida. Tan solo un Chocobo consigue escapar del maleficio, solo para descubrir que otros villanos, liderados por una peligrosa mujer y un Chocobo negro, conocen de la existencia del libro y quieren ayudarle a hacer realidad sus malvados planes. Se impone pues que el Chocobo superviviente asuma el papel del héroe, un rol que deberemos asumir en nuestra lucha por liberar a nuestros congéneres de sus misteriosos enemigos. |
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| De este modo, nos introduciremos en el mundo de los cuentos mágicos, entre cuyas páginas cobran vida historias tan conocidas como la de la liebre y la tortuga, el patito feo o las habichuelas mágicas, reversionadas para la ocasión bajo la sombra del universo Final Fantasy. Lejos de las tramas -a ratos- maduras de la serie de la factoría Square-Enix, Chocobo Tales nos introduce en una historia sencilla y sin pretensiones, poblada de personajes arquetípicos -malvados villanos y encantadores amigos todos ellos- y narrada sin demasiadas complicaciones ni profusas explicaciones. Sin demasiadas florituras, nos encontraremos avanzando a lo largo y ancho de las tierras de los Chocobos, enfrentándonos a diversos retos, mientras que la sencilla trama se desata a nuestro alrededor a toda velocidad. A priori, se trata pues de un argumento dirigido a un público infantil -aunque los más devotos de la serie de Sqaresoft puedan reconocer en los distorsionados cuentos clásicos a numerosos monstruos de los muchos que pueblan el bestiario de Final Fantasy- pero la historia es disfrutable por cualquiera que sepa disculparle su estética de cuento, por otra parte, nada casual. Además, encontraremos ciertos toques de humor francamente logrados. En resumidas cuentas, el hilo argumental por el que se desarrolla la historia puede calificarse de entrañable. Aunque quizás los jugadores más adultos lo encuentren demasiado azucarado, para los más pequeños y aquellos que busquen un producto desenfadado resultará de lo más divertido. |
Gráficos |
| Resulta inevitable pensar en la versión de Final Fantasy III para Nintendo DS cuando se analiza el apartado gráfico de este título. El juego de Square-Enix puso muy alto el listón en lo que a gráficos en tres dimensiones se refiere -un campo no demasiado explotado en la portatil de Nintendo- y vino a demostrar que el sistema de dos pantallas tiene todavía mucho que demostrar. En este sentido, Final Fantasy Fables: Chocobo Tales, retoma el engine gráfico del remake de Final Fantasy III. Unos fondos y personajes ciertamente pixelados pero deliciosamente construidos son la tónica general del juego. Destaca la brillantez de los colores: En cada esquina de las verdes praderas, los peligrosos volcanes, los ríos cristalinos o de la misma aldea -repleta de huertos, casitas y encantadores rincones cubiertos de flores- seremos testigos de unos entornos excelentemente bien recreados. Por su parte, los personajes obedecen a los cánones de la serie de Square, con ojos grandes de marcada estética anime y diseños coloristas y atrayentes. |
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| Resulta pues acertado comparar al aspecto gráfico de este Chocobo Tales con el de Final Fantasy III DS, pero también con obras como Paper Mario 2: La puerta milenaria, por el recurso del papel y los fondos de aspecto infantil como constructores de mundos y personajes, en una especie dos dimensiones. En efecto, ciertos minijuegos, llevados a cabo en el interior de los libros, se nos mostrarán como si de un libro desplegable para niños se tratara. El aspecto gráfico del juego se desliza pues entre uno y otro mundo, adoptando a veces posiciones intermedias, como ocurre por ejemplo a la hora de los combates en los que los entornos y los personajes se representan en tres dimensiones mientras que las invocaciones aparecen recreadas como recortes de las cartas que las convocan. Los efectos destacan sobremanera en algunas ocasiones, cumplen a la perfección en el resto. Maravillosos fondos y vivos menús terminan de completar este capítulo, que entra por los ojos desde la primera partida. No se puede decir que el apartado artístico de Chocobo Tales sea novedoso, pero no por ello resulta menos agradable para el jugador. Se trata en resumidas cuentas de un conjunto deliciosamente colorista y muy bien cuidado. |
Sonido |
| Como era de esperar, los responsables del apartado sonoro han recurrido a temas clásicos de Final Fantasy a la hora de ambientar las aventuras de los Chocobos. Las inmortales piezas de Nobuo Uematsu suenan algo desfiguradas en ocasiones pero conservan toda la magia que las ha hecho famosas. Evidentemente, el archiconocido tema de los Chocobos -tarareado hasta la saciedad por más de un aficionado- está presente a lo largo del juego, pero también podremos reconocer otras melodías como la de la carrera de Chocobos de Gold Saucer de Final Fantasy VII o el popular himno de la victoria, entre otras muchas. Las restantes canciones suenan en todo momento alegres y agradables al oído, aunque no posean la misma musicalidad. Los restantes efectos sonoros se traducen en una almágana de divertidos ruidos, recreados son sencillez y corrección, destacando sobre todos ellos el curioso Kué de los amarillos pájaros protagonistas. |
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Jugabilidad |
| Resulta complejo enumerar el sistema de juego de Chocobo Tales. Ya desde la pantalla de selección -a la que precede una pequeña introducción animada digna de todo elogio-podemos observar diversos modos de juego, que conviene analizar por separado. Como pilar del juego, nos encontramos con un modo historia en el que tendremos que profundizar para ampliar los restantes modos de juego rápido y competición multijugador. Una vez presentados los personajes y esbozados los pilares del argumento, nuestra labor consiste en recorrer los parajes en los que habitan los Chocobos realizando diversas acciones y participando en múltiples pruebas. Una vez superadas estas pruebas, las recompensas obtenidas son diversas, ya sea la liberación de alguno de nuestros cautivos amigos, la destrucción de un obstáculo que nos impedía acceder a nuevas zonas o la obtención de nuevos ítems, entre otros. Para mejor comprensión de este sistema resulta conveniente dividir la explicación en cuantos tipos de pruebas encontramos a lo largo de la aventura. |
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Minijnuegos |
| Son las pruebas a las que nos enfrentaremos dentro de cada cuento, en el interior de las páginas del libro encantado en cuestión. Su variedad está fuera de toda duda, aunque lo cierto es que algunos de ellos resulten más que inspirados en otros minijuegos ya vistos en títulos como Super Mario 64 DS. Por ejemplo, en uno de ellos deberemos hacer rebotar a nuestro Chocobo en una serie de hojas para que ascienda hasta la cima de una inmensa planta de judías a la vez que evitamos que choque con los enemigos. En otro, se trata de acumular agua para apagar unas pequeñas llamas y recoger las monedas resultantes, mientras atacamos y esquivamos a nuestros enemigos. Lo cierto es que la variedad de los minijuegos impulsa al jugador a seguir adelante para ver con que nueva idea nos sorprenden los desarrolladores. Cada prueba puede enfrentarse además en solitario o contra los rivales y existen varios modos de dificultad a superar. Una vez realizadas con éxito las pruebas, los premios son jugosos. Una útil herramienta nos desvelara todo lo que podemos obtener en cada una de ellas si las exprimimos al máximo. Por una parte, liberaremos los diversos epílogos que ponen fin a la historia narrada en el libro. Otros premios resultan menos anecdóticos, como la obtención de cartas especiales, apertura de lugares cerrados o nuevas opciones. |
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| Microjuegos |
| Se trata de minijuegos a los que accederemos a través de diferentes lugares, como una barraca de tiro o un solitario Arcade, olvidado en los confines de una montaña. Sin tanto preámbulo argumental como los anteriores, son minijuegos rápidos y bastante adictivos, aunque algunos produzcan también cierta sensación de deja vu. Entre ellos, nos encontramos por ejemplo uno en el que hay que localizar entre muchos personajes clásicos de Final Fantrasy, al que acaba de cruzar por la pantalla mientras que otros son reversiones de clásicos puzzles. Al igual que ocurre con los minijuegos, en todos ellos habremos de utilizar el stylus e incluso el micrófono de la consola, obteniendo igualmente diversos premios. |
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| Combates de cartas |
| Este es sin duda uno de los apartados mejor trabajados del juego y a la vez el que quizás disguste a los más puristas del género. Al poco de empezar el juego se nos introducirá en un tutorial en el que nos explicaran los rudimentos del combate. No solo combatiremos para avanzar en el juego, ya que las victorias en esta modalidad aportan también numerosas recompensas. De nuestra baraja de cartas, que iremos ampliando a medida que avancemos, tendremos que seleccionar ocho, que serán las que utilicemos cuando llegue la acción. Esta labor de configuración antes de cada combate es clave para salir victorioso. Frente a las cartas de nuestro adversario, de las que solo sabremos su color, habremos de seleccionar tres de las nuestras para enfrentarlas. Existen diferentes versiones de cada carta, cada una con una serie de parámetros o habilidades secundarias únicas. Cada una posee cuatro colores secundarios, atributos que pueden estar vacíos o contener un símbolo de ataque o defensa. Del enfrentamiento de las cartas se deduce el daño que inflingimos a nuestro enemigo -si el ataque no obtiene defensa alguna- o si este se reduce -por tener el rival otro parámetro de ataque- o en el peor de los casos no tiene efecto, si le contrarresta una defensa. En resumidas cuentas, hay que procurar atacar a la vez que no resultamos heridos y aunque la suerte influye es clave intuir en que puede destacar nuestro enemigo leyendo el color principal de su carta. Además, con cada carta usada acumularemos cristales de colores que nos servirán para activar habilidades especiales. Otras cartas provocan ciertos estados alterados. El objetivo es el clásico: reducir los puntos de vida de nuestro rival a cero. El combate se configura así como un sistema de juego a priori sencillo pero lleno de sutilezas y en el que da gusto profundizar. |
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| La jugabilidad del titulo parece directamente heredada de Final Fantasy III y en menor medida del magnifico Animal Crossing. Todas las acciones se realizan mediante el stylus. Tanto el movimiento de nuestro Chocobo por el mapeado como las conversaciones con el resto de personajes, los minijuegos o el combate se resuelven de manera muy intuitiva y lo cierto es que el control responde siempre a la perfección. En caso de que decidamos hacer uso del sistema tradicional, también es posible controlar a nuestro personaje mediante la cruceta y los botones, pero en ciertos tramos nos veremos obligados a recurrir a la pantalla táctil. Mediante un sencillo menú accedemos a las opciones de salvado y configuración de nuestra baraja de cartas. La doble pantalla se usa en todo momento, ya sea para mostrarnos en su faceta superior el mapeado del juego, la escena del combate de cartas o las opciones de configuración, logrando en todo momento un aspecto visual muy llamativo, a la par que nos hace más cómodo seguir el curso de nuestros actos. Destaca asimismo la traducción de los textos a un castellano perfectamente localizado, algo que no se puede decir de todos los juegos que salen a la venta en nuestro país. |
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| Por ultimo, los restantes modos de juego consisten en una llamada partida rápida y en dos tipos de juego multijugador. El acceso rápido a todos los juegos previamente desbloqueados y a la consulta de los records cosechados en cada uno de ellos resulta de suma utilidad si queremos simplemente ponernos a prueba o echar una partida corta. Por su parte, los modos multijugador, ya sea a través de multitarjeta o del Wifi de Nintendo, nos permiten batirnos en duelos de cartas con los demás poseedores del juego. Desgraciadamente, solo podremos hacerlo a través de los minijuegos en el caso de multitarjeta. Se trata de un multijugador más que notable y cuyo desarrollo es correcto, aunque quizás se podría haber potenciado más esta vertiente del juego. Finalmente, tenemos la opción de enviar a otras consolas nuestros microjuegos y descargarnos del mismo modo algunas cartas de duelo especiales. |
Duración |
| Chocobo Tales en un juego suficientemente largo y los numerosos retos y secretos a desbloquear invitan a rejugarlo una y otra vez. A pesar de que los hardcore-gamers lo encontraran demasiado sencillo, no resulta fácil obtener los primeros puestos en todos los minijuegos ni coleccionar todas las cartas disponibles. Los modos rápido y mulijugador terminan de consagrar a este Final Fantasy Fables como un juego moderadamente largo para todos aquellos a los que la historia principal les sepa a poco. |
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Conclusión |
| Aunque los primeros minutos de juego dan a entender que este titulo se ha concebido como una mera excusa para explotar la franquicia Final Fantasy mediante un juego de circunstancia -algo bastante entendible, por otra parte- unas pocas horas de juego demuestran que las aventuras de nuestros emplumados héroes discurren por otros derroteros. Contra todo pronostico, Chocobo Tales se desvela en efecto como un juego francamente entretenido y cuyo planteamiento jugable es variado, extenso y sumamente divertido. Una grata sorpresa que viene a engrosar el excelente catalogo de Nintendo DS. |
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| Lo mejor | |
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- El apartado gráfico, colorido y desenfadado - La diversidad de minijuegos y retos disponibles - La reversión de los cuentos al estilo Final Fantasy |
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| Lo peor | |
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- La escasa dificultad de la propuesta - Falta cierta profundidad en su desarrollo - Un modo multijugador poco potenciado |
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Agradará no solo a los más pequeños de la casa y a los devotos de la serie Final Fantasy, sino también al jugador ocasional que busque un producto divertido, variado y de calidad.
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| FICHA TECNICA | |
| Plataforma: Nintendo DS |
Desarrollador: Square-Enix |
| Productor: Square-Enix |
Distribuidor: Proein |
| Género: Minijuegos-RPG |
Precio: 39,95 € |
| Fecha de salida: 25-05-2007 |
Idioma: Manual y textos en pantalla en castellano |
| Código PEGI: 3+ |
Formato: Cartucho DS |
| Sistema: PAL |
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