Spiderman 3


El estreno de la película que cierra la trilogía del director Sam Raimi sobre el hombre araña trae consigo su inevitable adaptación al videojuego. ¿Se cumplirá la máxima de que videojuegos basados en películas nunca son buenos? Descúbrelo en el siguiente análisis.
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El regreso del superhéroe arácnido

Que el mundo del cine y el del videojuego se encuentran cada vez más ligados es algo que ya no se le escapa a nadie que tenga dos dedos de frente. Continuamente, ambas esferas se entremezclan e intercambian influencias para formar en ocasiones un solo conjunto en el que ya no pueden discernirse. Muchas de las películas que se estrenan hoy en día dan un uso a la tecnología digital similar al de los videojuegos. La reciente 300, basada en la obra de Frank Miller, es un claro ejemplo de videojuego llevado a la gran pantalla. Poco a poco, las adaptaciones de videojuegos a películas, algo impensable hace tan solo algunos años, se convierten en habituales. Algunos opinarán, no sin cierta razón, que por lo general no hacen justicia al juego original, pero films como Silent Hill, de Christophe Gans, las dos entregas de Tomb Raider, protagonizadas por la sensual Angelina Jolie, e incluso las vilipendiadas películas del director Uwe Bol constituyen una clara prueba de que los guionistas han encontrado en los mundos virtuales una fuente dorada de ideas por explotar.
Pero es obvio que la citada relación entre el séptimo arte y los videojuegos es además reciproca. Del mismo modo que las grandes obras de los videojuegos pasan a la gran pantalla, los estrenos comerciales cinematográficos cuentan en numerosas ocasiones con una adaptación a videojuego. Múltiples son los ejemplos de películas que han generado obras jugables en forma de videojuego. Se trata de una práctica habitual desde los albores de la era del entretenimiento electrónico, cuya inmensa producción es interminable. Ahora son los videojuegos quienes rebuscan en el pasado -El padrino- y el futuro -Harry Potter- del cine en busca de films que puedan adaptarse a nuevos mundos, que amplían en ocasiones en universo original de la película. Del mismo modo, no todas las adaptaciones de un film a videojuego han resultado gratificantes para los jugadores, aunque si en muchos casos rentables para la industria.

 

 

 

 

Por sus especiales características, los superhéroes son susceptibles de traspasar la línea que separa ambos mundos con una facilidad pasmosa. Estamos acostumbrados a los paseos de Superman, Batman y otros héroes con superpoderes por todos los sistemas habidos y por haber. De entre todos ellos, Spiderman es sin duda uno de los más recordados. El que es uno de los emblemas más populares de Marcel, creado en 1962 por Stan Lee y Steve Ditko, se encarna en el cuerpo de Peter Parker, un inteligente pero patoso estudiante que un día ve cambiar su suerte cuando la picadura de una araña le otorga poderes especiales. Asumiendo sus nuevas habilidades y ataviado con un llamativo traje, el bueno de Peter se encaramará al Skyline de Nueva York para luchar contra toda una almágana de villanos, liderados por el Duende Verde, mientras su corazón se debate entre el deber y el amor que siente por su mejor amiga, Mary Jane. A grandes rasgos, esta es la historia que Sam Raimi -Evil Dead, DarkMan- ha tratado de contarnos con más o menos éxito en las tres películas que hasta la fecha ha dirigido sobre Spiderman. Ahora que se estrena la que cierra la trilogía, nos disponemos a analizar el juego que lleva hasta nuestras casas la última lucha del hombre araña contra las eternas fuerzas que habitan en el corazón de cada hombre.
Guión
Nada más comenzar el juego, un pequeño video introductorio nos sitúa en el centro de la historia. Corren buenos tiempos para Spiderman. Nueva York vive momentos de bonanza bajo los servicios del superhéroe trepador. Tras muchos malentendidos y desventuras, la chica de los sueños de nuestro arácnido amigo, Mary Jane, se rinde por fin a los encantos de Peter Parker. Trabajando de fotógrafo para el Daily Bugle, nuestro joven reportero trata de hacerse un hueco en el complicado mundo del periodismo bajo las órdenes del tiránico Señor Jameson. Pero, ocultas en las sombras, incontables amenazas se ciernen sobre el hombre del traje rojo. Muchos villanos acechan en la ciudad. Nuevos rivales y viejos amigos -como Harry Osmond, que desea vengar la muerte de su padre, el Duende Verde- buscan la muerte de Spiderman. Las amenazas parecen llegar incluso desde las profundidades del espacio, en forma del peligroso Simbionte. Por si fuera poco, numerosas bandas de delincuentes y terroristas controlan algunas de las zonas de la ciudad. Parece claro que nuestro héroe va a tener que hacer horas extras si quiere librar a la metrópoli de todos los peligros que la rondan.

 

 

 

 

Evidentemente, si no somos familiares con el personaje de Spiderman y la mitología que le rodea, nos perderemos muchos detalles de la aventura, pero lo cierto es que el haber visto el nuevo film de Sam Raimi tampoco aporta gran cosa a nuestra comprensión de la historia. El argumento de la última película de Spiderman se encuentra engarzado en la aventura de una forma que puede calificarse amablemente de insulsa. Se trata de una almágana de situaciones que entrelazan de vez en cuando con escenas de la película sin ningún motivo aparente. A este argumento, disperso y sin hilvanar, se suman una serie de situaciones de lo más absurdas. No comprendemos las motivaciones de los personajes a los que tenemos que enfrentarnos ni las del propio Spiderman. Es como si los guionistas -si es que los hay- hubieran decidido reunir en un solo juego muchas de las historias del hombre araña. La falta de conexión entre estas y su escasa originalidad nos empujarán a realizar las diversas misiones de manera mecánica, sin intentar comprender una historia que brilla por su ausencia. No obstante, la aparición de nuevos villanos, tales como Morbius o Lagarto, puede resultar un grato aliciente para los más acérrimos seguidores del personaje de Stan Lee.
Gráficos
Gráficamente, Spiderman 3 es un juego del montón, aunque sus pretensiones sean bastante elevadas. Parece como si el juego hubiera sido diseñado para alturas superiores y, una vez adaptado a un sistema ya limitado como lo es PlayStation 2, saque a relucir muchas de sus carencias. Muchos argumentarán que el reciente God of War 2 ha demostrado con creces de lo que es capaz una consola que, más que ceder ante los envites de su nueva hermana, aguanta impasible día tras día. Pero, al contrario que ocurre con el juego que narra los avatares del increíble Kratos, Spiderman 3 es un título en el que no se ha invertido el suficiente tiempo. No se trata de un mal juego, pero si observamos detenidamente nos encontraremos con numerosos vacíos, espacios huecos que el potencial técnico de PlayStation 2 no le permite llenar.

 

 

 

 

Esa falta de detalle se hace patente en muchos momentos. A pesar de la meritoria recreación de la ciudad de Nueva York -un enorme territorio por el que vagar a nuestro antojo a través de los rascacielos- la ciudad aparece muerta desde las alturas. Si descendemos a nivel de calle, hay cierto trafico y transeúntes, pero demasiado repetidos. Evidentemente, todo ello repercute en la correcta fluidez del juego. No obstante, hay detalles gráficos de calidad. El reflejo del sol en los edificios o el paso del día y la noche llegan incluso a sorprender. Especialmente logrado es el momento en el que, a la par que el sol se desplaza por el cielo, las sombras de los rascacielos se deslizan por las avenidas de la ciudad. Otros efectos como el fuego o el agua cumplen a la perfección su cometido. En cuanto a los personajes principales, en los que se puede reconocer a los actores del film, están bastante bien modelados, aunque todos los secundarios y enemigos son demasiado similares. Las escenas de video -realizadas con el propio motor del juego- cumplen, aunque muchos de los rostros que aparecen en pantalla resultan sorprendentemente artificiales.
Música/Sonido
Los efectos de sonido del juego son correctos. Ya en la fase introductoria escucharemos innumerables explosiones, el ruido del fuego o el sonido de los puñetazos sobre nuestros rivales, heredados de la estética del comic original. No se puede decir que a lo largo de la aventura se nos sorprenda con nuevas experiencias sonoras, pero el conjunto es lo suficientemente variado para que no nos cansemos. Se incide especialmente en el aire y el viento, las corrientes que surcaremos cuando nos desplacemos montados en nuestra telaraña o al arrojarnos al vacío desde las alturas del Empire State. Utilizando el score del film original, el juego hace uso de una buena música ambiental aunque algo repetitiva. Son pequeños temas orquestales que casan a la perfección con la acción, aunque en seguida nos cansaremos de escuchar una y otra vez las mismas melodías.

 

 

 

 

Se ha recurrido a un correcto doblaje al castellano, utilizando a los actores de doblaje del film o a gente que se le parece, pero si por algo destaca este Spiderman 3 es por sus diálogos de humor, bastante ácidos. Recuperando el espíritu original del hombre araña -una personalidad que no ha sido del todo bien trasladada a la gran pantalla- Peter Parker soltará en más de una ocasión ingeniosas contestaciones a sus enemigos. Muchas de ellas lograrán que esbocemos una sonrisa. A destacar el gran trabajo del narrador -en el original la voz del gran Bruce Campbell- que en la misma tónica que la del superhéroe se mostrará mordaz e ingenioso a la hora de dirigir nuestros pasos. Como suele ser habitual en este tipo de producciones, el doblaje de los secundarios no está ya tan logrado.
Jugabilidad
A través de breve tutorial, ambientado en una escena inédita en un rascacielos en llamas, aprendemos en pocos minutos a controlar al alter ego de Peter Parker. Mediante los botones se realizan acciones como saltar, atacar a nuestros enemigos o lanzar telas de araña para inmovilizarlos momentáneamente. Con los gatillos podemos rodar y en combate esquivar determinados ataques antes de que nos dañen si sabemos interpretar a tiempo el sentido arácnido de nuestro superhéroe, simbolizado por un breve brillo intermitente sobre su cabeza. Lo cierto es que Spiderman tarda mucho en reaccionar y los combates son demasiado mecánicos. En ciertas ocasiones, para resolver acciones que impliquen un gran esfuerzo, tendremos que presionar repetidamente un botón o realizar un QTE. Evidentemente, podremos desplazarnos a través de las calles de la Gran Manzana como el autentico Spiderman. Los tremendos balanceos constituyen uno de los principales alicientes del juego, pudiendo acelerarlos y realizar autenticas proezas acrobáticas mientras volamos por los cielos de la ciudad. No obstante, el terrible control a la hora de trepar a los edificios hace que muchas veces nos veamos volando como locos por los aires, incapaces de aferrarnos a algo sólido.

 

 

 

 

Nuestra vida se encuentra recogida en una tradicional barra que se irá rellenando con el paso del tiempo. Resulta fundamental ir aumentando la capacidad de la misma a base de comprar mejoras, de las que hablaremos más adelante. Bajo la barra de vida se sitúa una segunda barra de adrenalina, que llenaremos golpeando a nuestros rivales. Una vez completa, se puede realizar un devastador ataque que acabará más fácilmente con los villanos. El uso del traje del simbionte es quizás uno de los mejores puntos del juego. Si nos lo ponemos, nuestras habilidades se verán potenciadas, pero tendremos que tener mucho cuidado si no queremos que la malvada entidad se apodere de nosotros. Cada vez que lo usemos nos será más difícil desprendernos de él, por lo que conviene reservarlo para las partes más complicadas de la aventura. Por su parte, la cámara nos sigue en todo momento pero en muchas ocasiones no ofrece un ángulo de visión adecuado de la acción. Por fortuna, podemos rotarla a nuestro antojo en todo momento moviendo el stick analógico derecho.
Entrando ya en el sistema de juego, nos vemos inmersos en una enorme urbe en la que desarrollaremos nuestra aventura. Retomando el concepto de su predecesor e imitando al popular sistema de juego de las obras mangas de Rockstar como GTA o Canes Canem Edit, deambulamos por la ciudad de Nueva York. Sus diferentes barrios se hayan controlados por diversas bandas criminales con nombres tan sugerentes como Apocalipsis o la Tribu Basura. Numerosas señales nos indicarán en todo momento el lugar al que debemos acudir. En cualquier momento se puede consultar un mapa a vista de pájaro de la metrópoli para ver cuales son sus zonas conflictivas. Evidentemente, a veces nos enfrenaremos a villanos clásicos como Sandman o el temible Nuevo Duende Verde. En resumidas cuentas, se trata de superar misiones consistentes en su mayoría en dirigirse a un punto concreto y acabar con una serie de enemigos, rescatar a indefensos ciudadanos o desactivar bombas. Lo cierto es que a medida que se desentrañan sus secretos, el juego gana muchos enteros. Algunas misiones implican persecuciones a través de los rascacielos de la ciudad y resultan bastante entretenidas, aunque muchas veces se repite la misma formula y termina por cansarnos.

 

 

 

 

Pulsando el botón de inicio podremos acceder a los ajustes del juego y a las mejores de nuestro héroe. Este último apartado consiste en un tablero con múltiples caminos en forma de tela de araña, por el que avanzaremos comprando diversas habilidades y mejoras a cambio de puntos que nos serán otorgados cuando derribemos nuestros enemigos y superemos misiones. Se trata de un sistema de avances calcado a de las populares esferas de Final Fantasy X, que comienza a hacerse habitual en cada vez más juegos. Sin duda, la opción otorga cierta profundidad al juego. Lo cierto es que los combos a realizar son francamente variados. Ataques desde el aire, utilizando nuestra tela de araña, espectaculares series de golpes… Dominar y desbloquear todos los ataques no es tarea fácil y supondrá un moderado reto para todos los jugadores.
Duración
La aventura principal no es demasiado larga para un juego de estas características pero muchas misiones secundarias y opciones como la posibilidad de realizar fotos a los villanos, la superación de nuestros récords personales y otra serie de datos estadísticos sobre nuestra partida a mejorar alargan bastante su vida útil. Existen además algunos objetos especiales, fragmentos de meteorito dispersos por la ciudad, que recuperar. En pocas horas habremos desbloqueado todos los secretos del juego, aunque sus posibilidades iniciales resulten de lo más variadas. La opción de escoger en cualquier momento entre los tres niveles de dificultad disponibles es de agradecer.

 

 

 

Conclusión
Resulta difícil entrar a valorar la versión de Spiderman 3 para PlayStation 2. Es un juego entretenido, aunque algunos de sus errores resultan tan descarados que consiguen sacarnos los colores. Gráfica y sonoramente cumple. Jugablemente resulta bastante desastroso pero hay que reconocer que los desarrolladores han tratado de aportar al juego diversas opciones de desarrollo para no aburrir al jugador con escenas demasiado similares entre sí. Algunas particularidades del juego se encuentran muy bien ideadas, aunque a la hora de llevarlas a la práctica no se desenvuelven todo lo bien que deberían. Es una lástima que no se halla dedicado más tiempo al desarrollo del este título. Decentemente pulida, la última aventura del hombre araña ganaría muchísimos enteros.

 

 

 

Lo mejor
La inmensa ciudad de Nueva York.
La implementación del traje simbionte.
El ocurrente humor cínico de Spiderman.
Lo peor
La incoherencia y dejadez argumental.
Demasiado modesto gráficamente.
Un control no demasiado preciso.

A pesar de sus fallos y carencias, Spiderman 3 es un producto moderadamente divertido que agradará a todos los fans del personaje. 80

 FICHA TECNICA
Plataforma:
PlayStation 2
Desarrollador:
Vicarious Visions
Productor:
Activision
Distribuidor:
Activision
Género:
Acción
Precio:
44,95€
Fecha de salida:
2 de Mayo de 2007
Idioma:
Textos, voces y manual en castellano
Código PEGI:
3+
Formato:
DVD
Sistema:
PAL
 
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