Medal of Honor: Vanguard
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| Una de las franquicias más queridas y respetadas por los aficionados a los shooters bélicos regresa con una nueva entrega para Nintendo Wii. Las fuerzas aliadas requieren tu ayuda. ¿Te atreves a saltar más allá de las líneas enemigas con Medal of Honor: Vanguard? |
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Una guerra que pondrá fin a todas las guerras |
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| Desde que el hombre blandió por primera vez un arma en sus manos, sintió el impulso de utilizarla contra sus semejantes. A pesar de su terrible realidad, las guerras han sido retratadas en innumerables ocasiones desde un punto de vista idealizado por parte del cine. La segunda guerra mundial ocupa seguramente el primer puesto en este sentido. Son innumerables los ejemplos de films en los que el bando aliado nos es presentado como un grupo de salvadores compuesto por héroes arquetípicos que han de enfrentarse o unas no menos caricaturizadas fuerzas del eje. Aunque tremendamente entretenidas, este tipo de películas desfiguraban lo que en realidad fue la segunda Guerra Mundial. Conscientes de su poca credibilidad, los directores apostaron en las últimas décadas por una revisión de los acontecimientos históricos más fiel a la realidad. Films como Apocalisis Now, centrada en Vietnam, Stalingrado, La delgada línea roja o la más reciente Cartas desde Iwo Jima, se proponen mostrarnos una visión de la guerra más realista y en consecuencia cruenta. | |
| Los videojuegos no han escapado a ésta fiebre, ofreciéndonos juegos que se decantan por enfocar diferentes conflictos bélicos desde los dos puntos de vista ya citados. Así, la desenfadada propuesta de Castle Wolsfestein contrasta por ejemplo con el rigor de Ghost Recon Advanced Warfighter. Más allá de recurrir a la historia, el género de los shooter bélicos ha acabado por inventar sus propias guerras ficticias, cuyo máximo exponente es sin duda la serie Halo. Ningún género a escapado de las garras de la guerra, aunque los más explotados hayan sido probablemente los de estrategia y shooter en primera persona. Nombrarlos a todos sería una tarea imposible, pero si reducimos el ámbito de nuestro análisis a shooters ambientados en la Segunda Guerra Mundial nos vendrán a la cabeza títulos como Call of Duty, Company of Heroes o las diferentes entregas de Medal of Honor. | |
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| Esta serie, cuyos inicios se remontan a PlayStation, ha conseguido constituirse como un referente en lo que a acción bélica ambientada en la Segunda Guerra Mundial se refiere. No es de extrañar que el mismísimo Steven Spielberg, el hombre que dirigió la recordada Salvar al soldado Ryan, fuera quien produjo la primera entrega de la serie, concebida casi a la par que su película. Se trataba de un shooter en primera persona que conseguía introducirnos en el fragor de la más grande de todas las guerras gracias a una cuidada ambientación. A este Medal of Honor le siguió una segunda parte -Medal of Honor: Underground- y otros muchos títulos para sistemas tan dispares como PC, PlayStation 2, Game Cube o PSP. Ahora, para ir abriendo boca hasta que llegue el nuevo Medal of Honor: Airbone, es Nintendo Wii quien se prepara, junto a PlayStation 2, para recibir una nueva entrega de la franquicia. Un juego que en el sistema de Nintendo pretende aportar ciertas novedades gracias al novedoso control de la consola. | |
| Guión | |
| 1943. Europa ha caído bajo el dominio de las todopoderosas fuerzas del eje. Miles de hombres perecen a diario en los campos de batalla, regando con su sangre una tierra más que ahíta de vidas humanas. Los soldados de ambos bandos luchan encarnizadamente, algunos por defender sus propias convicciones, muchos otros simplemente siguiendo las órdenes de sus superiores. Una cosa está clara. Nadie quiere perder ésta guerra, la más grande que haya conocido el hombre desde los albores de la historia. Una guerra que decidirá el futuro de todo el planeta y dividirá a sus contrapartes en vencedores y vencidos. Frank Keegan es un soldado más de todos los que libran ésta batalla diaria. Como miembro de la 82ª División Aerotransportada, su labor es una de las más arriesgadas y a la vez decisivas a la hora del combate. | |
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| Asumiendo su papel, deberemos lanzarnos desde el aire en paracaídas y descender al fragor de la batalla para cumplir nuestro cometido y liberar Europa de las garras de los ejércitos opresores que la han invadido. En resumidas cuentas, el argumento de Medal of Honor: Vaguard es una mera excusa para sumergirnos en diversas operaciones militares de la Segunda Guerra Mundial decisivas a la hora de inclinar la balanza hacia el bando aliado. No obstante, esta excusa está tratada con el suficiente rigor como para resultar creíble. La labor de documentación a la hora de ambientar las diferentes misiones en operaciones tan decisivas como lo fueron Market Garden o Varsity, las referencias a la 82ª División Aerotransportada, la excelente puesta en escena de cada fase y las introducciones que nos narran la situación a la que habremos de enfrentarnos -mediante escenas en blanco y negro de la época- consiguen que el jugador se sienta un soldado más en plena Segunda Guerra Mundial. Una guerra un tanto desdibujada si se quiere, pero no por ello menos terrible. | |
| Gráficos | |
| Ahora que sistemas como Xbox 360 o la recién llegada PlayStation 3 compiten por ofrecer al jugador la experiencia gráfica más atrayente, los juegos de Wii tienden a ser criticados por todos aquellos que consideran que los gráficos son lo más importante a la hora de valorar un juego. Lo cierto es que Medal of Honor: Vanguard parece propio de la pasada generación. Una cosa es saber que Wii no puede mover monstruos gráficos como Gears of Wars y otra muy distinta que sus capacidades técnicas parezcan las de una Game Cube. En este sentido hay que dar un fuerte tirón de orejas a todas las desarrolladoras que no se esfuerzan lo suficiente por explotar al máximo el apartado gráfico de este sistema. Es más que evidente que no se han invertido el tiempo y el esfuerzo suficientes para lograr un producto acorde a las posibilidades de Wii. | |
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| Así pues, las texturas utilizadas son simplonas y los colores algo apastelados y borrosos. Las animaciones de los personajes dan la talla sin sorprender. Tampoco los efectos ni la destrucción parcial de los escenarios parecen a la altura de lo que puede ofrecer el sistema de Nintendo. Alguna que otra vez podremos sorprendernos con algún efecto de luz algo más logrado, pero esto ocurrirá en contadas ocasiones. El conjunto, que podríamos calificar de parco, da como resultado un apartado técnico que, sin llegar a ser desastroso, no entra por los ojos en ningún momento. El juego es bastante fluido pero tampoco logra sorprender al jugador más avezado. Los usuarios tenemos claro que Wii puede dar mucho más de si. Por fortuna, el trabajo artístico sigue en la línea de los anteriores títulos de la serie. Las trincheras embarradas, los interiores derruidos de las casas, los uniformes de los diferentes combatientes o las ciudades tomadas en las que habremos de combatir están muy bien recreados. | |
| Música/Sonido | |
| Sin duda, uno de los puntos fuertes del juego. Si el apartado gráfico puede echar para atrás a más de un comprador, no se puede decir lo mismo de los efectos de sonido. El fragor de las ametralladoras, los gritos de nuestros enemigos y aliados, las explosiones de las granadas y las cargas de detonación… Todo está tratado con un cuidado digno de elogio. Como en todo Medal of Honor que se precie, la banda sonora del juego es magnifica. Temas orquestales liderados por instrumentos de viento nos remiten a films como El desafío de las águilas y logran reproducir a la perfección toda la épica del combate. Una vez más, Medal of Honor pone el listón muy alto. | |
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| Redondea el apartado un meritorio doblaje al castellano. Bien es cierto que la voz del sargento Keegan suena un tanto atolondrada a la hora de introducirnos en cada nivel, pero las aportaciones de nuestros compañeros de armas a la hora del combate son de un nivel altísimo. Más allá de resultar anecdóticas, nuestros hermanos de sangre nos irán dirigiendo mediante ellas. La idea de doblar a nuestra lengua a los aliados manteniendo las voces de los enemigos en su idioma original es un gran acierto. Escuchar a nuestros enemigos maldecir en un lenguaje que no es el nuestro ayuda notablemente a que nos sumerjamos en la batalla. | |
| Jugabilidad | |
| Quizás sea este apartado el que más detalladamente merezca la pena analizar, y es que si el mando de Wii y su extensión han sido creados para un género concreto, este es sin duda el de los juegos de disparo en primera persona. La jugabilidad de Medal of Honor: Vanguard es el punto de inflexión que separa la versión de Wii de su homóloga de PlayStation 2. Merece la pena detenerse a explicar como se maneja el juego gracias al mando de Wii y el nunchako, indispensable a la hora de jugar. Mediante el Wiimote podremos mover la cámara a nuestro antojo, disparando con el gatillo y acercando la mirilla con el botón principal del mando. Los restantes botones nos servirán para recoger armas y realizar diversas acciones en momentos concretos. Por su parte, usaremos el nuchako para movernos y si hacemos uso de su sensor de movimiento realizaremos acciones tales como recargar el arma, agacharnos o realizar una veloz media vuelta. Otras combinaciones tales como el lanzamiento de granadas o la melee se realizan de manera muy intuitiva con el Wiimote. Un tutorial se encargará de que aprendamos poco a poco todas las posibilidades del juego. A veces el control no es todo lo preciso que debiera y nos costará un poco acostumbrarnos a su manejo, pero en cuanto le hayamos dedicado un buen rato seremos capaces de realizar las diferentes acciones con soltura. Algún que otro error puntual no empaña el interés de los desarrolladores por hacer algo diferente y provechoso para Wii. | |
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| En todo momento veremos en pantalla un sencillo radar que nos indicará donde se sitúan nuestros objetivos y enemigos. Cuando recibamos un disparo se mostrará igualmente el indicador de daño -recuperaremos la salud si descansamos- y sabremos en todo momento de cuanta munición disponemos. Con estos sencillos datos y ayudados de nuestro punto de mira, nos embarcaremos en las diferentes misiones. La inteligencia artificial de los enemigos es un punto en contra de Medal of Honor: Vanguard. Bien es cierto que a veces éstos reaccionan de forma lógica, parapetándose para dispararnos, aunque en más de una ocasión descubrimos con estupor como salen corriendo ante nosotros o se quedan quietos sin reaccionar para que -no sin cierta sonrisa en el rostro- los acribillemos a balazos. Especialmente logrado es el momento en el que los enemigos nos lanzan granadas, indicado mediante un sensor que nos da una idea de donde va a caer el explosivo enemigo. Por último, la mejora de salud, mediante las medallas, o de las propias armas consiguen aportar algo de movimiento a un desarrollo bastante lineal. | |
| En cuanto al modo de resolución de las misiones, consistentes casi todas en avanzar y aniquilar a los enemigos, el juego premia el avance cauteloso y estratégico. El juego prima el enfrenamiento a distancia, haciendo uso de los rifles de francotirador. Los disparos en puntos vitales como el pecho o la cabeza son muchas veces decisivos. Correr campo a través es casi un intento de suicidio. Por si fuera poco, el hecho de que nos cansemos si corremos mucho hace más evidente ésta concepción del juego. Tampoco es buena idea disparar a lo loco, ya que la munición, aunque recuperable de los cadáveres de los enemigos derribados, no es ilimitada. Al inicio de ciertas fases nos lanzaremos en paracaídas sobre el territorio ocupado por el enemigo. Estas escenas están notablemente bien logradas, sobre todo gracias al curioso uso que habremos de dar al control de Wii para hacer girar nuestro paracaídas. Por desgracia, son escasas y tan solo duran unos pocos segundos. Uno no acaba de entender por qué no se ha explotado mucho más lo que se ha vendido como la gran novedad del juego, sobre todo vistos los buenos resultados obtenidos. | |
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| Desde la pantalla de selección de título se puede acceder a los diferentes apartados. A través de una interface sencilla y bien realizada se pueden gestionar los perfiles, modificar las amplias opciones de personalización del juego, acceder a las diferentes misiones y al modo multijugador entre otras cosas. En cuanto al modo para varios jugadores, lo cierto es que a primera vista parece de circunstancia. Una vez se profundiza en él quedan patentes una serie de carencias de lo más alarmantes. A los pocos modos de juego, personajes y escenarios disponibles se añade una incomprensible falta de bots. Las partidas se reducen pues a ocho jugadores -cuatro a un mismo tiempo- con la irremediable perdida de definición que la pantalla partida supone. Si reducimos el numero de participantes, parece que estemos protagonizando un duelo en el Far West en vez de participando en una batalla de la Segunda Guerra mundial. Parece mentira que se haya trabajado tan poco este apartado. Algunos jugadores pueden encontrarlo divertido, pero los más puristas no se sentirán satisfechos con lo limitado de su planteamiento. | |
| Duración | |
Medal of Honor: Vanguard no es un juego excesivamente largo, pero lo cierto es que las horas que dediquemos a completarlo nos resultarán bastante intensas. Como suele ocurrir en este tipo de títulos, la duración de nuestra epopeya por los campos de combate variará sustancialmente en base a la técnica que utilicemos. Para acceder a la siguiente campaña habremos de completar antes al menos un fase de la anterior. Tardaremos aproximadamente unas 9 horas en terminar el juego. Bien es cierto que el modo multigugador, los tres niveles de dificultad y sobre todo la obtención de diversas medallas en cada una de las fases -que nos serán otorgadas en base a determinados logros tales como utilizar todas las armas o demostrar una buena puntería- contribuyen a alargar notablemente la vida del juego. |
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| Conclusión | |
| A pesar de su poco trabajado apartado gráfico, Medal of Honor cumple como un buen juego de acción bélica. Jugablemente, es de agradecer que los creativos de EA hayan tratado de sacar el máximo partido al sistema de detección de movimiento de Wii, aunque es cierto que se podría haber pulido un poco más este apartado. Con todo, la inmersión en las batallas de la Segunda Guerra Mundial está bastante lograda. El apartado sonoro resulta crucial en este sentido. En resumidas cuentas, se trata de un juego que los amantes del género sabrán apreciar en su justa medida. Aquellos que vayan buscando algo más quizás no queden satisfechos con su compra. | |
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| Lo mejor | |
| Los efectos de sonido y la banda sonora. | |
| Las (escasas) escenas de paracaidismo. | |
| El uso del mando de Wii y su extensión. | |
| Lo peor | |
| Un apartado gráfico bastante pobre. | |
| La inteligencia artificial de los enemigos. | |
| Modo multijugador poco trabajado. | |
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| Los amantes de la acción bélica podrán saciar sus necesidades con este título hasta que lleguen a Wii juegos más notables. |
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| FICHA TECNICA | |
| Plataforma: Nintendo Wii |
Desarrollador: Electronic Arts LA |
| Productor: Electronic Arts |
Distribuidor: Electronic Arts |
| Género: Shooter en primera persona |
Precio: 59,90€ |
| Fecha de salida: 30 de Marzo de 2007 |
Idioma: Voces, texto de pantalla y manual en castellano |
| Código PEGI: 3+ |
Formato: DVD |
| Sistema: PAL |
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